Facebook Twitter RSS Reset

Cultura y arte milenario del bonsai

Cultura y arte milenario del bonsai

En un principio, el bonsai fue solamente un árbol transplantado del bosque a una maceta. Y eso es lo que también explica la palabra bonsai, que significa en chino <<árbol en maceta>>. Se ignora en absoluto a quien se le ocurrió la idea de realizar tal trasplante y seguir cultivando el árbol en miniatura, aunque sí sabemos que la historia del Bonsai se inició en China hace más de veinte siglos.

Cultura y arte milenario del bonsai

El árbol bonsai es diminuto y sigue siéndolo por medio de unas técnicas y una poda constante, pues hay que tener en cuenta que un bonsai no es enano por naturaleza sino que lo es de una manera que podemos calificar de artificial. Por consiguiente, teniendo en cuenta que el arte del bonsai comenzó en la naturaleza, quien se dedique a la práctica de este arte deberá pensar siempre en lo natural, sabiendo que algunos árboles normales es posible darles unas formas más o menos fantásticas, pero también pensando en la forma que tendría en estado libre, o sea en el bosque, así como la especie de qué se trate, ya que por ejemplo, a las coníferas se les puede obligar a tener una forma retorcida, en tanto a otros árboles es preciso deformarlos de otra manera.

Cultura y arte milenario del bonsai

Todo árbol sea de la especie que sea, puede ser convertido en bonsai, sin embargo es mejor escoger los árboles de hojas pequeñas, y más importante todavía de flores y frutos diminutos. Hay que tener en cuenta también que un bonsai no se produce instantáneamente; todo lo contrario, puesto por ley natural, un árbol ha de tener por menos 30 años para poder alcanzar su completa madurez, y 50 para llegar a su máxima belleza.

Cultura y arte milenario del bonsai

En el Japón, adonde llegó pronto el arte del bonsai, y hasta la era Kamakura, los bonsai se colocaban en el jardín, junto al borde exterior de la galería y en un zócalo a fin de poder contemplarlo bien desde la terraza, situada más arriba.

Más adelante en la época Muromaji, los bonsai fueron instalados en la terraza, viéndose ya encima de las mesas o en hornacinas en la pared (Toko Noma), por lo que el arte del bonsai se hermanó con otras artes como la pintura y la escultura, lo cual le otorgó una mayor categoría.

Cultura y arte milenario del bonsai

Ha tardado siglos de este arte en llegar y generalizarse por los países occidentales, pero finalmente éstos han sabido apreciar la belleza de tal arte, también largamente perdurable, puesto que un árbol bonsai, debidamente tratado y podríamos decir mimado, tiene una duración casi ilimitada, que abarca varias generaciones.

EL BONSAI EN JAPON

Cultura y arte milenario del bonsai

Si el bonsai es de origen chino, lo que está mundialmente reconocido, no es menos cierto que realmente fue en Japón donde puede decirse que tomó carta de naturaleza.

En las islas Niponas en bonsai apareció en el siglo XII de nuestra era, pues es sabido que a la sazón, los nobles, y el mismo emperador poseían ya bonsais, conservados en macetas de hermosa cerámica, las cuales exhibían en sus balconadas y jardines.

Ya en el siglo XIV, el bonsai empezó a hacerse popular entre los japoneses de tipo medio, por lo que se inició seguidamente una industria dedicada a la fabricación y conservación de esos árboles enanos, cuyo reducido tamaño apelaba a la imaginación del nipón.

Cultura y arte milenario del bonsai

Ya en pleno siglo XVII, XVIII y XIX, al poder disfrutar Japón de un largo periodo de paz, los japoneses se dedicaron a toda clases de tareas minuciosas a las que tan aficionados eran, y son todavía, y entre dichas indusdrias se contó el arte del bonsai.

Hasta entonces los bonsai se plantaban en unos recipientes bastantes hondos, a imitación de los chinos, pero a partir de dicho momento, comenzaron a hacerlo en macetas o bandejas de excaso calado, para que el bonsai pudiese apreciarse en toda su belleza.

Al mismo tiempo fueron alterándose los estilos, y si antes los bonsai adoptaban formas realmente grotescas, muy pronto se introdujeron los estilos modernos, especialmente los cinco principales, que han dado tanta fama al arte de los bonsai.

Finalmente, llegaron a construirse viveros de árboles dedicados exclusivamente a los bonsais, y hacia principios del siglo XX, los japoneses empezaron a exportar bonsais, celebrándose una primera exposición de tales árboles en Londres. Fue así como el bonsai se introdujo en el mundo occidental, aunque tardó bastante en adquirir cierto auge.

EL ARTE BONSAI Y EL ARTE PICTORICO

Cultura y arte milenario del bonsai

Es necesario conocer las características que distinguen a las especies diversas del árbol con el que se experimenta, para ser capaz de armonizar la forma final y definitiva de un bonsai con las que naturalmente adoptan dichas especies.

Este conocimiento tan solo se consigue mediante la observación directa de las especies con las que se trabaja.

Quien crea un bonsai lo va formando poco a poco, paso a paso, decidiendo de antemano la altura deseada, el número y la situación de ramas principales, de remas secundarias, el estilo, la forma general y las características del follaje.

Cultura y arte milenario del bonsai

Para realizar esto es preciso tener una visión mental, el creador irá realizando los pasos necesarios, tomando las medidas precisas por las que su idea perfilará de manera progresiva, ayudada por el árbol enano que al, crecer, aportará, de manera constante, los materiales primordiales.

Lo mismo hace el artista, éste antes de dar comienzo su labor, no tiene ante si más que una tela blanca. Desde el principio ha de trazar un bosquejo, normalmente a lápiz, que le dé la idea que él tiene en la mente, de acuerdo con el plan previsto de antemano, cuya realización será el cuadro definitivo.

Pues bien, al ideal y formar el árbol bonsai, el creador del mismo es como el pintor y el arbolito final será el cuadro. Por eso, lo mismo que el artista antes de empezar a embadurnar la tela, debe idear y planear el estilo, la forma que desea darle al árbol enano, de manera que se armonicen perfectamente entre si el tronco, las ramas, el follaje, dando la impresión que se persigue, de vida salvaje en miniatura.

Y hay una ventaja en favor del creador de un bonsai, y es que en tanto el pintor ha de extraer su idea de una tela y unos pinceles, que son materiales inertes, o un escultor de un bloque de piedra, y está en el mismo caso, quien idea y crea un bonsai trabaja con materia viva y solamente con ella. Es decir, cultivar un bonsai, no solo amplía los conocimientos del cultivador, sino que da rienda suelta a su imaginación y fantasía.

LOS ESTILOS DEL BONSAI

Cultura y arte milenario del bonsai

Existen cinco estilos básicos en el bonsai, por lo que este puede construirse, y los cinco tienen relación con la forma que le obligamos tomar al árbol en relación con un eje vertical imaginario. Pese a ser los cinco estilos principales del arte del bonsai, pueden crearse una seria casi ilimitada de combinaciones entre ellos, ofreciendo ancho campo a la imaginación del creador.



Estilo vertical formal

El tronco se mantiene erguido, recto, siendo un solo tronco que se extiende hacia arriba, disminuyendo gradualmente el grosor a medida que sube, las ramas se despliegan a ambos lados en una simetría casi perfecta.

Estilo inclinado

El tronco se inclina levemente hacia la izquierda o derecha, las raíces crecen hacia el mismo lado, igual que las ramas, para darle una forma como podría lograrse al reclinarse sobre un acantilado o junto a un valle profundo.

Estilo vertical informal

En lugar de crecer el tronco verticalmente hacia lo alto, se tuerse y torsiona en todas direcciones, las ramas estarán torcidas como el árbol, dando la sensación de que un vendaval empuja al tronco, otorgándole una fuerza y majestuosidad difícil de superar.

Estilo semi-cascada

El tronco se inclina ligeramente y las ramas sobresalen de la maceta, existe la dificultad de mantener el árbol equilibrado sin que se desarraigue, por lo que necesita una poderosa raiz contraria a su inclinación. Esta es la forma que presenta más problemas.

Estilo cascada

Se necesita un árbol de crecimiento rápido, el tronco sobresaldrá un poco de la maceta a fin de que la cascada no caiga sobre la misma. Las cascada puede desarrollarse a partir de una base gruesa y sin hojas, o partiendo de una rama poderosa de un árbol pequeño.

EL BOSQUE BONSAI

Cultura y arte milenario del bonsai
Los bosques de bonsai pueden crearse con arbolitos de 2 a 3 años, y son un decorado magnífico para cualquier estancia, balcón o terraza. Los bosques no fijan un número de árboles, pero si deben ser de la misma especie adornados con piedrecitas y musgo.
El bonsai puede padecer enfermedades y plagas lo mismo que cualquier otro árbol y vegetal, si recibe los debidos cuidados como una prolongada exposición de sol y a la luz natural, cuidamos el suelo con la humedad adecuada, un buen sistema de drenaje, poda adecuada, cicatrización de sus heridas… podrá resistir con las mejores condiciones cualquier ataque de plaga o enfermedad.
Cultura y arte milenario del bonsai
El bonsái es un árbol en miniatura considerado por los orientales como un vínculo de unión entre Dios y el hombre. Transmite paz y embellece los espacios mientras concentra un gran misterio y provoca una ternura única.
Paciencia y perseverancia. La técnica del bonsái devela la capacidad del hombre para embellecer aún más a la naturaleza. En Cochabamba existe una asociación que agrupa a fanáticos de este arte.
Fueron objeto de culto para los monjes taoístas, quienes lo consideraban un símbolo de eternidad, representando un puente entre lo divino y lo humano, el cielo y la tierra.
Si un bonsái se cuida, es un regalo que se traspasa de generación a generación.
Cultura y arte milenario del bonsai
Durante siglos la posesión y el cuidado de los bonsai estuvo ligado a los nobles y a las personas de la alta sociedad. Según la tradición, aquellos que podían conservar un árbol en maceta tenían asegurada la eternidad. Así fue como los monjes disponían los árboles pequeños en vasijas a lo largo de las escaleras de los templos y hasta eran fuente de adoración. De este modo, los bonsai también aportaban un toque decorativo a los templos.
En Europa durante la Edad Media se elaboró el arte del bonsai. No de forma decorativa o filosofal, sino para obtener en el menor espacio una producción equiparable a una plantación de árboles. Es el caso de los invernaderos de naranjos. Aunque más tarde se substituyó por plantaciones de invernaderos para evitar los fríos inviernos en Europa.
Cultura y arte milenario del bonsai
Un bonsai es el árbol mejor cuidado, alimentado y tratado que el resto de sus congeneres sueltos en la naturaleza, pocos árboles libres pueden vivir tantos años como los bonsai Dos de las técnicas mas criticadas, el trasplante y la poda, junto con el desfoliado, si se lo preguntaran a expertos en jardinería y consultaran cualquier libro de botánica, sabrían que sin estas técnica ningún árbol podría resistir mucho tiempo, en la naturaleza la poda lo hacen los animales, comiendo los tallos recién salidos y el trasplante no es necesario por que las raíces no tienen contenedor que las retengan.
Cultura y arte milenario del bonsai
Cultivar bonsais puede resultar una actividad gratificante en sentido espiritual, tal como la concibieron sus creadores chinos, o quedarse en una simple afición de jardinería un tanto exótica.
El arte del bonsai llega a ser una práctica de meditación en si. Es llevar nuestro arte interior hacia la naturaleza. Es la búsqueda de la perfección y la vida a través de los tiempos. Muchos bonsais se legan de padres a hijos, nietos, bisnietos. Así se puede sentir la belleza o el arte de nuestros ancestros.
Se consideran antidepresivos, relajantes, mejora la coordinación motora, agudiza la vista, incentiva la creatividad, combate el insomnio, muy eficaz para niños, adultos y ancianos, buenos compañeros, fuente de relación efectiva con la naturaleza.

No comments yet.

Leave a Comment