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El metal y la creencia de que la inteligencia se encuentra e

El metal y la férrea creencia de que la inteligencia se encuentra en un paquete de papafritas


El metal y la creencia de que la inteligencia se encuentra e

Los metaleros. Esas personas que se creen mejores que todos porque para relajarse escuchan música que nadie escucharía en su sano juicio. Sienten que eso por alguna razón los hace más inteligentes y sensibles que el resto de las personas. ¿Lo peor? Que tienen razón. Disfrutar el metal, así como la música culta (erróneamente llamada “clásica”) o el jazz es sinónimo de un alto grado de inteligencia. Y no lo digo porque yo sea metalero, inteligente y guapo. Lo digo porque es la verdad. Permítanme elaborar:

La música se compone de tres elementos básicos: ritmo, melodía y armonía. Si algún conjunto de sonidos, por horrible que este sea, contiene estos tres elementos, entonces es música. Esto desgraciadamente acredita al reggaeton como música, pero a su vez descalifica al rap y al techno (¡JA!). A grandes rasgos, el ritmo es lo que hace que movamos el cuerpo de forma ridícula (como bailar o hacer headbanging). La melodía es lo que nos hace sonar de forma ridícula (o sea, lo que cantamos o rugimos). Finalmente, lo más interesante es la armonía. La armonía es el conjunto de notas que acompañan a la melodía (acordes).

Aunque te enojes y asumas tu Animorph, Pitbull, me niego a llamarte músico.

Aunque te enojes y asumas tu Animorph, Pitbull, me niego a llamarte músico.

Ahora viene lo chido de este artículo, en donde les arruino la música para siempre. La música es simple y pura matemática aplicada. Sí, matemáticas. Números pues, para que me entiendan. Una nota resuena con cierta frecuencia (Hertz) y un acorde es un conjunto de notas que suenan al mismo tiempo. Ahora, si estas frecuencias tienen uno o varios comúnes divisores, como los tienen 440Hz y 880Hz, entonces el sonido es placentero al oído y por el contrario, entre menos tengan, suena cada vez más molesto. Como Skrillex.

Pero eso no es todo, al mismo tiempo existen varias frecuencias “muertas” que el cerebro imagina automáticamente para llenar los vacíos de manera inconsciente. Si el siguiente acorde contiene estas frecuencias, el cerebro se siente aliviado porque adivinó o predijo el siguiente acorde. Más o menos lo que sentimos cuando le decimos “¡TE LO DIJE!” al idiota de nuestro amigo cuando descubre que su pesada novia le pone los cuernos. Si eso no sucede, entonces el cerebro se empieza a sentir incómodo y estúpido, y le empieza a desesperar lo que escucha. Es decir, al escuchar música el cerebro juega a “encuentra el eslabón perdido” y se siente contento cuando gana.

Lo mejor de todo: el cerebro empieza a aprender patrones, por lo que cada vez se vuelve más habilidoso en este juego (o sea, escuchar música SÍ eleva tu nivel intelectual).

Aquí un ejemplo de una melodía simple acompañada por una armonía progresivamente más impredecible:

El jazz, el metal y la música culta comparten una característica: intentan encontrar formas innovadoras de combinar las únicas 7 notas que podemos escuchar. Formas que no cualquier cerebro puede predecir. Formas que a un cerebro más corriente que común le parecen ruido: aburrido y desesperante ruido. Aquí vale hacer un paréntesis para recordar que el gusto varía con cada persona, y una cosa es que una persona se desespere o se canse, y otra que simplemente no le atraiga. Si no le atrae el metal pero puede soportarlo, entonces simplemente tiene mal gusto sin que esto signifique nada más.

Así que ya saben, la próxima vez que alguien les pida que le bajen a su ruidero, súbanle. Le están haciendo un favor al nivel intelectual de su colonia.

El metal y la creencia de que la inteligencia se encuentra e

Amantes platonicos de James Hetfield entren a denunciarme el post… en tres..dos.. uno….

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