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El avión Hidrante que no compramos.

Los incendios en la Patagonia ya destruyeron más de 34.000 hectáreas y aún no pudieron apagarse. La falta de respuesta en tiempo y forma -incluyendo el equipamiento- es la principal causa de este desastre natural que llevará unos 100 años recuperarse.

El avión Hidrante que no compramos.

Los aviones hidrantes Bombardier CL-415 fueron desarrollados tecnológicamente en Canadá para combatir los grandes incendios forestales y están dotados de un equipamiento de última generación.

El CL-415 puede recoger hasta 6.137 litros de agua en cualquier superficie lo suficientemente grande como para que el avión realice una toma y despegue en ella. El agua puede recogerse durante el amerizaje mediante dos sondas retráctiles montadas tras el rediente de la quilla, operación que se realiza en movimiento, mientras el avión navega sobre la superficie del agua. Esto permite el completo llenado de los depósitos en tan sólo 12 segundos.

Este avión puede operar en un área para la carga de agua de una profundidad de tan solo 110 centímetros, y en el caso del mar se considera segura la realización de la maniobra con olas de hasta 1 metro de altura.

Tras esta maniobra, el agua almacenada puede mezclarse con agentes químicos que mejoren la capacidad extintora y retardante de la descarga, que se realiza sobre el área del incendio, sin necesidad de regresar a la base. Dependiendo de la proximidad entre el punto de carga y el fuego, un CL-415 puede llegar a efectuar hasta 100 descargas en un periodo de 4 horas y media.

El diseño del CL-415 surge por los requerimientos de un avión anfibio capaz de combatir incendios forestales con efectividad. El avión se ha construido pensando en su fiabilidad y longevidad, por lo que se compone de materiales anti-corrosivos.

Países como Canadá, Italia, Francia, Grecia, Marruecos, Croacia y España, son los principales operadores del CL-415 y su costo estimado en el mercado internacional es de aproximadamente U$S 25.000.000.