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Cuentos propios, y cortos.

Estos Cuentos son mios, propios, algunos de situaciones reales, otros de pura imaginacion, espero les guste.

Cuentos propios, y cortos.

EL INQUILINO

Estaba sentado, en silencio , y El dormia a centimetros mio. Yo pensando en mis tareas pendientes, en mis deudas, y en como hacer que las primeras se encarguen de las segundas. El dormia, lo hacia como si su unico fin en este mundo era el de hacerlo profundamente y sin ningun tipo de preocupacion.

Los sonidos del ambiente, los pajaros, o algun auto que pasaba, no lo perturbaban, un solo sonido es la llave para que despierte inmediatamente: el de mis zapatos contra el piso. Si escuchaba eso, inmediatamente sus ojos se clavaban en los mios, y me seguia como una segunda sombra, a donde sea.

Hace tres meses y dos dias, el nuevo inquilino se mudo conmigo. Su contrato de alquiler se firmo con una simple caricia en su cabeza luego que me siguiera por una cuadra.

No se su nombre, y el no conoce el mio. Tampoco le importa como me llamo.

El cumple con creces su parte del pago, la de darme amor canino sin limites.



Cuentos propios, y cortos.

relato

DELGADA LINEA

Mi cara de fastido al ver como el limpiavidrios del semaforo se acercaba, casi obligandome a pagar su servicio, era tan inevitable como repetida, cada vez que paraba en ese cruce.

Odio su prepotencia, y sus golpes en el vidrio, para que les preste atencion, mientras yo hago que recibo una llamada de vital importancia desde la Casa Blanca.

Odio tener que hacerme cargo, aunque sea infimamente, de sus ojos enrojecidos de tanta porqueria que consumen. Si no les doy dinero soy un oligarca insensible. Si les doy contribuyo al progreso del transa que los alimenta.

Pero ese dia era distinto.

Quien ofrecia limpiar mi parabrisas era un hombre de unos 40 años, sin ojos rojos, sin aspecto de desvelado, era solo un hombre vencido.

Era verme a mi mismo, pero sin suerte.

Yo podria estar ahi, recibiendo el desprecio en cada luz roja, si no fuese por la suerte que me acompaño en mi vida.

Podria pedir mas suerte, la necesaria para ser un magnate, pero la estrella que me toco me permite estar detras del parabrisas, que es mas grueso que la linea que nos divide el uno del otro.


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literatura

EL PISTERO ATEMPORAL


Los argentinos somos unos tiempistas unicos.

Circulaba en una fila de unos cinco autos, detras de un camion tan largo como viejo. No superaba los 60 km/h.

La ruta era como la mayoria de nuestras rutas, angosta y con baches.

Cuando alguno se animaba a pasarlo, tenia que esperar que el carril contrario este lo suficientmente despejado. Debia calcular rapidamente el tiempo necesario para acelerar, abrirse, pasar el camion, y volver a su via, antes de encontrarse de frente con los de la otra mano.

Y veia como lo hacian. Era un baile perfectamente sincronizado.

Y se me ocurrio contar los segundos, desde que se meten de nuevo a su carril, y hasta que los vehiculos en sentido contrario se cruzan, sin bajar su velocidad, con nuestros intrepidos pilotos. En ningun caso el tiempo de cruce superaba los cuatro segundos.

Pocos imprevistos pueden solucionarse en tan poco tiempo.

Tal vez eso explique nuestro vergonzoso récord



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cuentos

DON NADIE

Cuando llamaron a la puerta, todos sabíamos que eran malas noticias.

En la era de las comunicaciones es raro que nadie se anuncie. Y sobre todo por la hora y la firmeza de los golpes, a las 2:20 de la mañana visitas no se esperan.

Camino a la puerta sabíamos que serían policías, pero no fue así.

Era doña Celia , la vecina poco saludadora, que venía a decirnos que vio a un hombre saltar hacia nuestro fondo. Salimos con lo puestos.

Diez minutos tardó la policía, y en el fondo encontraron un cadaver. Doña Celia sin sorprenderse les dijo a la policía que era su marido.

La policía se la llevó y aparecio a los 15 días. Nunca más se supo nada, ni del muerto, ni de la justicia, ni de la policía.

Hoy la vecina saluda amablemente a todos, sobre todo a nosotros, como haciéndonos parte de su historia.

De vez en cuando, a la madrugada nos golpea la puerta. Sabemos que es ella, pero hacemos que no oímos, ella se va sin insistir, la policía finge que nunca encontró un cadaver, y la justicia se autoconvence que no hay expediente alguno.

Y seguimos con nuestras vidas, arrastrando día a día una historia, la de un hombre que todo el mundo decidió borrar.


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libro

UN BUEN PLAN

El negro julian trataba de convencer a los otros tres de la perfeccion del plan. Basicamente era entrar, armas en mano al Banco y llevarse el dinero de las cajas y de los clientes que depositan a diario.

Pero los otros tres intentaban hacerle ver que las matematicas estaban en contra.

Dos entrando al banco y conteniendo al guardia y a los clientes, otro debia recoger el dinero, alguien debia tener el auto en marcha y ser el chofer, y otro de campana. Uno mas hacia falta.

El Negro no queria mas gente, no estaba seguro del monto del botin y no queria dividir mas, ademas el hacer conocer el plan a otra persona, era ampliar las posibilidades de ser vendidos.

A pesar de todo lograron hacerlo entender, y el quinto ladron seria el gordo Lilo, un ladron de poca monta.

El plan se puso a andar y el gordo Lilo seria el campana.

El asalto fue rapido, todo salio como pensaron, la plata era mucha, y nadie delato. Repartieron el dinero y se separaron.

A la semana de a uno empezaron a ser asesinados, solo quedaban Julian y Lilo. Cada uno desconfiaba del otro, Julian fue a emboscar al gordo, sin saber que este habia contratado dos sicarios para que den con el negro.

En los velorios, los familiares planeaban como vengar su muerto, inculpando al muerto ajeno de traidor.

La guerra estaba declarada, y este mundo seria un lugar mucho mejor.


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