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Descubriendo Malvinas. Parte 1

Gracias x tomarte el tiempo de entrar y de leer este post.

QUIEN DESCUBRIO REALMENTE LAS ISLAS MALVINAS??

La historia oficial nos dice los siguiente:

Las Malvinas fueron descubiertas en 1520 por Esteban Gómez, tripulante de la nave San Antonio, uno de los barcos de la expedición de Magallanes.

PERO ES ESTO CIERTO???

La nave San Antonio, quien cuyo capitan era Alvaro de Mezquita, primo hermano de Magallanes, había sido envíada a explorar el lado oriental del cabo Froward, en la Peninsula de Brunswick, pero Esteban Goméz, quien era piloto de la misma, sublevó a la tripulación, apresó al Capitán Mezquita, desertó y dió la vuelta hacia España.

Descubriendo Malvinas. Parte 1

Llega a Sevilla el 6 de mayo de 1521, donde fue encarcelado y sometido posteriormente a juicio.

La versión más difundida afirma que en ese viaje pudo haber sido en 1520 el descubridor del archipiélago de las islas Malvinas (a las que habría denominado islas de San Antón), pero en el juicio no se halla ninguna mención que pueda atribuirse a las Malvinas.

Esteban Gómez cedió un indígena al cartógrafo Diego de Ribero en 1529, por lo que éste pudo haber obtenido directamente del indígena un relato directo sobre las islas.

Dicen las leyedas, en sus Karlem-shenik (cuentos viejos), que el mar se formó por el llanto de un todopoderoso y bueno. Ese ser que para los tehuelches era el cielo (en algunas leyendas figura también como Kooch), vivió mucho tiempo en soledad y en tinieblas Hasta que un buen día decidió crear también la luz, el sol y una isla. Una isla donde tuvo origen la vida. Allí aparecieron unos moradores gigantes y monstruoso que eran hijos de las montañas.

Esta leyenda de labios de un aborigen patagón llego a oídos de Pigafetta cronista de la expedición de Magallanes.

Y al parecer, el relato lo inspiró para dibujar, con la ayuda de su imaginación un sencillo mapa de una o dos islas.

Es probable que los tehuelches no hayan visto nunca las islas pero presentían su existencia. Ellos observaban que ciertas aves, como los cisnes y flamencos, llegaban desde el confín del mar hasta la costa. Y que tres meses después se lanzaban resueltamente hacia el brumoso horizonte marino. Este comportamiento convenció a los aborígenes de que las ves iban y venían de la legendaria isla de sus mitos.

Y de aquí se desprende que Gomez nunca haya en realidad visto las Islas Malvinas.

El 6 de septiembre de 1522 el Victoria, el barco superviviente de la flota de Magallanes al mando de Juan Sebastián Elcano, llegó a España y después de que la tripulación contase su terrible experiencia, Gomez fue liberado.

La abundante cartografía inmediatamente posterior a 1520 sugiere que las Malvinas fueron avistadas por miembros de la expedición de Fernando de Magallanes al servicio del rey de España:

En el ‘Circulus Antarcticus’ de Pedro Reinel (1522) las islas figuran en una posición aproximadamente correcta, aunque no se incluye la nomenclatura.

‘Mapamundi’ de Diego Ribero (1529), en el que se incluye a las islas de San Antón.

En la cartografía de Diego de Ribero, ‘Carta universal en que se contiene todo lo que del mundo se ha descubierto fasta agora’ de 1527 y de 1529, pueden verse dos grupos de islas en la zona: las ocho o nueve islas llamadas “Sanson”, a 49° S pero a mitad de camino de la costa que las Malvinas y las islas “de los Patos” muy cerca de la costa. En la actualización de 1533 ya no incluye a estas últimas.

Mucho después continúan apareciendo las islas Sanson en los mapas de: Islario de Alonso de Santa Cruz (1541), Juan Bautista Agnese (1536-1545), Sebastián Cabotto (1547), Darinel (1555), Diego González (1562), Bartolomé Olives (1562), Jorge Sideri (1563), Martínez (1577), José Rosacio (1580), etc., situadas siempre más al norte y más cerca de la costa que las Malvinas.17 18 En estas cartas las islas aparecen con las grafías de San Antón, S. Antón, Sansón, Sanson o San Son.

Mapa de Gutierrez (1562)

Descubriendo Malvinas. Parte 1

Descubriendo Malvinas. Parte 1

Descubriendo Malvinas. Parte 1

Otra versión afín atribuye el descubrimiento al barco Victoria, que fue enviado por Magallanes a rastrear al San Antón en aguas del Atlántico. Estos dos barcos fueron los únicos de la expedición de circunvalación que pudieron regresar a España.

No se han encontrado menciones al avistaje en los relatos que se conservan del viaje: los diarios de Antonio Pigafetta, del piloto Francisco Albo o el Roteiro de un piloto genovés. Aunque buena parte de los escritos de Magallanes se han perdido, y falta por completo la documentación de la nave de Juan Serrano y sus descripciones de San Julián al sur, la ausencia de referencias en las bitácoras citadas arrojó dudas sobre la veracidad de esta hipótesis. Sin embargo, en 1983 el historiador uruguayo Rolando Laguarda Trías encontró un documento en la Biblioteca Nacional De París, escrito por el fraile André Thevet en Le Gran Insulaire. Vol I, fechado en 1586 (seis años antes del primer antecedente británico), que incluye un mapa en la página 229 donde aparecen “Les isles de Sansón ou des Geants” (las islas de Sansón o de los Gigantes) en sorprendente concordancia geográfica con las islas Malvinas. Thevet menciona en el texto adjunto haber obtenido la posición y descripción del archipiélago de un piloto portugués miembro de la expedición de Magallanes, probablemente Álvaro de Mezquita, testigo directo del avistaje, con quien se entrevistó en Lisboa(en efecto, existe evidencia de que Thevet vivió en la capital lusitana entre 1563 y 1567)

John Davis

El Reino Unido sostiene que el inglés John Davis descubrió las islas Malvinas el 14 de agosto de 1592, después de que con el barco Desire desertara de la segunda expedición corsaria de Thomas Cavendish:

El día nueve soportamos una fuerte tempestad, la que nos obligó a ponernos a palo seco, pues nuestras velas no estaban en condiciones de soportar gran esfuerzo. El día 14 fuimos echados entre ciertas islas nunca descubiertas antes, y de las que ningún relato conocido hace mención; yacen cincuenta leguas o más desde la costa este nortemente desde el estrecho; en cuyo lugar, a no haber sido la voluntad de Dios en su misericordia infinita haber calmado el viento, hubiéramos forzosamente perecido. Pero habiendo virado el viento al E, pusimos nuestra proa al estrecho, y el 18 de agosto nos aproximamos al cabo con niebla muy espesa y esa misma noche fondeamos a diez leguas de distancia de aquél. El día 19 pasamos la primera y segunda angosturas.

Sin embargo no describió las coordenadas del presunto hallazgo: sólo ubicó a las islas en relación a la costa y al estrecho de Magallanes. Su posicionamiento es erróneo y conduce a océano abierto.

La relación del viaje fue publicada por uno de los tripulantes del Desire, John Jane, en 1600, año en que Sebald de Weert había ya regresado a Holanda; por esto y por ser una descripción muy parecida a la del Islario de Alonso de Santa Cruz, la opinión generalizada es que se trata de un fraude. Por algún tiempo, las islas de Davis fueron conocidas como “Davis Land” o “Davis’ Land”.

ESTABAN POBLADAS LAS ISLAS ???

”Kòoch se dedicó a su obra maestra. Primero hizo surgir

del agua una isla muy grande, después puso allí los animales, los pájaros,

los insectos y los peces. […] La vida era dulce en la pacífica isla de Kòoch. Entonces,

el creador, satisfecho, se alejó cruzando el mar. A su paso hizo surgir

otra isla cercana y se marchó rumbo al horizonte, de donde nunca mas volvió.

Y así hubieran seguido las cosas en la isla de no ser por el nacimiento de

los Gigantes, los hijos de Tons, la oscuridad”
.

Leyenda tehuelche.

Según esta mitología, de la genealogía de los Gigantes surge un héroe (Elal) fundador de la cultura y del pueblo tehuelche, cuyo lugar de origen serían dos islas gemelas, las cuales nos hacen pensar en las islas Gran Malvina y Soledad en el mencionado archipiélago.

”La Patagonia era solo hielo y nieve cuando el cisne Kokn la cruzó,

volando por primera vez. Venía desde mas allá del mar, de la Isla Divina

donde Kóoch había creado la vida y donde habia nacido Elal, -el hijo del

Gigante Nòshtex, quien raptó a Teo, la nube-, a quien cargó en su blanco

lomo hasta depositarlo sobre la cumbre del cerro Chaltén”.

Leyenda tehuelche.

Por otro lado tenemos la tradición europea, los relatos derivados o emparentados con la novela ”Primaleón”, impresa en Salamanca en 1512, cuyo personaje central es el gigante Patagón.

Según el diario de Antonio Pigafetta, cronista de la expedición, el encuentro de los europeos de la expedición de Magallanes con el pueblo que llamaron ”patagones” o ”gigantes” tuvo lugar dos meses después de que llegaran al Puerto de San Julián, es decir, en mes de mayo de 1520. Para la fecha del descubrimiento de las Islas Malvinas, en el mes de julio, ya tenían varios motivos para llamarlas ”Islas de Sansón” (ya fuera por el héroe Elal, asimilado con el Sansón bíblico, o con el monje bretón San Sansón), ”o de los Gigantes”.

”Dicen que varias islas se distinguen todavía desde la costa patagónica y

que en alguna de ellas muy lejos, donde ningún hombre puede llegar vivo,

reside Elal. Sentado frente a hogueras que nunca se extinguen, escucha las

historias que le cuentan los tehuelches, que resucitados, viajan cada tanto

para quedarse con él, guiados por el magnánimo Wendéunk”
.

Leyenda tehuelche.

La leyenda en sí misma esclarece una serie de problemas. Por ejemplo, que el hecho de que los tehuelches no se establecieran en las Islas Malvinas, no quiere decir que no las conocieran, que no las tuvieran integradas a su visión del mundo, o que no realizaran allí ritos vinculadas con creencias escatológicas sobre la vida, la muerte, la resurrección y el destino de las almas; o bien rituales ígneos asociados con los fuegos eternos de Elal. No en vano a la región se la llamó ”Tierra del Fuego”. No en vano una expedición de 1540 encontró en las Malvinas manchas de pasto quemado intencionalmente. Estos indicios nos acercan a los verdaderos descubridores del archipiélago.



Y ahora pasamos a ver una pista más que sugiere que las Islas Malvinas pudieron estar habitadas en el momento del descubrimiento, y es la siguiente: las Islas Malvinas no eran las únicas ”Islas de los Gigantes” en los mapas europeos del siglo XVI. En el sitio web oficial de la Isla de Aruba, -isla caribeña ubicada al Norte de Venezuela- se lee que esta fue descubierta en el año 1499 por Alonso de Ojeda, y que se la llamó ”Isla de los Gigantes, por los indios de gran altura”.

Está claro que ”indios” de 1,80 cm de altura o tal vez más, para una población europea de 1,60 cm de altura o tal vez menos, serían ”gigantes”. Pero en el caso de Aruba está claro que la isla se hallaba habitada y que el nombre no es ocioso. Lo mismo puede afirmarse de las islas de Bonaire y Curazao, que junto con Aruba se denominan, por sus iniciales, islas ABC. Se considera que sus primeros pobladores llegaron hace 4.000 años, durante el periodo Paleoindio, pero pudieron haberlas descubierto hace 18.000-14.000 años, cuando estaban unidas al continente. En estas fechas el nivel del mar descendió entre 60 y 130 metros con relación al actual. La etnia local con la que finalmente entraron en contacto los españoles, fueron los caquetío, de la familia arawak

Datos interesantes que sugieren hipótesis sobre un posible poblamiento prehistórico de las Islas Malvinas, cuya huella parece haber quedado en la mitología tehuelche y en su denominación española, pistas que la arqueología podría confirmar, si no fuera que están ocupadas por un poder colonial británico que no tiene ningún interés en demostrar la llegada de un descubridor anterior, ni hispánico ni prehispánico, es decir, de etnia no anglosajona.

Desde 2007, hay informes que señalan el hallazgo de puntas de flecha y una canoa yámana en Lafonia (parte sur de la Isla Soledad), pero sin determinar la datación. Sabemos que los yámana eran canoeros marítimos, y que Hondius, en 1606, los representa en sus mapas navegando por los mares y costas australes, de una forma muy ajustada a la realidad. Los reencontramos unos 300 años más tarde en las postales argentinas como habitantes típicos de la región. Esto significa que al menos por aquel entonces su navegación no se limitaba al Canal Beagle, llamado así en honor a su redescubrimiento, en 1830, pero sin reflexionar que los yámana lo habitaban desde hacía siglos.

Además de los yámana, hay que tener en cuenta a los aonikenk o tehuelches, selk’ nam u ona, manekenk o haus, y kawéskar o alakaluf en el Estrecho de Magallanes, pudiendo haber habitado la región otros pueblos canoeros, como los chono. Y es que también se ha encontrado en las Islas Malvinas, además de las flechas y restos de canoa yámana, madera no datada aun, que no hay en las Islas pero sí podría haberse traído del Estrecho de Magallanes, como hicieron los colonos franceses que vinieron con Bougainville. Estos pueblos americanos conocían perfectamente la geografía, ecología y condiciones meteorológicas de la zona.

Es interesante constatar que en 1540, una nave de la Armada del Obispo de Plasencia, Gutierre de Vargas Carvajal, que en agosto de 1539 zarpó de Sevilla con otras tres, a las órdenes de Francisco de Ribera, pero cuyo nombre se desconoce, de ahí que se la identifique como ”Incógnita”, encontró en las Islas Malvinas muchos zorros, troncos, que supusieron arrastrados desde el Estrecho de Magallanes por la corriente suroeste-noroeste de Malvinas, y pastos quemados, aunque no se especifica si de forma natural o artificial. Todos los detalles que aparecen en las Relaciones de la ”Incógnita”, tales como cerros, ensenadas, canales y estrechos, dirección de los vientos, tipo de vegetación y fauna, indican que las islas exploradas fueron las Malvinas, y que en el transcurso de la exploración, pudieron haber hallado huellas de presencia humana.

Quiénes fueron los Sansoues o Sansones?

Sansoues o Sansones, -como escribe Pedro de Angelis- serían, según Barco Centenera, los miembros de un sublinaje tupí. Tupí-sansones, entonces, o tupí-sansón. En el mapa de Ruscelli, de 1562, se observan, entre los 55 y 50º Sur, y a la entrada del Estrecho de Magallanes, unas ”Yslas de Sansón’. En la copia realizada en 1586 de la carta náutica de 1520 del sevillano Andrés de San Martín, discípulo de Américo Vespucio y cartógrafo de la expedición de Magallanes, se lee ”Islas de Sansón o de los Gigantes”.

Mapa de Ruscelli

Descubriendo Malvinas. Parte 1

Por qué esta aclaración del cartógrafo de Magallanes ”de Sansón o de los Gigantes”? ¿Eran los sansones un grupo patagónico (es decir tehuelche o chonik), de ahí lo de ”gigantes”? ¿La pronunciación correcta del nombre es ”sansoue”, pero los españoles los asimilaron, por sus características físicas con el mítico Sansón? ¿Habitaban los tupí-sansoue las Islas Malvinas en 1520?¿La palabra correcta es sansones y la etimología de sansones es san tsonek, siendo esta última, la lengua de los tehuelches, y tsoneka quien la habla como lengua materna?

Navegación indígena de Tierra del Fuego (1606). La canoa aquí dibujada se corresponde con las descripciones que tenemos de lo que fueron las canoas fueguinas. Por ejemplo, que encendían fuego a bordo.

Descubriendo Malvinas. Parte 1

Bueno el post se me hizo muy largo pero voy a seguir acercandome mas en la historia hacia los hechos que ya conocemos. Seguime en la parte 2..

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