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David Bowie: Mi colección de vinilos

David Bowie: Mi colección de vinilos

Luego de un primer post donde mostré una parte de mi colección de discos de vinilo y tiré un par de datos sobre este formato, es hora de centrarme en el grueso de mi discoteca, dedicada obviamente a mi artista favorito, quien lamentablemente nos abandonó este año: el magnánimo David Bowie.

No fue con él con quien empecé a comprar vinilos (ese honor le corresponde a Duran Duran) pero apenas descubrí a Bowie, escucharlo en su formato original se convirtió en una adicción. Disfrutar la increíble música del Duque Blanco con sonido analógico, el orden correspondiente de temas con sus pausas incluídas y apreciar esos magníficos artes de tapa en tamaño gigante son un placer que sólo entenderán los melómanos, pero que recomiendo a cualquiera.

Voy a poner los álbumes en su orden cronológico, aunque detallando el momento y modo en que compré cada uno. ¡Espero que lo disfruten! David Bowie: Mi colección de vinilosDavid Bowie: Mi colección de vinilos

DAVID BOWIE (1967)

El primer LP de David Bowie, que incluso al día de hoy sigue siendo un disco casi apócrifo, marginado de la discografía oficial. El futuro rey del glam tenía apenas 20 años y algunos singles en su haber cuando compuso y grabó este puñado de canciones, con un sonido y estética cercano al music hall y una forma de cantar demasiado inspirada en Anthony Newley. No es difícil entender por qué luego se avergonzaría de este álbum y lo ocultaría, hasta que su primera discográfica, Deram, lo reeditaría en CD en 1987, para aprovechar el éxito de Let’s Dance.

Si la memoria no me falla, fue el segundo vinilo de Bowie que tuve. Un amigo me lo trajo de España apenas re-editado en vinilo, en una hermosa edición de dos LPs con la versión Mono y Stereo y una réplica de la gacetilla de prensa que incluía originalmente escrita por el entonces manager de David, Keneth Pitt.

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HUNKY DORY (1971)

La primera obra maestra de Bowie, donde finalmente demostró todo su talento como compositor y cantante, acuñando temas que se convertirían en clásicos, como ‘Changes’ y ‘Life on Mars’. Se destacan también el nitzcheano ‘Oh, you pretty things!’ y la hermosa ‘Kooks’, dedicada a su recién nacido hijo, Duncan Jones, quien creció para convertirse en director de cine (la película de Warcraft la dirigió él).

Encontré este disco en una de mis disquerías de cabecera, medio oculta en una galería de Av. Corrientes. Es una más que peculiar edición brasileña, con un gatefold para dos LP. Averiguando sobre esto, me enteré que era una reedición hecha por la discográfica Ryko en 1990 que adicionaba cuatro bonus tracks en un vinilo extra, pero por alguna razón, esta edición carioca prescindió del segundo acetato y, cambiando el orden de los temas, incluyó todo en uno solo. Por eso, si se fijan, la tapa tiene impresa un cartelito que dice “Contém Músicas Inéditas”.

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THE RISE AND FALL OF ZIGGY STARDUST & THE SPIDERS FROM MARS (1972)

EL disco de David Bowie, donde introdujo a su personaje más famoso, el extraterrestre andrógino Ziggy Stardust, una especie de mesías marciano que intenta advertir al mundo del Apocalipsis y termina corrompido por el estilo de vida del Rock Star. De más está decir que todos los temas son clásicos: Five Years, Moonage Daydream, Starman, Ziggy Stardust y la lista sigue y sigue. Un imprescindible del rock.

En 2012 este álbum cumplió 40 años, por lo que se me presentó la oportunidad perfecta para adquirirlo nuevo, en una impecable reedición aniversario en vinilo de 180 gramos que ademas del LP incluye un DVD con el disco y algunos bonus track mezclado en audio 5.1. Una maravilla.

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ALADDIN SANE (1973)

Descripto por su autor como un “Ziggy Stardust americano”, este álbum tiene en su portada la imagen más icónica de Bowie, aquella con su peinado mullet rojo furioso y el símbolo del rayo pintado en su cara. Puro glam rock, más sucio y directo que su antecesor, con verdaderas gemas como “Panic in Detroit”, “Drive-in Saturday”, “Time” o la canción que da título al disco, con un impresionante solo de piano avant-garde arrancado de los dedos de Mike Garson.

Este vinilo (creo que fue el tercero que adquirí) lo compré por MercadoLibre a una minúscula disquería de Caballito. Al igual que Hunky Dory, es también una reedición brasileña de 1990 en presentación gatefold.

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DIAMOND DOGS (1974)

A pesar de haber retirado a Ziggy Stardust en un histórico concierto en el Hammersmith Odeon de Londres en julio del 73, para sorpresa de sus fans y de su propia banda, Bowie tendría espacio para un álbum más de glam rock antes de moverse definitivamente de sonido y estética. En este disco interpreta a Halloween Jack, un rockero under de la decadente Hunger City, en una sociedad distópica futurista. Inicialmente, Bowie tenía en mente realizar un musical basado en el libro “1984” de George Orwell, pero la viuda de éste se negó a venderle los derechos, por lo que el músico escribió su propia visión del mundo post-apocalíptico, si bien la influencia de la novela de Orwell es burdamente obvia, con canciones tituladas “1984” y “Big Brother”. En cuanto a clásicos, este LP alberga “Rebel Rebel”, quizás el riff de guitarra más pegajoso del inglés, con un sonido muy Rolling Stones.

Este disco lo encontré en una pequeñísima (aunque bien surtida) disquería de Lisboa, donde el vendedor me hizo precio junto a un maxi-single. Es una reedición portuguesa circa 1980, por lo que el vinilo está en excelente estado, aunque no trae el insert con las letras.

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YOUNG AMERICANS (1975)

El gran punto de quiebre del artista. Con este disco, Bowie se deshizo definitivamente del ya gastado glam rock. Abandonó el maquillaje, las ropas excéntricas y su personal peinado mullet rojo para reinventarse, según sus palabras, en un cantante de “soul plástico”. Con un corte de pelo más clásico (aunque de un llamativo naranja ardiente) y unos elegantes (para la época) trajes de diseñador, el vocalista británico se despachó con un trabajo plagado de soul, funk y disco, que le dio su primer número 1 en Estados Unidos de la mano de “Fame”, un tema nacido de una improvisación en el estudio con nada menos que John Lennon.

Este disco lo compré hace poco en la misma disquería donde conseguí Hunky Dory. Cabe destacar que es una edición nacional (fue el primer álbum de Bowie editado en Argentina), por lo que trae el título y los nombres de las canciones traducidas al español, un clásico de las ediciones vernáculas, que hacen que acá sean más baratos, pero que en el resto del mundo los consideren copias raras de coleccionista.

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STATION TO STATION (1976)

Uno de los discos más inquietantes y al mismo tiempo magistrales del artista inglés. En este álbum presenta al personaje que le valdría uno de sus apodos más famosos: The Thin White Duke (El Delgado Duque Blanco). La tapa blanca y el nombre de su alterego no dejan mucho lugar a la imaginación: es un álbum fuertemente influenciado por la cocaína, droga a la que Bowie era fuertemente adicto en esa época, llevándolo a un estado de paranoica lindante con la locura y una fascinación con el ocultismo y el fascismo europeo. Era tal el deterioro mental de David por la merca que admitía no tener recuerdos de haberlo grabado: “Sé que estuve en Los Ángeles porque lo leí por ahí, y sé que lo grabé porque esa es mi voz, pero no recuerdo nada más”. El LP abre con la canción que lo titula, una pieza de 10 minutos de absoluta locura cocainómana, que empieza como una oscura predicción para transformarse en una tonada disco bailable. Hay otros temas que invitan al baile (Golden Years, TVC15, Stay) y hermosas baladas (Word on a wing, Wild is the wind).

Este es uno de mis discos favoritos del Duque. Tuve la fortuna de encontrar una impecable primera edición inglesa en una disquería de París, justo un dia antes de asisitr a la exposición David Bowie Is. Aún no puedo creer las pristinas condiciones tanto de la tapa como del vinilo, y me costó sólo 20 euros.

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LOW (1977)

Abrumado por su adicción a la cocaína, Bowie abandonó la tóxica ciudad de Los Ángeles y se refugió en la fría y apática Berlín, aún dividida por el mundo bipolar. Con este disco comenzó lo que se conocería como su ‘Trilogía de Berlín’, un tríptico de álbumes centrados en la experimentación electrónica, con fuerte influencia de Brian Eno y el Krautrock teutón de bandas como Kraftwerk. Se destacan los números pop como “Sound and vision”, “Be my wife” o “Always crashing in the same car”.

Este vinilo fue uno de los que más me costó conseguir. No lo veía en ninguna disquería y la vez que lo encontré en MercadoLibre lo compré, solo para que el vendedor me avisara un día antes de irlo a buscar que ya lo había vendido por otro lado. Finalmente, revolviendo en una disquería que no suelo frecuentar, vi esa llamativa tapa naranja y casi me da un síncope. Enseguida lo señé y corrí a mi casa a buscar el resto de la guita para comprarlo. Para mayor fortuna, es una edición inglesa original en óptimo estado. Una de las razones por las que conviene escuchar este álbum en acetato es porque fue pensado para ese formato, poniendo de un lado los temas más pop y del otro los instrumentales más experimentales.

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‘HEROES’ (1977)

El segundo álbum dentro de la Trilogía de Berlín, bastante más oscuro que el anterior. La tapa es otra de las más icónicas del británico y el tema que titula el LP es una de sus mejores y más famosas composiciones. Al igual que Low, de un lado trae las canciones más accesibles y del otro los instrumentales electrónicos vanguardistas.

Este disco estuvo entre los primeros que compré de David Bowie. Paseaba con un amigo por una galería de Santa Fe y lo vi en una disquería que luego se convirtió en un paso obligado. Por esas cosas del destino justo andaba con guita, asi que lo compré impulsivamente. Un acierto, ya que es una edición original holandesa (Holanda es, junto con Japón, el mejor país fabricante de vinilos). Sin embargo, me atrevo a decir que no me gusta demasiado. Es mucho más experimental y denso que el anterior y el siguiente y, salvo por la canción titular y algún que otro instrumental, no tiene canciones que me sean memorables.

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LODGER (1979)

Uno de los discos más raros e inclasificables del Duque (lo que es mucho decir). Cerrando la Trilogía de Berlín tenemos este LP sin instrumentales pero tanto o más experimental que los dos anteriores. Anímense a escuchar canciones como ‘African Night Flight’ o ‘Yassasin’ y tratar de decir a qué género pertenecen y después hablamos. No obstante, está plagado de buenas canciones y es facilmente uno de mis favoritos.

Lo conseguí cuando fui a buscar Aladdin Sane a aquella disquería de Caballito, asi que fue una de mis primeras adquisiciones de Bowie. Es una primera edición norteamericana, en formato gatefold.

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SCARY MONSTERS (AND SUPER CREEPS) (1980)

Para muchos el último gran disco de David Bowie antes de su etapa mainstream ochentosa. Liberado al mismo tiempo de las drogas, un leonino contrato con su anterior management y un matrimonio falaz, Bowie regresó al pop de buen gusto y comenzó la década del 80 con un disco elegantemente complejo. El punto alto sería otro posterior clásico, ‘Ashes to Ashes’, una tenebrosa canción de cuna, cuya letra oficia de secuela de ‘Space Oddity’, su primer hit.

Este fue el último vinilo de Bowie que compré hasta el momento. Había tenido otras oportunidades, pero el vinilo estaba en mal estado o pedían precios exorbitantes. Finalmente, encontré por MercadoLibre esta inmaculada edición norteamericana original.

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CHANGESTWOBOWIE (1981)

Un compilado, continuación de CHANGESONEBOWIE, hijo de un intento de RCA de exprimir el jugo al catálogo de un artista que torpemente estaban dejando ir. De hecho, por ese conflicto entre el artista y su casa discográfica, tuvo una edición muy limitada y nunca se volvió a publicar.

Extrañamente, este fue mi primer vinilo de Bowie. Me lo trajo de regalo una amiga que fue a vivir a Canadá y, según me comentó, lo compró en una de esas famosas ventas de garage al módico precio de 1 dolar, a pesar de su rareza y que tanto la tapa como el disco y el insert están en perfecto estado. La edición es, por supuesto, canadiense.

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LET’S DANCE (1983)

El disco más taquillero y popular de David Bowie. Ya sin obligaciones para con su ex manager, quien le chupó una buena parte de sus ganancias desde la época de Ziggy Stardust, el músico dejó RCA y firmó un contrato millonario con EMI. Dado que las regalías del disco serían exclusivamente para él, Bowie se calzó su mejor traje armani, llamó al productor Nile Rodgers y le dijo lisa y llanamente “necesito hits”. Y hits fue precisamente lo que hicieron. Basta fijarse en el lado A del LP para ver todas las canciones más difundidas del Duque: Modern Love, China Girl y la propia Let’s Dance, asi como una reversión de Cat People (Putting on fire), tema que compuso para una película, como punto fuerte del lado B. Sin embargo, para muchos este álbum fue el principio de su decadencia artística.

Este vinilo fue otro hallazgo en la disquería donde compré Hunky Dory, si bien es edición nacional, por lo que está rebautizado “Bailemos” e incluye tracks como “Amor moderno”, “Muchacha china” David Bowie: Mi colección de vinilosDavid Bowie: Mi colección de vinilos “Rebotar” ( David Bowie: Mi colección de vinilosDavid Bowie: Mi colección de vinilos ) y “Gente Gatuna” ( David Bowie: Mi colección de vinilos ) . Cuando llegué a casa y me dispuse a escucharlo, noté con horror que la primera pista, la fabulosa ‘Modern Love’, estaba rayada!!!! ¿Cómo lo solucioné? ¡Comprando el single, por supuesto!

Pero recientemente descubrí que no estaba rayado, simplemente tenía polvo, asi que ahora se escucha perfectamente. Pero bueno… un simple nunca está de más. David Bowie: Mi colección de vinilosDavid Bowie: Mi colección de vinilos

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TONIGHT (1984)

Un apresurado y poco inspirado sucesor de Let’s Dance, impulsado por el éxito comercial de éste último. Tan poco inspirado estaba Bowie que sólo escribió dos canciones para este disco: “Loving The Alien”, que abre el lado 1 y es, por lejos, la mejor composición del álbum, y “Blue Jean”, un número pop correcto, pero cuya única pretención fue ser simlemente el single de difusión. El resto son covers de Iggy Pop y uno de los Beach Boys, “God only knows”, en una versión alla crooner de Las Vegas. Las novedades vienen por un acercamiento al reggae en “Don’t look down y el tema que titula al álbum, que aparte cuenta con la aprticipación de Tina Turner. Un disco flaco, pero si te gusta el pop ochentoso y no le pedís peras al olmo, puede ser disfrutable.

Este disco está entre los tres primeros vinilos que compré. En esta ocasión fue en una disquería alojada en la galería de Av. Corrientes donde se encontraba la comiquería Camelot, a la que no volví a entrar porque, a pesar de tener rarezas, el dueño es un criminal con los precios. Si bien existe una edición nacional, la que compré yo es brasileña, por lo tanto mantiene el título y las canciones en inglés. Suena perfecto y trae el insert con las letras.

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LABERINTO (1986)

“¡Dance, magic dance!” ¡Cómo olvidar esa canción! ¡Cómo olvidar esa película! ¡Cómo olvidar a la hermosa Jennifer Conelly y al siniestro David Bowie! Creo que conocí al Duque Blanco gracias a este film, aunque cuando era chico me asustaba terriblemente. Este vinilo contiene la música de dicha cinta y, al ser edición argentina, trae títulos traducidos, como de costumbre. el tema es que acá se mandaron, por lejos, las peores barrabasadas idiomáticas, dignas de la peor versión del Google translator. Para muestra, un botón: la canción de las marionetas que se sacaban la cabeza, “Chilly down” (una expresión anglo que significa “relajarse” ), fue traducida de forma literal, quedando con el espantoso nombre de “Frío abajo” David Bowie: Mi colección de vinilos No hay mucho que decir sobre este LP, salvo que lo compré por MercadoLibre y que la primera vez que fui a buscarlo no encontré el local (encima llovía). Resultó ser que me lo entregaban en una casa de ropa femenina David Bowie: Mi colección de vinilosDavid Bowie: Mi colección de vinilos .

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NEVER LET ME DOWN (1987)

Considerado por todos, incluso por el propio Bowie, como su peor disco. “Never let me down” intenta fatigosamente estirar el éxito de Let’s Dance. No hay nada que patée el tablero, nada que conmueva, nada que emocione. La primera canción es espantosa. El resto de los tracks naufragan entre la corrección y la mediocridad, en tanto que la producción no ha envejecido nada bien. Guitarras chillonas, toneladas de sintetizadores, baterias electrónicas saturadas de reverberancia, y demás vicios del sonido de los 80. Bowie mismo suena desencantado y canta casi sin ganas letras zonzas y estereotipadas.

No obstante, es un disco que me resulta casi un placer culposo, ya que pese a su pavorosa mediocridad, disfruto escucharlo (con excepción del primer track, ese siempre lo salteo). Por eso es una suerte que haya conseguido (una vez más en la disquería de Corrientes) una perfecta edición original holandesa (aunque para distribución en Francia), en tan buen estado que parece recién salida de la fábrica.

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OUTSIDE (1995)

Después de sus vacaciones hardrockeras con Tin Machine y un disco correcto inspirado en su boda con la modelo Iman, Bowie entierra definitivamente su etapa pop comercial y se despacha con un nuevo trabajo electrónico experimental con Brian Eno otra vez en el asiento del copiloto, además de regresar a los personajes y a los álbumes conceptuales. En ‘Outside’, Bowie se pone en la piel de Nathan Adler (ese nombre me suena), un detective privado de un futuro que nunca llegó, que investiga el brutal asesinato y mutilación de una chica de 14 años llamada Baby Grace, a manos de una secta que practica estas matanzas como una forma de arte vanguardista, llamado ‘Art Crime’. Oscuro,ruidoso, abstruso y terriblemente largo, el disco no despertó gran interés al momento de su edición y sus dos planeadas secuelas quedaron archivadas para siempre. Sin embargo, fue revalorizado en años posteriores.

A mí, particularmente, me encanta este álbum, especialmente en formato LP, ya que es una versión condensada y por tanto, más fluida. Este disco es el primero que compré dentro de las fabulosas reediciones modernas de Music On Vinyl. Las copias originales en vinilo del 95 salieron de forma muy limitada (en esa epoca ya nadie escuchaba acetatos), por lo que esta nueva edición fue una gloria para los coleccionistas. Lo conseguí por MercadoLibre y, además de ser nuevo, incluye un booklet gigante con las letras y el Diario de Nathan Adler.

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EARTHLING (1997)

Después de su industrialoide disco anterior, Bowie seguía metiendo mano a los samplers y sintetizadores, aunque esta vez calmó las cosas un poco y parió un disco menos oscuro y más bailable, con pistas llenas de drum n’ bass, jungle, house y un poquito de trance. Obviamente, sin dejar de hacer canciones con su particular voz al frente y la guitarra de Reeves Gabrels dominándo el panorama.

Este vinilo era tan o más dificil de conseguir que el anterior. En París tuve en mis manos una copia original del 97, pero obviamente salía una cantidad de euros demasiado abultada. Afortunadamente, Music On Vinyl vino al rescate nuevamente. Lo encontré por MercadoLibre a un precio realmente bajo y así conocí mi nueva disquería favorita, ubicada en Santa Fe y Scalabrini Ortiz.

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HOURS… (1999)

Un disco injustamente infravalorado. El músico inglés mantuvo algunos elementos electrónicos, pero regresó a las guitarras acústicas y las canciones pop, con la vista puesta en el nuevo milenio, Internet y los cambios de paradigma. De hecho, muchas de las canciones del álbum nacieron originalmente como parte de la banda sonora del videojuego Omikron: The Nomad Soul.

En su momento, sólo fue editado en CD, ante las nulas ventas que tenía el vinilo en ese entonces, pero con el revival del acetato, Music On Vinyl sacó una lujosa edición que incluye, al igual que “Outside”, un completo booklet a color. Cuando fui a buscar el vinilo de Earthling, pregunté si tenían algo más de Bowie. Y tenían nada menos que Hours, a un precio mucho menor a lo que me pedían por importarlo. Lo compré ahí mismo y me fui a mi casa con los dos LPs que cierran la etapa 90s del Duque. David Bowie: Mi colección de vinilosDavid Bowie: Mi colección de vinilos

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HEATHEN (2002)

A diferencia del anterior, este disco fue recibido como un regreso triunfal de Bowie al rock. Grabado antes de los ataques del 11 de septiembre, pero de alguna forma premonitor del sentimiento que inundaría a Nueva York posteriormente (hacía años que David vivía en dicha ciudad), es un álbum con el equilibrio justo entre la tristeza y la rabia, aunque siempre elegante, cuestionando fuertemente las ideas de Dios imperantes en el mundo occidental (de allí su nombre, “Pagano” ).

Una novia que tuve me sorprendió regalándome este vinilo, pero ni ella ni quien se lo vendió sospechaban lo que tenían en sus manos: es nada menos que la edición original de 2002, el último disco de Bowie lanzado en este formato hasta 2013. Music On Vinyl lo reeditó hace pocos años, pero al ser esta una de las primeras copias, lo hace increiblemente valioso (más allá de la conexión afectiva). Uno de los orgullos de mi colección.

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REALITY (2003)

Por muchos años, todos creyeron que este sería el últim odisco de David Bowie. Lanzado un año después de Heathen, es una mezcla de composiciones nuevas ( “Fall Dog Bombs the Moon” fue escrita en apenas 30 minutos ) y temas que se había quedado con ganas de grabar desde hacía décadas ( “Bring me the disco king” lo tuvo en carpeta desde los 70 y los covers “Pablo Picasso” y “Try some, buy some” estaban planeados para su segundo disco de versiones, que nunca concretó).

Nunca antes editado en vinilo por la baja demanda del mercado en esa época, Music On Vinyl lanzó una primera edición en 2014. Lo encontré en una pequeña disquería en un shopping en Praga. La tentación fue grande y lo compré por 669 coronas (poco más de 400 pesos). Cuando llegué al hostel me di cuenta de que era nada menos que la edición limitada de 2500 copias en vinilo translúcido verde. Un verdadero hallazgo.

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SINGLES

Además de los LP, tengo también un par de singles, es decir, discos que traían un par de canciones usados como cortes de difusión o para aquellos que sólo les gustaba un tema del álbum y no querían comprarlo entero.

DIAMOND DOGS/HOLY HOLY

Reedición de 1983 del single de 7″ lanzado originalmente en 1974, cortado del álbum Diamond Dogs. El lado B lo ocupa Holy Holy, una canción que quedó afuera de “The man who sold the world”.

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FASHION/SCREAM LIKE A BABY

Single de 1980 extraído del LP Scary Monsters (and super creeps), con dos canciones del mismo, Fashion y Scream like a baby.

Estaba en una diminuta pero surtida disquería parisina, donde encontré rarezas como las primeras ediciones de Earthling o Black Tie White Noise. Sufriendo por el precio de esos LP, decidí no irme con las manos vacías y aunque sea comprar un single. Como el vendedor no tenía cambio, me hizo precio y me terminé llevando dos: Diamond Dogs y Fashion.

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HÉROS

Este single es un souvenir editado exclusivamente para la exposición ‘David Bowie Is’ realizada en París en 2015, a la cual tuve la fortuna de asistir. Contiene, en un vinilo translúcido azul, una versión en francés de Heroes, mientras que del lado B una versión en vivo de la original en inglés. Al poder conseguirse solo por tres meses en una exposición, es ahora extremadamente raro. Tanto que me arrepentí casi enseguida de no haber comprado dos, para vender el segundo en unos años David Bowie: Mi colección de vinilosDavid Bowie: Mi colección de vinilos

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MODERN LOVE

Como ya conté, pensé que el LP de Let’s Dance tenía rayado el primer tema, Modern Love, asi que conseguí por MercadoLibre este single de 7″ editado en Estados Unidos con la canción en cuestión y una versión en vivo en el lado B.

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UNDERGROUND (Club Single)

Este es un maxi-single, es decir, no es un pequeño disco de 7″, sino de 12″, el tamaño de los LP, pero con tres versiones de la misma canción: un remix bolichero extendido, una versión dub y el isntrumental para hacer karaoke. El motivo del formato grande es que cada pista dura entre 5 y 7 minutos, por lo que no entrarían en un 7″. Es un corte de la banda sonora de la película Laberinto, concretamente, del tema con el que empieza y cierra el film. Lo compré en Lisboa, junto con Diamond Dogs.

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LOS QUE ME FALTAN

Mi colección aún no está completa. Estos son algunos discos de David Bowie que todavía no tengo en formato acetato.

SPACE ODDITY (1969)

Según el canon oficial, el primer disco de Bowie, que contiene el tema que lo dio a conocer. Existen varias versiones de este álbum, y la historia es bastante confusa: originalmente fue editado en el Reino Unido titulado simplemente “David Bowie” (al igual que su oculto verdadero primer disco), mientras que en Estados Unidos fue retitulado “Man of words/Man of music”, con un arte de tapa ligeramente diferente. Cuando Bowie estaba en la cima del éxito de Ziggy Stardust, RCA lo reeditó como “Space Oddity”, con una tapa acorde al look de Bowie de ese entonces.

A pesar de existir tantas versiones e incuso haber sido reeditado hace pocos años (por lo que es muy fácil de conseguir), debe ser el disco que menos me gusta de Bowie, así que siempre preferí usar la guita en otros LPs. Quizás algún dia lo termine comprando, sólo por mi afán de completista, pero no es un vinilo que me desvele.

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La edición original de 1969

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La edición norteamericana

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La reedición de la etapa Ziggy Stardust de 1972

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La reedición de 2009

THE MAN WHO SOLD THE WORLD (1970)

El segundo o tercer larga duración de Bowie, según cómo se mire. Destaca por ser el más hard rocker de sus discos, conteniendo el famoso tema que décadas después revitalizaría Nirvana en su unplugged. También existen varias versiones de este LP. La edición británica tiene la famosa tapa con Bowie tirado en un sofá usando un vestido. Como en Estados Unidos el travestismo es algo inaceptable, pero no así las armas de fuego, el arte fue reemplazado por un comic de un cowboy sosteniendo un rifle frente a un manicomio (?). Existe una rarísima edición alemana cuya portada es una lisérgica caricatura de Bowie como una mano con alas (???) . Durante el apogeo de Ziggy Stardust, al igual que con Space Oddity, RCA lo reeditó con una tapa mostrando a Ziggy en pleno escenario.

Este álbum sí me gusta, pero por diversas razones, nunca lo compré. Quizás es porque no decido qué tapa me gusta más David Bowie: Mi colección de vinilosDavid Bowie: Mi colección de vinilos Sí tengo una edición japonesa en CD que replica el vinilo original, aunque obviamente no es lo mismo. Seguramente será el próximo en mi colección, dado que no es dificil de conseguir.

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La edición original de 1970

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La edición norteamericana

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La edición alemana

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La reedición de la etapa Ziggy Stardust de 1972

PIN UPS (1973)

Este es un disco de covers, hecho para ganar tiempo entre la separación de The Spiders from Mars (la banda de Bowie durante la etapa Ziggy Stardust) y el nuevo disco, Diamond Dogs. A pesar de tener un par de temas buenos y existir una accesible reedición contemporanea, no es un LP que me llame la atención, por lo que nunca lo compré.

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DAVID LIVE (1974), STAGE (1978) ZIGGY STARDUST – THE MOTION PICTURE (1983)

No suelen gustarme los discos en vivo, ya que me parecen un curro para vender algo cuando no hay nada nuevo. Los casos de estos álbumes no son la excepción, a pesar de que el primero, David Live, tiene un par de versiones interesantes. Por eso, a pesar de haberlos visto muchas veces en distintas disquerías, nunca me molesté en adquirir estos LP dobles.

David Bowie: Mi colección de vinilos

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TIN MACHINE (1989), TIN MACHINE II (1991) TIN MACHINE LIVE: OY BEY, BABY (1992)

La banda hard rock que Bowie inventó para salvarse de sus “años Phil Collins” (tal como él mismo los describió). La verdad es que la música que creó junto a estos mequetrefes no es para nada buena, así que nunca compré estos discos, incluso cuando son muy fáciles de conseguir (el primero incluso está editado en Argentina).

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BLACK TIE, WHITE NOISE (1993)

Este debe ser mi Santo Grial de los vinilos de Bowie. Editado en 1993, en una tirada bastante limitada, bajo un sello que posteriormente desapareció, lo encontré en la ya reseñada disquería de París, pero a un precio demasiado prohibitivo. Hace poco lo vi en MercadoLibre a mil pesos. Estuve a punto de comprarlo, pero el vendedor era de Mar del Plata y temía que se rompiera en el envío. Cuando estaba organizando para ver si viajaba o le pedía a algun conocido que me lo trajera, la oferta finalizó David Bowie: Mi colección de vinilosDavid Bowie: Mi colección de vinilos .

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THE BUDDHA OF SUBURBIA (1993)

La única edición en vinilo de esta banda sonora para una miniserie de la BBC es brasileña, pero no pienso molestarme en buscarla, ya que es un disco demasiado extraño.

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THE NEXT DAY (2013)

El regreso triunfal de David Bowie tras una década de silencio. Con el revival del vinilo, este LP es muy fácil de conseguir, pero por estar a la caza de rarezas, todavía no lo compré.

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BLACKSTAR (2016)

El capítulo final para este gran artista, editado, al igual que el anterior, el día de su cumpleaños, y sólo tres días antes de fallecer (todavía estoy llorando). Como la muerte eleva las ventas de cualquiera, este LP se agotó apenas salió en Estados Unidos, asi que estoy esperando a que lo vuelvan a importar para comprarlo (no está editado en vinilo en Argentina, sólo en CD).

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GLOSARIO

Gatefold: Carátula exterior doble, usada para discos dobles o para incluir letras, o mayor espacio de arte en los discos.

Insert: Hoja de papel incluída en el LP con letras e información sobre el disco (como el booklet en los CD). A veces este material estaba impreso en el sobre protector del vinilo.

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