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El kururu el sapo en la cultura, 1ºparte, pasa!

El kururu el sapo en la cultura, 1ºparte, pasa!

Hola Linces y robertos constipados, como algunos saben hace practicamente una semena no crapeo nada, navegando en internet me encontre con estas costumbres y creencias que me parecieron dignas de ser compartidas, sin mas vuelteretas vamos post.

EL KURURU (SAPO) EN LA CULTURA GUARANI Y PARAGUAYA

1. INTRODUCCIÓN

Sapo, según el diccionario Espasa, es el nombre común de numerosas especies de anfibios anuros de la familia bufónidos. Tienen el cuerpo rechoncho, ojos saltones, extremidades cortas y piel verrugosa provista de glándulas mucosas y granulosas, que secretan sustancias acres e irritantes, a menudo venenosas. Viven en las zonas templado-cálidas del mundo. Algunas variedades de sapo son: el sapo común, cuyo nombre científico es Bufo bufo, y es aquel que durante la época de celo se reúne en grupos alrededor del agua. Es la especie más grande europea. Luego está el sapo corredor, cuyo nombre científico es Bufo calamita, y es pequeño, de color oliváceo y con una raya clara en el dorso. Vive en el oeste de Europa. Por último, está el sapo partero, cuyo nombre científico es Alytes obstetricans, y se caracteriza porque el macho transporta los huevos entre las patas posteriores hasta el nacimiento de los renacuajos. Vive en el sudoeste de Europa.

El sapo tiene el nombre de kururu en Guarani. Indagando en dos diccionarios Guarani-Castellano, uno de Trinidad y el otro de Villamayor; al respecto del sapo, dicen: “Kururu: Sapo. Anfibio anuro, familia bufónicos. Posee una glándula que segrega un veneno muy peligroso para la sangre humana”. Villamayor agrega que viven 25 años y más, y que si un animal trata de morder a un sapo la piel despide una sustancia que da la sensación de escozor en la boca, lo que hace que el atacante suelte rápidamente a la presa. Se alimentan preferentemente de insectos y lombrices. En ambos diccionarios se mencionan dos variedades, que en realidad no son kururu (sapo) sino ju’i (rana), pese a que sus respectivos nombres empiecen en kururu. Así, el kururu pytâ (literalmente: sapo rojo o colorado) que es un batracio que no es sapo, sino una rana de gran tamaño. Es comestible, de carne muy sabrosa. Luego está el kururu sa’yju (literalmente: sapo amarillo) que es una rana grande que cambia de color. Por otra parte, el diccionario de Villamayor describe a las ranas de la siguiente manera: “Ju’i: rana. Anfibio anuro, de la fam. Ránidos. Vive en charcos, riachuelos y lugares húmedos”. Entre las variedades de rana se mencionan a la ju’i hovy (literalmente: rana azul), conocida como rana monito con pupila vertical, con glándulas paratiroides notorias. Manos y pies prensibles, con sus pulgares oponibles. De movimientos lentos, vive sobre la vegetación y realiza sus nidos en ramas sobre el agua. Se adapta a ambientes secos y para no deshidratarse se cubre con una sustancia producida por sus glándulas. Después está la ju’i titi (literalmente: rana chica): o rana pequeña; y por último, la ju’i pakova (literalmente: rana banana o del bananal): conocida como rana ternero. Es una especie arborícola, que habita en los troncos de los bananos, de ahí su nombre.

El kururu el sapo en la cultura, 1ºparte, pasa!
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El kururu el sapo en la cultura, 1ºparte, pasa!
El kururu el sapo en la cultura, 1ºparte, pasa!

El actual territorio del Paraguay fue el asiento precolombino de la Nación Guarani y de otras comunidades indígenas nativas, no Guarani. Posteriormente, tras la conquista y la colonia, se constituyó la actual República del Paraguay, en el corazón de la América del Sur. Asimismo, este espacio continental siempre estuvo poblado de grandes bosques y montes con numerosas variedades de animales, ya sean acuáticos, terrestres o aéreos; de ahí que, el indígena primero -creador y dueño de la Lengua Guarani- vivió siempre en ese contexto natural y por consiguiente nominó en Guarani a prácticamente todas las especies y variedades zoológicas y botánicas; entre ellas el sapo (kururu) y la rana (ju’i). En segunda instancia -desde la colonia y hasta el Paraguay actual- el mestizo (hijo del español y de la mujer Guarani) siguió conviviendo en ese mismo espacio natural, y también aprendió a apreciar, distinguir y nominar a animales y plantas más habitualmente en Guarani, por ser este el idioma cotidiano del paraguayo, hasta hoy. Hay que destacar que las nominaciones de las variedades siempre estuvieron relacionadas con alguna característica exterior o ambiental del animal: color (kururu pytâ), tamaño (ju’i titi) o el lugar o sitio que habitan (ju’i pakova).

A partir de lo expuesto se deduce que el Guarani y luego el paraguayo rural aprendieron a diferenciar a los animales silvestres casi siempre peligrosos o perjudiciales (aguara = zorro, jaguarete = tigre, guasu = venado, ka’i = mono, mborevi = tapir, kapi’yva = carpincho, etc) de los animáles domésticos habitualmente mansos y útiles (jagua = perro, mbarakaja = gato, vaka = vaca, kavaju = caballo, ovecha = oveja, kavara = cabra, kure = cerdo, ype = pato, etc). Asimismo, aprendió a reconocer y convivir con algunos animales de condición semidoméstica, como el sapo y la rana; y digo esto porque las viviendas -tanto Guarani como paraguayas- se asentaban en la proximidad o costa de algún río o arroyo, donde estos pequeños animales siempre abundaban; y fue así como empezó la relación entre los anfibios y los humanos de la Región Guaranítica (Paraguay y zonas de Argentina, Brasil, Bolivia y Uruguay). Hoy esos espacios naturales (bosques y montes) prácticamente han desaparecido y la sociedad paraguaya se ha vuelto urbana, sin embargo las características y los nombres de esos animales y plantas permanecen aún en la retina y en la mente de los abuelos y padres, que alguna vez vinieron del campo a la ciudad. En la actualidad los jóvenes y niños que viven en los centros urbanos, por ejemplo, ya no conocen al ju’i pakova o al kururu pytâ. En todo caso habría que exhibirles alguna imagen o vídeo acerca de los mismos para que aprendan a reconocerlos; cosa que sus abuelos y padres -“antes”- observaban diariamente en su entorno y los distinguían con gran facilidad.

El hecho de haber vivido mucho tiempo en un ambiente natural, permitió tanto al Guarani como al Paraguayo, agudizar su poder de observación. Muchas de las locuciones tradicionales (creencias, supersticiones, usos, costumbres, leyendas, refranes, etc) estuvieron y están siempre ligadas a las plantas, los animales y los minerales. En síntesis, el habitante de esta región siempre fue sensible y conocedor de su entorno natural.

2. DESARROLLO

En la tradición paraguaya, el kururu o sapo, es el más recurrente (con relación al ju’i o rana) en las diferentes circunstancias cotidianas; en otras palabras, se menciona o se recuerda más al sapo en un sinnúmero de acontecimientos. En algunos casos, el kururu inspira temor o se lo utiliza para inspirar temor, así cuando alguna criatura se porta mal o no quiere dormir se suele decir: “Cháke, kururu oúta ndéve… = Cuidado, que el sapo te vendrá a…”. En otras ocasiones, el kururu resultó gracioso, o sirvió o sirve para causar risa a partir de su aspecto poco estético. Al respecto hay un ñe’ênga (dicho popular) que sentencia: “Nde arriero molde vai kururu ñembo’y = Hombre desmoldado semejante a un sapo parado”. Asimismo, cuando las criaturas sacan la lengua a algún amiguito o a algún adulto, inmediatamente se le dice “kururu” o “sapo” y se suele agregar “solamente los sapos sacan la lengua”, esa actitud (sacar la lengua) se considera como un acto de mala educación, pues los niños no deben sacar la lengua a nadie, eso solamente lo hacen los sapos… que son mal educados.

2.1. El kururu entre los Guarani

León Cadogan -profundo conocedor de las tradiciones de los Guarani- recopiló en su obra Ayvu Rapyta el mito del kururu o sapo, quien fue -en el principio de la humanidad- el proveedor del fuego, primer elemento facilitado a los moradores de la tierra. En efecto, Ñande Ru Tenonde (Nuestro Primer Padre) envió a su hijo Papa Mirî a la tierra y éste consideró que la primera necesidad era el fuego y en ese propósito pidió a su mensajero, su hijo: sapo, que atrapara en la boca la mayor cantidad de fuego. Este así lo hizo y deposito el fuego en un gajo de aju’yjoa (variedad fofa de laurel, empleado hasta hoy por los Mbya Guarani para producir fuego por esfregadura). En otra versión de este mito, kururu trató de engañar a Papa Mirî, queriendo guardar un pedacito de brasa para su propio uso, por cuyo motivo fue convertido en batracio, tal cual lo conocemos hoy. Concretamente, de este mito se deduce el valor que el kururu tiene para los Guarani, ya que fue uno de los primeros animales de toda la creación, responsable -nada más y nada menos- de la provisión del fuego a la tierra. Por lo expuesto, es que el sapo goza de gran respeto entre los Guarani.

El kururu el sapo en la cultura, 1ºparte, pasa!

2.2. El sapo en otra comunidad indígena, no Guarani, que habita el Paraguay

Entre los Totobiegosodes (Ayoreos) existe una leyenda que trata de Ahoâi, el hijo de las nubes; en cuya trama unos niños traviesos tenían la costumbre de burlarse de Ahoâi, una nube mansa. A ella le tiraban con palos, hecho que un día molestó grandemente a Ahoâi, que se convirtió en una enorme nube negra y empezó a llover días y semanas, hasta cubrir toda la tierra. Los niños traviesos se ahogaron y se conviertieron en sapos, y pese a ello, seguían tentándose en el lenguaje de los sapos.

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2.3. El kururu y las enfermedades

En la cultura popular paraguaya, existen dos afecciones que supuesta y concretamente “se pueden curar” con el kururu o sapo: la erisipela y el cáncer.

2.3.1. Isípula (Erisipela): Esta afección es causada por la picadura de un ácaro. El paraguayo cura la isípula fregando el vientre de un sapo vivo contra la pierna afectada, mediante movimientos de arriba hacia abajo o de abajo hacia arriba. Según la tradición el sapo absorbe la fiebre y el paciente se cura. Sin embargo, para que la cura sea verdaderamente efectiva, el sapo o los sapos utilizados deben ser enterrados hacia donde entra el sol.

2.3.2. Cáncer: De un tiempo a esta parte se hizo muy popular en el Paraguay, una especie de jarabe o preparado, conocido con el nombre de kururu caldo o sopa de sapo. En efecto, una familia de la Ciudad de Coronel Oviedo fue la pionera en esta práctica; a la que se sumó posteriormente una monja de una congregación religiosa Asuncena. Básicamente, este “remedio” se prepara hirviendo sapos con algún otro ingrediente que nosotros no conocemos. La resultante de ese hervido es un líquido cristalino, transparente que debe administrarse a las personas que padecen cáncer en cualquiera de sus presentaciones. Mucha gente que probó esta medicina dice que ella es efectiva…

2.4. El kururu y el paje (magia)

Así como la magia vudú y la macumba brasilera, en el Paraguay se practica una forma de hechicería o magia conocida con el nombre de paje. Dionisio González Torres en su libro Folklore del Paraguay cita los “ingredientes” que utiliza el pajeséro o brujo; así, y a modo de ejemplo: tierra de cementerio, velas, cientas de distintos colores, agujas y alfileres, y también cuero o piel de kururu o sapo. De hecho, vale la pena destacar que la raíz “kuru” sugiere -en el Guarani indígena- la idea de algo mágico, con poder sobrenatural o virtud portentosa. Así, a los amuletos, reliques o talismanes en Guarani se los denomina kurundu. Por otra parte, los indígenas echan hojas del árbol conocido como kurupa’y (Piptadenia macrocarpa Benth; P. communis; P. rígida. Leguminosas mimosáceas) en el fuego que preside sus rituales religiosos, causándoles alucinaciones. Dionisio González Torres en su libro Catálogo de Plantas Medicinales usadas en Paraguay dice que el Kurupa’y es rico en tanino, hasta 25%. De sus semillas se ha aislado la bufotenina o bufonina. Esta droga derivada del indol, es la 5-hidroxi-N.N.-dimetil-triptamina componente que además se encuentra -coincidencia llamativa e interesante- en las secreciones glandulares de sapos del género Bufo.

El kururu el sapo en la cultura, 1ºparte, pasa!

Por ahora hasta aca llegamos con esta primera parte del post, si te gusto lee la segunda parte, gracias por leer y cualquier aporte es bueno asique comenta, y comparte para que mas vean los posts, hasta pronto Linces!

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