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Cuentos Increibles

Bueno, a continuación le dejo 2 cuentos, me gustaría subirlos en pdf pero me da error al intentarlo. Aquí los cuentos.

La Bruja del Bosque Mágico

Érase una vez, en una tierra muy lejana, en donde los animales mágicos caminaban libremente y los árboles solían hablar con los seres humanos, que existió una valiente niña llamada Misha. Cada día, esta cándida muchacha asistía a su abuelita en los cuidados de la granja que esta humilde anciana poseía. Alimentaba a los diferentes animales que allí residían; había gallos, vacas, cerdos y pavos, además de ello, también trabajaba laboriosamente en el campo.

Luego de culminar sus labores, visitaba el bosque en donde pasaba tiempo con los animales mágicos. Tenía conversaciones con algunos sapos gigantes, jugaba con los monos Mochi, criaturas que podían transformarse en personas, en más de una ocasión habían sorprendido a Misha cuando tomaban la forma de su abuelita.

Misha pasaba su tiempo libre divirtiéndose con los animales mágicos que habitaban el bosque, también escuchaba a su maestro Gaia, quien era un árbol de más de 500 años de antigüedad. Misha no conocía todo el bosque, nunca se aventuraba a las profundidades de este, su maestro le advirtió en repetidas ocasiones que en la parte oscura del bosque, vivía una bruja, que fue condenada a jamás salir de su morada por las atrocidades que causo mucho tiempo atrás.

Misha era una niña obediente, así que no se adentraba más allá de lo que su maestro le sugirió, sin embargo, un día como cualquier otro que caminaba por el bosque, se perdió. Por varias horas, trato de encontrar el camino de regreso, pero le fue imposible.

– ¿Qué voy a hacer?-se cuestionaba.

La noche se acercaba y aun no sabía dónde se encontraba. “Necesito ayuda, Me he perdido”- gritó en voz alta- en ese momento escucho una voz melodiosa que le dijo “Yo puedo ayudarte, ven a mí”, Misha corrió hacia el lugar de donde provenía la voz y se encontró con una casa muy hermosa, toco la puerta, pero no escuchó respuesta del otro lado, comenzó a gritar “¡Ya estoy aquí! ¿Dónde estás?”

“Estoy dentro de la casa ¡yo no puedo abrirla pero tú sí!” le respondió. La pequeña niña estaba consternada, pero aun así le pregunto…. “¿Y cómo lo hago?”. Rápidamente su duda fue resuelta “Es muy sencillo, solo tienes que repetir todo lo que yo te diga, y al final debes agregar tu nombre”

“Ezilda, por el poder de la verdad,

Vas a recibir tu libertad,

Una vez destruiste muchas vidas,

Hoy ya has pagado por tus crueldades,

Por mi deuda hacia ti, yo te libero, Misha.”

Luego de recitar esas palabras, la puerta se abrió, delante de ella apareció una joven muy hermosa –“pasa y siéntate”, le dijo. La inocente niña obedeció y le preguntó quién era ella. La joven le respondió que ella era la bruja del bosque.

-“Hace muchos años fui encerrada aquí, pero gracias a ti hoy soy libre”, en ese momento la niña se levantó y trato de salir de la casa, pero no podía abrir la puerta, “el hechizo que me encerró, hace que la persona encerrada no pueda salir de esta casa a menos que reciba el nombre de una persona de fuera, desde hoy mi nombre es Misha y el tuyo es Ezilda, muchas gracias”, luego de explicar eso, la bruja se desvaneció. Misha ahora llamada Ezilda, trató de abrir la puerta, pero le fue imposible, resignada a quedarse en la casa, comenzó a explorarla. Encontró cosas extrañas como pócimas, ropas de bruja, animales disecados y muchos libros antiguos. Encontró un libro titulado “El Manual de la Bruja Buena”, en el momento que lo toco, este bostezó.

–“He dormido por mucho tiempo, esperando a que alguien sea capaz de leerme ¿cuál es tu nombre?” Ezilda estaba fascinada, “Mi nombre es Ezilda, fui engañada por la bruja de esta casa, robó mi nombre y me dejo encerrada”.

-“Me entristece saber eso, pero no te preocupes, si me estudias te convertirás en una poderosa hechicera y podrás salir de aquí”.

El tiempo pasó, Ezilda aprendió a utilizar magia, comprendió que la bruja nunca fue capaz de usar “El Manual de la Bruja Buena”, así mismo entendió como funcionaba el hechizo que encerró a la bruja, era algo complicado. La persona confinada en la casa podía salir solo si alguien de buen corazón recitaba un conjuro con el que cedía su lugar y su nombre al cautivo; todos los que una vez la conocieron, la recordarían por su nuevo nombre. Este hechizo era muy especial, el cuerpo del condenado era inmune al tiempo y a necesidades básicas, no podía sentir hambre, sed o envejecer; esto hizo que Ezilda perdiera la noción del tiempo, había estado dentro de la casa por un año cuando encontró la solución a su salida.

-“¡Libro! Por fin encontré la manera de salir de aquí”, el libro se quedó maravillado, “veo que por fin te has convertido en una gran hechicera, pero explícame tu idea”, le pidió el libro con voz ansiosa.

-“Este hechizo fue creado para atrapar solo a una persona dentro, cuando la bruja malvada me engaño, la casa me vio cómo su nueva prisionera, es decir que en realidad el hechizo convierte a la casa en una prisión, por ello lo único que tengo que hacer es darle vida a la casa y convencerle que yo no soy la bruja malvada” –terminada la explicación, Ezilda recitó un hechizo.

“Fue Gea la creadora de la vida,

Fue ella quien dio alegría a la realidad,

Y es por el poder de la vida,

Que ahora puedes ver, hablar y escuchar.”

El piso y las paredes comenzaron a moverse y una voz resonó, “¿Qué es lo que deseas ahora bruja malvada?” -Dijo en tono molesto.

-“¡Yo no soy la bruja malvada! Ella me engaño, ahora estoy prisionera aquí mientras ella está libre”-le dijo Ezilda desesperada. “¿Me tomas por tonto? Usaste el mismo truco hace varios años, ahora devuélveme a mi sueño o gritare hasta reventarte los tímpanos ¡Déjame dormir! ¡Déjame dormir!”-gritaba la casa. Ezilda no soportaba oírlo gritar, así que retiro el conjuro.

“Pues está muy molesto, de seguro la bruja intento engañarle antes” –le sugirió el libro.

Ezilda recapacito sobre lo sucedido y tuvo una revelación “Por supuesto que está molesto”, dijo en voz alta.

-“No lo he cuidado como se debe, me concentre tanto en estudiar magia que olvide mostrarle respeto a la casa, es hora de hacerlo”. Ezilda limpió la casa con ahínco, no dejo esquina sin pulir, quitó todo el polvo, adorno la casa y agregó un cartel en el centro de la sala principal que decía “gracias por haber cuidado de mi todo este tiempo”. Terminada su labor volvió a recitar el conjuro, al manifestarse la casa esta tenía una voz más amable

-“Veo que tú no eres la bruja malvada, ella nunca se preocupó por mí, no te inquietes, abriré la puerta para ti”.

Era de noche cuando Ezilda salió de la casa junto a su amigo el libro, notó que el ambiente había cambiado, usando un conjuro se elevó hacia el cielo. El bosque se había tornado más tétrico, no podía ver ningún animal mágico, descendió un poco y se encontró con uno de los monos Mochi.

-“Ezilda ha pasado un año desde la última vez que te vi ¿qué te ocurrió?” le pregunto el mono. Ezilda estaba sorprendida por el tiempo que paso, ella le contó todo lo que había ocurrido y como consiguió salir de la casa. El mono Mochi le puso al tanto de todo lo ocurrido durante su estancia en la casa de la bruja.

-“La bruja Misha que liberaste, se convirtió en la ama del bosque, con su poder, esclavizó a todos los animales mágicos, no se puede salir del bosque sin su permiso, tu maestro Gaia, intentó detenerla, pero fue convertido en un trono que la bruja ocupa. Nadie puede oponérsele, a mí me tenía encerrado en una jaula bajo tierra, logré engañar a uno de los guardias y me escapé.”

-“¿Sabes algo de mi abuela?”-pregunto Ezilda con cierta preocupación; “La bruja ha creado un imperio, y se ha extendido más allá de la granja de tu abuela. Tu abuela… nunca dejó de buscarte, ella creyó que la bruja te tenia prisionera y se adentró en el bosque, ahora mismo está encerrada junto a muchas más personas.”

-“Llévame hacia donde está la bruja, yo le venceré”, le pidió al mono, este obedeciendo el pedido de su amiga, la condujo al centro del bosque. Allí la bruja había construido una pequeña fortaleza. En el camino se reunió con muchos de sus antiguos amigos, quienes la acompañaron en su misión, con la ayuda de sapos gigantes, duendes, hadas, ogros, y muchos habitantes del bosque, lograron pasar a través de los guardias que la bruja había puesto en los alrededores. Cerca de la casa de la bruja se encontraba una gran prisión, Ezilda y sus amigos lograron liberar a todos los cautivos, la dulce bruja y su abuela se reencontraron.

-“Te he estado buscando por mucho tiempo ¿dónde estabas Ezilda? -Le dijo su abuela mientras la abrazaba. Ella le conto el motivo de su ausencia y agrego, “ahora iré donde se encuentra la malvada bruja y terminare todas las desgracias que ha causado, abuelita es posible que no regrese a la granja pero siempre me podrás encontrar en el bosque”. Ezilda continúo su travesía y al llegar a la casa de la bruja, gritó.

– “Yo te libere y ahora he de poner fin a la desolación que has causado”.

La bruja al reconocer voz, abrió la puerta de su morada y vio a Ezilda, al principio se mostró sorprendida, sin embargo creyó entender lo que ocurría.

-“Así que has sacrificado a un inocente así como hice yo para salir” le increpo la bruja malvada, “Yo jamás haría algo como eso, encontré el manual de la bruja buena y aprendí muchos hechizos, con uno de ellos pude salir. Ahora he de remediar lo que hice al liberarte de tu confinamiento” –le dijo decidida.

-“Niña tonta, tu que recién te inicias en la hechicería no podrás ganarme, yo he practicado la magia negra por cientos de años”- rio la malvada bruja.

La lucha entre las dos brujas comenzó, Ezilda utilizó casi todos los hechizos que conocía, pero ni con la ayuda de sus amigos fue capaz de hacerle frente a su terrible oponente, quien fácilmente la venció. La malvada bruja le lanzó un hechizo que la ato a un árbol. “Te lo dije mocosa ¡tú no puedes vencerme!” –se jactaba la bruja.

Ezilda se liberó de las ataduras y vio que todos sus amigos se hallaban cansados y derrotados, entendía que no podían ganar si seguían así por lo que tomo una decisión muy drástica, haciendo uso de todo su poder, Ezilda lanzó un encantamiento para detener momentáneamente a la malvada bruja. Se acercó a ella- y le dijo- “Yo conozco un hechizo que tú jamás usarías”.

Vio a todos los habitantes del bosque presentes- y con una sonrisa les dijo-“He causado muchos problemas, pero no se preocupen, voy a solucionar todo este embrollo, lo prometo”.

-“¡Libro! muéstrame el hechizo de purificación”- el libro se abrió frente a ella, mostrándole un conjuro especial.

-“Es momento de corregir mi error, utilizaré todo lo que tengo”.

-“Si es tu decisión que así sea”, le respondió el libro. Ezilda puso ambas manos en el piso y recito un poderoso conjuro.

“Mi cuerpo es fruto del amor que me brinda la madre naturaleza,

Mi alma es un regalo de los cielos y es un brillo de esperanza,

Y de ahora en adelante ambos reposaran en este lugar.”

Este hechizo la volvió más poderosa, además podía manejar libremente todos los elementos de la naturaleza. La malvada bruja se liberó del hechizo de retención y comenzó a atacarla, sin embargo, Ezilda la redujo. La bruja se encontraba desesperada y cansada, al punto donde no podía mantener la forma joven que tenía, mostró su verdadero rostro, arrugado por los años, era fea como el hambre.

– “Bruja, por tus transgresiones hoy eres castigada” –la oscura hechicera se convirtió en piedra y fue destruida de inmediato.

Con la magia que Ezilda controlaba, arregló los problemas que la malvada bruja había causado, liberó a todos los prisioneros, volvió a la normalidad a su maestro y las demás criaturas hechizadas. Sin embargo, el conjuro que utilizó, la volvió parte de la naturaleza. Desde entonces ha cuidado del bosque en el cual aún viven sus amigos, si un viajero llega a ese lugar y se pierde, Ezilda le tiende una mano; ella es ahora la protectora del bosque, donde una vez existió una malvada bruja. Si te aventuras y viajas por el mundo puede que llegues a conocerla, es alegre y siempre lleva consigo un libro que con los años se ha vuelto muy hablador.

Fin

Alegría

En los libros antiguos está escrito, que mucho tiempo atrás existió un lugar completamente habitado por magos. El lugar era llamado Magic Land, casi todos los problemas que sus ciudadanos tenían eran resueltos con la ayuda de conjuros. En este increíble lugar, vivía una alegre huérfana llamada Luna y aunque no era la mejor hechicera, tenía un buen corazón.

El canto matutino de las aves siempre la irritaba, y ese día no era una excepción. Aunque era consciente que debía dejar la cama, prefirió seguir durmiendo. Pero su habitual despertador no compartía su elección.

-“¡Levántate rápido o llegarás tarde!” –le repetía una cotorra.

-“Déjame dormir, hoy es domingo así que no hay clases ave tonta” –contestó la pequeña que estaba acurrucada en su cama.

-“¡Es lunes!” –replicó su alado amigo.

-“¡Haberlo dicho antes!” –La jovencita saltó de la cama y se vistió de inmediato.

Salió a toda prisa, no tuvo tiempo ni siquiera para comer. No podía llegar tarde, ni mucho menos faltar a su clase de hechicería. Viajo en su escoba y al aterrizar en su colegio se hizo invisible.

Al llegar a su salón vio la puerta abierta, así que se le ocurrió entrar silenciosamente. Sin embargo al cruzar la entrada se topó con la mirada de toda su clase.

-“Señorita Luna, echábamos de menos su presencia” –dijo su profesor, lanzando hacia ella una mirada de desaprobación.

Mientras Luna meditaba acerca de qué debía hacer, la atención de toda la clase se había centrado en aquel sombrero de bruja que había entrado volando y el cual ahora estaba quieto.

-“El hechizo de invisibilidad es bueno, pero debe usarse correctamente. Luego de terminadas sus clases, acérquese a la oficina del director, ahora tome asiento.”

La muchacha obedeció y como siempre se sentó junto a Heidi, su única amiga. Ella era la única persona que soportaba sus torpezas y aunque discutieron acaloradamente más de una vez, eran como hermanas.

La clase fue solo informativa, reglas que los magos deben cumplir, cosas que no deben hacerse y un sinfín de cosas que son responsabilidad de los magos.

-“Jóvenes, siendo esta la última semana de clases de su primer año en el colegio de hechiceros, todos deben elaborar un informe con todos sus logros como magos, pueden realizarlo en parejas si lo desean; pero deberán traer evidencias de lo que escriban en sus informes.”

Al escuchar esto, toda la clase se sumió en una gran ansiedad; la calificación del informe indicaría el rango de aprendices que tendrían el próximo año. De entre todos los angustiados, Luna era la más preocupada pues si bien podía elaborar hechizos, estos tenían algún defecto.

-“La fecha límite para entregar su informe será este viernes en el salón de deporte; ya que esto es muy importante para el futuro de todos ustedes, las clases quedaran suspendidas hasta ese día. Un supervisor especial vendrá a evaluarlos, así que…. concluido esto, pueden retirarse.”

Una vez se retiraron, Luna fue severamente reprendida por la jugarreta que le hizo a su profesor; terminada la reprimenda se fue con su amiga que al parecer estaba un tanto preocupada.

– “¿Qué te ocurre Heidi?” –le preguntó.

-“No sé exactamente que paso, pero al parecer unos ladrones entraron a mi habitación y se robaron varias cosas.”

-“No te inquietes, tarde o temprano los atraparan.” -le sugirió animada

-“Eso no me importa. Luna tu eres la que me tiene muy preocupada; dime ¿cómo te va con tu informe? –preguntó su amiga.”

-“No he podido poner nada relevante en él, pero sabes he oído que en el país oscuro se pueden encontrar ingredientes para crear fascinantes hechizos; si consigo crear uno, mis problemas se terminaran.” –dijo entusiasmada.

-“¿Estás loca? ¿En serio piensas ir?” –le gritó.

-“Así es”- le contestó sacando la lengua.

-“Suponiendo que consigas llegar, no hay garantía de que regreses. Se dice que allí viven incontables criaturas malignas, incluso los grandes magos tienen miedo de ir.”

-“Eso es porque son ancianos miedosos, yo soy joven y fuerte. Te aseguro que podre lograrlo.”

-“Sé que es imposible convencerte de lo contrario, así que mejor te acompaño para asegurarme de que nada malo te pase.” –suspiró Heidi.

-“Veras que lo conseguiremos y seremos famosas.”

-“Bueno será mejor que nos preparemos”- dijo una angustiada Heidi.

-“Todo está listo, ya empaque lo necesario. Ayer por la noche entre a tu casa, saqué lo suficiente para una semana de viaje; reduje las cosas de tamaño y las metí en una pequeña bolsa.” –le mostró su bolsita mágica.

-“¡Así que tú eras la ladrona! Bueno no importa, si todo está listo, avisaré a mis padres que saldré; para que no se preocupen mucho les dejare una nota, espérame aquí. “

Heidi tardó media hora en volver y por fin las dos amigas marcharon a su aventura. Cruzaron la frontera de su ciudad natal y con ayuda de escobas voladoras llegaron al país oscuro; ya que su país estaba cerca a ese lugar solo les tomó un día en llegar a su destino.

El lugar era asombroso, las criaturas que habitaban el lugar ni siquiera estaban registradas en los libros de historia. Pudieron ver aves esqueléticas gigantes con picos enormes; así mismo perros de tres cabezas. Quizás lo más interesante de estas bestias era su conducta, se atacaban mutuamente, pero no se lastimaban; uno de los perros que estaba cerca de ellas mordió a una gran serpiente. Una jauría se abalanzó sobre la presa herida, esta no sangraba; pero si sufría; para desgracia de la serpiente, sus atacantes solo cesaron cuando se la hubieron comido por completo. Terminada su comida, los oscuros atacantes sufrieron un cambio; sus cuerpos crecieron y también lo hizo su necesidad de alimentarse.

Sin darse cuenta, ambas se adentraron al territorio de las bestias; este sería un error del que pronto se lamentarían. Aunque las dos utilizaron el hechizo de invisibilidad, no podían parar de temblar. Las criaturas delante de ellas eran oscuras y tenebrosas. Ambas querían irse, pero todo el lugar estaba infectado de esas aberraciones, si salían volando podrían chocar con una de las muchas aves que surcaban el cielo.

-“Lo mejor será quedarnos quietas, en cuanto el cielo se despeje un poco, nos iremos inmediatamente”- le susurró Heidi.

-“Está bien, pero de ser posible me gustaría llevarme aunque sea una criatura para…”

-“¡Al diablo con el informe!” –le interrumpió su amiga.

Luna aceptó un con un gesto y Heidi se calmó. Ambas permanecieron en silencio en el mismo lugar; detrás de ellas solo había un gran muro, eso las tranquilizaba pues nada las podía tomar por sorpresa o eso pensaban. De pronto lo que estaba detrás de ellas se movió; el lugar en el que se encontraban en realidad era una criatura dormida.

Sin que ellas se percatasen, muchos perros las habían rodeado y solo estaban esperando el momento en que “el muro” se retirase. Aunque no podían verlas; su olfato era perfecto, las criaturas eran conscientes de su existencia.

-“¡Muro!” –gritaron a la vez apuntando sus varitas al suelo y se armó un bloque que las protegió.

-“No podrán entrar por ahora, pero debemos estar atentas por si las moscas, el hechizo de invisibilidad no sirve, mejor deshagámoslo para ahorrar energía” –comentó una aterrada Heidi.

-“Es inútil, no se irán de aquí con vida” –dijo una voz demoniaca. Era uno de los perros, al parecer también podían hablar.

-¿Qué ocurre aquí? Estas aberraciones también pueden hablar, ¿maldición que hacemos? –Era Heidi, al parecer ya estaba perdiendo la compostura.

-“Traje un libro con hechizos de luz, es de mi padrino Merlín, usémoslo.” -Luna saco un libro muy brillante y junto a su amiga recitó un conjuro.

Las criaturas que constantemente golpeaban su pequeña fortaleza se sentían cansados y se desplomaron. Ambas aprovecharon esto para salir. La jauría entera yacía en el suelo, pero antes de que las 2 salieran volando contemplaron con terror que todos los canes se unían unos con otros para formar otra criatura; un perro gigante de 3 cabezas.

-“Mi nombre es Cerberus y ustedes serán mi comida” –Gruñó la bestia.

La inmensa criatura atacó a Luna con una de sus patas pero Heidi la hizo a un lado y recibió el golpe. Heidi salió disparada a 20 metros de Luna; esta al ver a su amiga malherida, corrió hacia ella; sin embargo Cerberus le cortó el paso.

-“¡Sal de mi camino bestia o te asesino!” –dijo con profunda ira; al escuchar esto, Cerberus se inquietó; había algo en la pequeña que le generaba cierto temor.

Luna apuntó su varita hacia la bestia; no obstante antes de que ambos se enfrentaran, dos bolas de fuego aparecieron en el cielo, en ese instante su adversario susurró “Viene Rex” y desapareció al igual que las demás criaturas que por ahí merodeaban; esto le dio tiempo a Luna para atender las heridas de su amiga.

La condición de Heidi era deplorable; apenas podía respirar, necesitaba ayuda médica de inmediato. Luna empleo un hechizo de sanación, pero no consiguió curarla, a ese ritmo su amiga moriría.

-“Oye supongo que esta aventura se nos salió de control ¿verdad?” –consiguió hablar.

-“No hables, debes descansar. Tu eres mi única amiga, te necesito. Yo te metí en esto y yo lo arreglaré.”

-“Yo quería venir, sabes de todas las personas que he conocido, tú eres la más interesante. Todos en el colegio eran aburridos, pero tú y tus ocurrencias hacen las cosas más divertidas” -Al concluir se quedó dormida.

Luna escuchó que unas criaturas se acercaban así que volvió invisible a su amiga y levanto un muro para defenderla. Al ver el peligro, entendió por qué se fue Cerberus. Con solo oír el rugido de los monstruos se le helaba la sangre; eran dos colosales criaturas, no tenían interés en ellas pues estaban ocupados luchando uno con otro. Ambos se lanzaban llamas oscuras y bolas de fuego; al fin uno salió victorioso y comenzó a devorar al caído. Luna observaba todo con profunda calma, pero se vio perturbada al divisar un objeto brillante en los restos del perdedor.

Ella sentía que el objeto la llamaba y como no podía resistir el deseo de poseerlo, corrió hacia la luz; el monstruo no podía verla, así que ágilmente tomó el objeto en forma de anillo en sus manos y también un cuerno de los restos que estaban siendo consumidos. A prisa fue donde su amiga e instintivamente puso el brillante objeto delante de ella y esta comenzó a recuperarse. Luna analizó con más detalle el extraño artilugio, ella ya lo había visto, pero claro solo en libros antiguos.

-Se suponía que era un objeto mítico, pero esta debe ser… la mitad de la piedra filosofal.

Estaba escrito en los libros de hechiceros que la Piedra Filosofal era tan poderosa que quien la portara podía doblegar un ejército entero el solo. Fue debido a su poder que se decidió dividirla en 2; sin embargo ambas partes se perdieron, ya que nunca fueron encontradas se pensó que se trataba solo de un cuento de los ancianos.

Consciente del poder de la piedra, Luna se puso el anillo en la mano derecha; tomó a su amiga y utilizó su escoba para salir de ese horrendo lugar. Algunas aves oscuras trataron de atacarla, pero con la ayuda del anillo se deshizo de ellos. Le tomó un día en volver a su ciudad natal. Entró a su casa con Heidi en sus brazos y luego de abrir la puerta de su habitación, se desmayó.

-¡Oye despierta! Has dormido mucho tiempo –era la voz de Heidi.

-Déjenme en paz, es domingo, ¡así que puedo dormir más tiempo! –respondió molesta.

– ¡Es jueves! ¡Despierta de una vez! –le gritó y se despertó de un salto.

-Ah Heidi eres tú, dime como estas, ¿te encuentras bien?

-Sí, pero cuéntame lo que sucedió, pensé que estábamos acabadas.

Luna le puso al tanto de todo lo acontecido y además le explico que la piedra le ayudó a escapar; ambas acordaron mantener la piedra como un secreto entre ellas y para asegurarse de que no se perdiera de nuevo, Luna siempre lo llevaría consigo. Para que nadie notase el anillo que poseía, siempre utilizaría guantes oscuros.

-Bueno debemos hacer nuestros informes, nos queda un día -sugirió Heidi.

-Con respecto a eso, ¡mira lo que traje conmigo! –sacó el cuerno que obtuvo.

-Increíble, con eso podemos crear algo nuevo; lo haré polvo y lo mezclaré con la tela hecha por hadas, confeccionaré un traje que sea efectivo contra espectros y demonios.

-Bueno mientras tanto yo elaboraré los informes- concluyó Luna y ambas comenzaron sus respectivas tareas

El día de la evaluación, todos los alumnos presentaron sus trabajos al especialista. Pero lo curioso de esto, era que la persona encargada de revisar los informes tenía una acompañante; por su aspecto no debía ser un mago, más bien tenía todos los rasgos propios de una habilidosa guerrera.

Presentaron su diseño como un equipo y estaban muy ansiosas por el resultado.

-Señorita Luna, póngase el traje, probaremos si en realidad funciona –Le dijo el hombre.

Luna lo vistió, y la extraña jovencita que acompañaba al especialista hizo un gesto brusco, sacó un bolso y de este salió un pequeño demonio. El cual arrojó fuego oscuro sobre Luna, pero nada le ocurrió.

-¡Felicidades!, has creado un traje que repele los ataques de los demonios, tanto tú como Heidi han obtenido la más alta calificación. –aplaudió la jovencita y agregó.

-Por favor señorita Luna quiero hablar con usted en privado, venga conmigo a la sala de profesores. Luna la siguió a una sala completamente vacía, intuyo que esa extraña persona no quería que los molestasen.

-Me gustaría conocer los detalles de cómo tú y tu amiga crearon un traje tan maravilloso, pero hay algo que me interesa saber… ¿Desde cuando tienes la Piedra Filosofal en tu poder? –la pregunta fue directa.

-Yo… no sé a qué se refiere, nunca he oído hablar de eso –contestó dudosa.

-No temas, sé que posees una parte de ella, nada escapa de mis ojos, está en tu mano derecha.-La jovencita la miraba con gran interés. Luna sabía que no podía mantenerlo en secreto así que se la mostro.

-No te preocupes, no se lo diré a nadie. Has de saber que no cualquiera puede utilizarla, aunque yo la tuviera en mi poder, no podría emplearla adecuadamente. Sólo aquella persona destinada a poseerla puede… esa eres tú.

-No entiendo, ¿a qué se refiere?

-Luna, déjame decirte que tu aventura apenas comienza. Por cierto, olvidé presentarme… mi nombre es Misha.

FIN

El Reino de los Dragones

La ciudad de la luz era un lugar pacifico, sus habitantes se comportaban de manera amable y cortes. Los niños siempre tenían una hermosa sonrisa dibujada en sus labios, aunque también era habitual que estos cometieran muchas travesuras. La principal fuente de comercio de esta ciudad era la venta de dioxita. Este era un mineral muy raro y se empleaba en la creación de armas y herramientas especiales.

Dependiendo de quien trabajaba este material, la dioxita podía convertirse en infinidad de cosas. Los hechiceros solían emplearla para crear sus varitas mágicas y también para confeccionar sus trajes y demás cosas que les eran útiles. Los guerreros usaban dioxita en sus armaduras y en sus armas; la dioxita tomaba la forma de lanzas o espadas dependiendo de la necesidad del guerrero.

Debido este valioso recurso, la ciudad de la luz se volvió muy popular, personas de diversos lugares del mundo la visitaban solo para adquirir el insumo que les permitía fabricar lo que necesitaban. Y como era de esperarse, esta prospera ciudad contaba con muchos herreros que trabajan con la dioxita. De entre todos ellos, el más famoso era Adrian, un trabajador niño de 13 años que día a día cumplía los encargos de sus clientes.

El padre de Adrian era Gabriel, un herrero que se ganaba la vida fabricando utensilios diseñados especialmente para los hechiceros, este descubrió el talento de su hijo para elaborar herramientas en su noveno cumpleaños. Le había regalado un muñeco hecho de dioxita, sin embargo al pequeño no le agrado el regalo, lo llevo al taller que tenían junto a la casa y lo convirtió en un hermoso collar el cual Adrian siempre llevaba consigo. De ahí en adelante el talentoso niño fue instruido por su padre al cual superó en 2 años. Fabricaba todo tipo utensilios, desde varitas mágicas para los hechiceros, hasta diversos trajes para los guerreros.

La comida no era un problema para Adrian pues su madre Lila se aseguraba que siempre comiera antes de ir a trabajar, de hecho no le permitía ir a su taller si no se alimentaba apropiadamente. La familia era muy prospera, sin embargo Lila y Gabriel nunca le dijeron que ellos no eran sus verdaderos padres. Era un secreto muy bien guardado entre los dos, quienes al no poder concebir un hijo hicieron un trato con dragón hace más de 13 años. Esto muy pronto les ocasionaría un gran cambio en sus vidas.

Era un día cotidiano en la ciudad de la luz, los niños jugaban y los adultos trabajaban alegremente cuando de pronto una figurada dorada se posó en los cielos, todos los ciudadanos dejaron sus quehaceres para contemplar la majestuosa presencia que agitaba sus alas en los cielos.

-¡Es un dragón! – grito uno de los pobladores.

– ¡Es Fafny el dragón dorado!, es uno de los 5 emperadores del reino de los dragones, me pregunto qué es lo que quiere aquí.- comentó un anciano del pueblo.

– No os preocupéis habitantes de la ciudad de la luz, solo he venido por un asunto que tengo con dos personas de aquí, a ellos dos les exijo su presencia en las tierras que gobierno. Los estaré esperando, tienen 2 semanas para llegar a la “Mina del dragón”. Y al resto de habitantes, disculpen que me haya presentado sin previo aviso– hablo el dragón a los ciudadanos presentes.

-¡Vaya sorpresa, el mismo Fafny aquí! – murmuraban los ciudadanos.

Adrian había visto al dragón, le pareció maravilloso, en su interior pensó – “A mí también me gustaría volar por los cielos”, una vez que la fabulosa criatura desapareció del firmamento, volvió a su taller a completar los encargos que tenía para el día. Mientras tanto en su casa, sus padres estaban muy agobiados, discutiendo lo que deberían hacer.

-“Tenemos que ir” – dijo el hombre decidido.

-“No sabemos lo que Fafny nos exigirá ¡sería mejor si solo nos escondemos!”- sugirió Lila.

-“Mujer, él es un emperador dragón. Nos encontrara tarde o temprano, si nos escondemos solo pondríamos en peligro a nuestro hijo” – le refuto Gabriel.

-“No quiero que me alejen de Adrian, pero tienes razón” –cedió por fin la abnegada madre.

-“Bueno, ya que lo decidimos, será mejor prepararnos para el viaje”.

Una vez se hubieron preparado para el viaje que debían emprender, le dijeron a su inocente hijo que tenían un negocio fuera de la ciudad y que se ausentarían por un mes. El pequeño herrero no cuestionó lo que le dijeron y prosiguió con sus tareas habituales.

Mucho tiempo atrás, la pareja al no poder concebir un hijo, decidieron adoptar un niño. En aquel tiempo en la ciudad de la luz y en las ciudades aledañas surgió una epidemia que se cobró la vida de muchos infantes, lo que hizo imposible cumplir su anhelado deseo. A pesar del desencanto, la pareja siguió persistiendo en la idea de tener un niño en sus vidas, y fue gracias a su perseverancia que luego de mucho indagar, hallaron la manera de cumplir su deseo. Era poco conocido por los hombres, pero algunos emperadores dragón concedían “niños” a ciertos humanos a cambio de algo que las colosales bestias quisieran. Acudieron a Fafny debido a que era considerado uno de los emperadores más amables. Lila y Gabriel quedaron asombrados ante el majestuoso dragón quien atendió su petición.

-“¿Qué es lo que nos pedirás a cambio?” le preguntó Gabriel.

-“Llegará un momento en el que los necesite, entonces iré a por ustedes”-les dijo la gran figura dorada delante de ellos. Fafny puso un huevo delante de ellos y agrego.

-“De este huevo nacerá un dragón, pero tendrá la forma de un bebé humano, deberán cuidarlo con sus vidas”.

-“Lo haremos” – respondió la pareja.

Luego de recibir el huevo, la pareja fue bendecida con mucha alegría, pasaron días soñando en cómo sería el niño y el nombre que debía tener. Fue el padre quien decidió que debía llamarse Adrian en honor a un antiguo héroe. Cuando el huevo por fin se abrió escucharon la sonrisa de un bebe muy alegre, de ahí adelante fueron una familia feliz. Sin embargo ahora que Fafny los llamo, tenían miedo de que la felicidad se les acabase.

Ambos habían viajado en carreta por 10 días pero al fin llegaron a las tierras que gobernaba Fafny. Contemplar el lugar era increíble, el paisaje estaba compuesto por gigantescas montañas, un cielo nublado y muchas figuras aladas que transitaban constantemente en el cielo. Una de esas figuras se acercó a ellos y pregunto “¿Son los invitados de Fafny?”.

-“Así es, él nos pidió que viniéramos” –contestó Lila.

-“Mi nombre es Doron, Fafny me encomendó que cuando los viera, los llevara a la Mina del dragón, súbanse a mi espalda” –la pareja obedeció sin protestar. En el camino observaron que el reino de los dragones era muy prospero, el paisaje era de fantasía, muchas de las criaturas aladas surcaban los cielos llevando cargamentos en su espalda, algunos otros descansaban en tierra y los más pequeños jugaban.

La Mina del dragón era una gran montaña cuya entrada consistía en una enorme puerta la cual estaba cerrada, para abrirla se necesitaba que alguien lanzara fuego en el único agujero que tenía. Doron así lo hizo y la puerta se abrió. Recorrieron un gran pasillo y llegaron a donde se encontraba Fafny el emperador dragón de las montañas.

-“Puedes irte Doron, yo me ocuparé de mis invitados”.

-“Esta bien, si necesita algo más solo llámeme” –sugirió el sirviente y se retiró.

-“Los he llamado porque el momento en que las mayores tragedias y desgracias ocurran, se aproxima” – Les dijo el emperador adivinando sus dudas.

-“¿No comprendo, a que te refieres con eso?” –preguntó Gabriel.

-“Es cierto, ustedes no lo saben o simplemente creen que se trata de una fantasía. Díganme ¿Han escuchado de la guerra de la luz y la oscuridad?”

-“Es un cuento narrado por nuestros ancestros, se dice que hace casi 500 años hubo una gran batalla en la que perecieron millones de personas” –respondió Lila.

-“Fue una guerra real, yo participe en ella y sobreviví de milagro. La lucha entre la luz y la oscuridad es algo que ha tenido lugar desde tiempos inmemoriales. Este conflicto toma lugar cada 500 años, dentro de 5 años ocurrirá otra vez. Para salir victoriosos de esta guerra, se necesita de los 6 elegidos y que las 6 regiones del mundo colaboren entre sí; sin embargo el reino de los humanos han sido renuentes a colaborar, sus gobernantes creen que la guerra no ocurrirá. Debido a eso es que algunos dragones hemos hecho tratos con ciertos individuos para que nos brinden su ayuda”.

-“Entonces… ¿Qué es lo que deseas de nosotros? ¿Quieres que colaboremos en la guerra? ¿O pretende qué luchemos en ella?” –preguntaron ambos.

-“Ustedes pueden fabricar diversas armas utilizando la dioxita, lo que deseo es que ambos creen armaduras hechas para dragón, no deben preocuparse por los materiales, yo les proveeré de todo lo que necesiten. Además deben enviarme a Adrian, él en persona tiene que conocer este reino pues es uno de los 6 elegidos. Así mismo debe fortalecerse hasta el día en que la guerra comience.

-“¿Adrian es uno de los 6 elegidos?” –preguntó una angustiada Lila.

-“Así es, Adrian representa la esperanza y es por ello que debe venir aquí. No hay otra opción para él, está destinado a participar”.

-“Lo entendemos, enviaremos a Adrian en cuanto podamos y con respecto a las armas, estaremos honrados de ayudarlo” –dijo Gabriel.

-“Gracias por su ayuda, espero que ustedes sobrevivan a la guerra. Ya pueden irse”.

La pareja regreso a su hogar, le contaron a Adrian de sus orígenes y su destino, pero el niño herrero no les creía.

-“Yo no puedo ser un dragón. Mírenme, no tengo cola de dragón, ni cabeza de dragón ni alas de dragón”.

-“Entendemos que no nos creas y es cierto que no luces como dragón. Solo te pedimos que entiendas y por favor ve donde Fafny, allí se despejaran tus dudas” –aclaró Lila.

Adrian emprendió el viaje a la Mina del dragón, al llegar al reino de los dragones, se asombró por todo lo que contemplaba. Al ver las criaturas que habitaban el lugar pensó que ser un dragón debía ser genial. En su camino se encontró con Doron, quien lo llevo junto a Fafny.

-“Festejo que hayas llegado, estoy seguro que tienes muchas preguntas para mí, por favor haz todas las que quieras, yo las responderé.”

-“¿Cómo es posible que yo sea un dragón?” –preguntó Adrian con mucha curiosidad.

-“Los dragones nacemos en El Monte del Renacer. Este es un lugar sagrado al cual únicamente los emperadores dragón podemos ingresar una vez al año. Yo cogí el huevo del que naciste junto a muchos otros más. Para que nacieras como un humano le pedí a Ezilda, la gobernante del bosque que lanzara un conjuro al huevo que te contenía, esto hizo que nacieras con forma de humano. Puedes tener tu forma de dragón si lo deseas intensamente”.

-“¡Es increíble! pero aún hay algo que no entiendo, mis padres me dijeron que yo era uno de los elegidos para combatir en la guerra de la luz y oscuridad. No entiendo ¿Esa guerra ocurrirá? ¿Porque es qué ocurre? ¿Contra quién será la guerra? ¿Por qué yo?” –Adrian le lanzaba preguntas sin parar acerca de su destino.

-“Hace miles de años, el planeta estaba sumido en la oscuridad, fue por ello que Dios decidió ayudarnos y envió 6 huevos, estos eran los huevos de la sabiduría, el valor, la esperanza, la paz, la alegría y la solidaridad. Con la ayuda de los huevos y de 6 elegidos se pudo lograr la victoria sobre las tinieblas, sin embargo la oscuridad volvió 500 años más tarde y otra guerra comenzó. Esta oscuridad nace de todos nosotros y se reúne en los huevos de la oscuridad, estos representan a la ignorancia, el miedo, el pesimismo, el caos, la tristeza y el egoísmo. Todos los habitantes del planeta alimentamos el poder tanto de la luz como el de la oscuridad. Si nuestros actos se inclinan hacia la maldad, la guerra será más brutal”.

-“¿Pero cómo es posible que yo sea un elegido?”. Cuestionaba Adrian.

-“Los huevos eligen a la persona que lo utilizará, hace más de 13 años, el huevo de la esperanza reaccionó cuando tu naciste, es por eso que eres uno de ellos. Mas no puedes utilizarlo ahora mismo porque la guerra aún no ha comenzado”.

-“Vaya, si lo que me dijiste es cierto, así como yo han existido otros elegidos para emplear el huevo de la esperanza. ¡Me gustaría saber más sobre ellos!” –pregunto entusiasmado.

-“El anterior portador del huevo de la esperanza se llamaba Esmeralda, ella perdió el buen camino… pero es mejor que lo veas por ti mismo. Móntate en mi espalda te llevaré a las profundidades de la mina, ahí podrás ver lo acontecido tú mismo” –dicho esto, Fafny lo condujo a una gran habitación llena de gigantescos espejos, en uno de ellos estaba escrito la palabra “Esperanza”.

-“El espejo de la esperanza contiene los registros del anterior usuario que lucho en la guerra hace 500 años, para poder contemplarlos debemos ingresar al espejo. Lo que veras será algo aterrador, pero no te preocupes yo estaré contigo” –los dos entraron al espejo y Adrian pudo ver una habitación sin luces, pero estaba fuertemente iluminada por un objeto en forma de huevo.

En el centro de la habitación se encontraba una hermosa joven. Tenía los ojos rojos y vidriosos, había estado llorando, pero aun así, la mirada que mostraba era de seguridad. Estaba resuelta a realizar la hazaña que tenía en mente, y al parecer lo único que tenía ocupada a la joven, era el objeto brillante delante de ella. Avanzó con seguridad hacia su objetivo, ella debía cumplir con su misión sin importarle nada ni nadie, pero cuando estaba a punto de coger el objeto, una voz resonó en la habitación.

-“¿Qué es lo que haces aquí Misha?”-era su madre Esmeralda.

-“Vengo a tomar el huevo de la esperanza, tu sólo has causado problemas con tu poder. Lo utilizaste únicamente para tu beneficio”. –gritó Misha.

-“Deja de ser una niña ingenua, yo he servido a la oscuridad para mantener mi propio reino bajo protección. La guerra ya está perdida y no podemos hacer nada al respecto. Ahora te sugiero que salgas de la habitación o sufrirás por tu atrevimiento”.

-“Aunque signifique morir, lo tomaré y acabaré con la locura que has causado” –Misha cogió el huevo y al mismo instante Esmeralda saco una espada para atacar a su hija.

El cuerpo de Misha se volvió brillante y ante la mirada atónita de su madre, detuvo la espada con las manos desnudas. “No es posible” –murmuró Esmeralda. Misha aprovechó la sorpresa de su madre para arrebatarle el arma, la empuño y atravesó con ella el cuerpo de su madre. “lo siento” –le susurro.

La joven lloró desconsoladamente mientras abrazaba el cuerpo inerte de la que una vez fue su amada madre. Adrian quedó estupefacto delante de ella. “¿Qué es lo que ocurrió? ¿Por qué lo hizo? ” – preguntó he inmediatamente una voz le respondió.

-“Hubo un conflicto entre las 6 regiones del mundo antes de que la guerra entre la luz y oscuridad comenzase. Fue Esmeralda quien lo originó, ella era la gobernante de los humanos y la elegida para portar el poder del huevo de la esperanza en aquel tiempo. Lamentablemente utilizó sus poderes para servir a la oscuridad; su hija trató de razonar con ella, pero nunca la escuchó. Si Esmeralda hubiese seguido con vida, la guerra se habría perdido, fue por ello que Misha tuvo que actuar. Tomó el huevo de la esperanza y luchó junto con nosotros. De los 6 usuarios de los huevos, Misha fue la única sobreviviente de esa guerra” –contestó Fafny.

-“No comprendo, si los elegidos son los únicos que pueden emplear el poder de los huevos, ¿cómo fue posible que Misha lo hiciera?”

-“En algunas ocasiones otro individuo puede emplearlos también, siempre que el usuario original haya perdido el camino o haya muerto. Tristemente las consecuencias de hacer eso son terribles, ya lo verás”. –concluyó Fafny y la habitación en donde se encontraban desapareció.

Lo que apareció delante de Adrian fue aterrador y brutal. Vio un gigantesco dragón oscuro y alrededor de este, muchos dragones le lanzaban fuego, también habían magos y guerreros luchando contra demonios. Los soldados perecían cada segundo, los dragones en el firmamento caían como si se tratase de moscas. Entre todo el caos, pudo distinguir la figura de Fafny y encima de este a la joven Misha, ambos atacaban a su gigantesco enemigo.

-“Ese es Leviatán”-le dijo Fafny.

-“¿Cómo le vencieron?”

-“Con la ayuda de los 6 elegidos pero el precio fue muy alto”.

La imagen de la colosal batalla cambió y todo se tornó oscuro, delante suyo Misha estaba recostada en una cama, se quejaba constantemente. Muchas marcas oscuras eran visibles en su cuerpo, pedía ayuda a gritos pero no había nadie alrededor de ella.

-“¡Malditos sean todos! ¡Yo los salvé! ¡Y me abandonaron! ¡Cuando me recupere los mataré! ¡Acabaré con ustedes!” –le gritaba a la oscuridad sin cesar.

-“Ese fue el precio que pago Misha, luego de emplear el huevo de la esperanza quedo maldita, su mente y cuerpo se corrompieron. Quizá si un gran mago la hubiese auxiliado se habría salvado, pero casi todos ellos murieron en la guerra, yo busque a alguno para que la ayudara, pero fracasé en mi búsqueda. Misha se convirtió en una sirviente de la oscuridad, aprendió magia y atacó a los humanos, luego de una intensa lucha se le encerró en un bosque”.

Las imágenes se desvanecieron, ambos aparecieron fuera del espejo.

-“Dime qué es lo que debo hacer para no perder el rumbo como lo hizo Esmeralda” –pidió Adrian.

-“Se fiel a quien eres, lucha por aquello en lo que crees y por tus seres queridos. La guerra empezara en 5 años, tu eres esencial para ganarla. Es momento de que despiertes la fuerza que tienes en tu interior, para que lo consigas te voy a encomendar una misión”.

-“¿Y en qué consiste?”

-“Cerca de aquí, está el monte Kori. En la cima de este se encuentra Glein, un molestoso dragón que solo causa problemas. Te llevare allí, pero tú debes vencerlo”.

Fafny llevo a Adrian hacia su destino y ya en el lugar le dijo que el solo debía subir el monte Kori, el cual era gigantesco. Aun con muchas dudas de lograrlo, Adrian comenzó a escalar, tenía mucha agilidad y en poco tiempo había subido 400 metros. Incluso con su talento se resbaló y cayó. Durante la caída, muchas imágenes le vinieron a la mente, sus padres, su vida de herrero y la figura de la colosal bestia Leviatán que debía enfrentar en el futuro.

-“No voy a morir” –gritó con todas sus fuerzas a la vez que todo su cuerpo cambiaba. Ahora su forma era la de un dragón, tenía alas y su cuerpo se volvió de un hermoso color plata. Subir el monte Kori, no le costó ningún trabajo. En la cima encontró a Glein. Este era un viejo dragón de color gris oscuro, se mostraba algo distraído, pero al notar la presencia de Adrian su expresión se tornó violenta.

-“¿Qué es lo que quieres pequeño?” –gruño.

-“¡Has causado muchos problemas y he venido a darte tu merecido!” –le contesto confiado.

Rápidamente Glein apunto su hocico hacia Adrian y le lanzo una bola de fuego. El pequeño lo esquivó a la vez que alzaba el vuelo, notó al instante que Glein era más rápido que él. Su rival continuaba lanzándole ataques a distancia y Adrian apenas podía esquivarlo, de pronto vio su oportunidad y contraataco. Llamas azules salieron de él, y golpearon a Glein, este abatido por el ataque se desplomó en el cielo. Adrian descendió a comprobar el estado de Glein, pero sorpresivamente no recibió graves daños.

-“Vaya Fafny tenía razón, debes de ser uno de los elegidos, eres increíble” –le sonrió.

-“¿Qué?” –arguyó Adrian.

-“Yo soy un sirviente de Fafny, él me puso a cargo de tu entrenamiento. Hizo que te enfrentaras a mí para que despertaras tu potencial de una vez. Es imprescindible que te conviertes en un poderoso dragón. Ya que te quedaras aquí, debajo del monte podrás encontrar una cómoda cueva, será tu nuevo hogar. De aquí en adelante serás mi aprendiz y el de Fafny, no te preocupes por tus padres, ellos también nos están ayudando y te visitaran cuando puedan. Si vas a enfrentarte a alguien como Leviatán es mejor que entrenes duro”.

-“Comprendo, me quedare aquí y me hare más fuerte”.

Pasaron 4 años, el que una vez fue Adrian había cambiado completamente. Se convirtió en un dragón guerrero el cual era respetado en todo el reino de los dragones. El joven dragón entrenaba duro todos los días pues sabía que la gran guerra se acercaba y el momento en el que el infierno se manifestara estaba cerca. Él es el portador de la esperanza y se encuentra en las montañas del reino de los dragones, preparándose para hacer frente a su destino.

FIN

Oscuridad

El pequeño Ángel había tenido muy mala suerte, sus padres habían muerto en un incendio cuando este apenas tenía 10 años. El lugar donde vivía estaba infectado con la pobreza, no existía sustento ni para los huérfanos por lo que se vio obligado a robar para sobrevivir. Era bueno en su oficio, siempre se las arreglaba para no ser notado, pasaba desapercibido delante de sus víctimas y en el momento exacto tomaba lo que se le apetecía. Nadie lo podía parar pues era un corredor experto, en más de una ocasión sus persecutores se habían rendido en la imposible tarea de atraparlo. Una vez tenía la seguridad de que nadie lo seguía, tomaba la ruta hacia su escondite, una mansión abandonada que quedaba en las afueras del pueblo, allí vivía junto a otros niños huérfanos. Él era quien los protegía, pues nadie más lo hacía.

-“Hola a todos, hoy les he traído una buena ración de pescado” –dijo en voz alta.

-“Que alegría Ángel, ahora mismo lo prepararé” –le contesto Mary, una adorable muchacha de 14 años quien era la cocinera del hogar.

-“Hola Ángel, cuéntanos ¿qué aventura tuviste hoy?” –le preguntaban con entusiasmo los niños que le admiraban.

-“Pues hoy hubo un policía muy intrépido que trato de capturarme, pero lo perdí en un callejón” –les contaba orgulloso.

-“De grande también seré ladrón” –dijo un niño y la expresión de Ángel se tornó molesta.

-“¡No! Ustedes estudiarán y serán mejores, algunos brujos otros soldados, ¡pero ladrones no!”.

-“¡La comida ya está servida!” –gritó Mary y todos se pusieron a degustar de un delicioso pescado frito.

Después de desayunar, Ángel y Mary atendían a la bebe que pocos días atrás Ángel encontró abandonada en las puertas del orfanato.

-“¿Qué nombre le pondremos?” –preguntó Mary.

-“Aun no lo sé, pero tiene que ser uno hermoso. Traje esto para cuando lo decidamos” –sacó una pequeña pulsera de plata.

-“Me parece bien, esta preciosura merece lo mejor.”-le puso la pulsera a la pequeñita.

Luego de terminar los deberes del hogar, tango Mary como Ángel se pasaban horas platicando acerca del fututo que tendrían. Ambos anhelaban tener una verdadera casa en el cual vivieran con los niños. Para eso, Ángel había juntado un pequeño tesoro, el cual iba aumentando con el pasar de los meses.

-“Bueno es momento de cenar, llama a los chicos.”

-“Ahora mismo lo hago.” –respondió Ángel.

Luego de comer, Ángel pasaba tiempo jugando con los niños, era su forma de divertirse y eso lo hacía feliz. Como era habitual antes de dormir, junto a todos los residentes de la casa, recitaba una oración agradeciendo a Dios por los alimentos y daban gracias por otro día más de vida. Luego de ello procedía a entregarse al mundo del sueño, casi siempre soñaba con poder vivir en un lugar mejor junto a los niños a quienes protegía, pero esa noche era distinta. Estaba sudando mucho, su mente era un caos total. Se estaba viendo a si mismo sumergido en el mar y delante suyo un hombre irradiaba luz “¡No lo escuches!” le decía.

-“¿Quién eres, que quieres?” –arguyó consternado pues nunca había visto a ese hombre.

-“Vendrá a por ti, ¡no lo escuches!” –le respondió con voz fantasmal.

Se despertó con el corazón palpitándole aceleradamente. Fue Mary quien lo despertó, tenía una expresión de angustia y preocupación.

-“¡Ángel! Alguien ha prendido fuego a la casa, ¡tenemos que irnos!” –le dijo exaltada.

-“¿Qué? ¡No es posible!” –contestó sorprendido.

Afuera de la casa muchas personas estaban amontonadas, todos querían ver como el famoso ladrón y sus cómplices eran consumidos por las llamas. La muchedumbre estaba embravecida, por mucho tiempo soportaron las fechorías y aunque sabían que los ladrones lo hacían por necesidad, tenían que acabar con ese problema. Alguien les dijo que el ladrón vivía en una mansión abandonada en las afueras de la ciudad y al enterarse, rápidamente se dirigieron a ese lugar. Una vez llegaron le prendieron fuego a la mansión sin importarle la vida de los residentes del lugar.

Ángel estaba listo para dejar la casa junto a los niños, cuando de pronto oyó un sonido estremecedor. La casa era muy antigua, las llamas estaban consumiendo todo y eso hizo que el piso se desvaneciera, Ángel junto a sus acompañantes cayeron a la vez que el techo se desplomo encima de ellos. En ese pequeño instante, que no era mayor al de un pestañeo, pudo ver una sombra que se acercó hacia él. Esta sombra lo llevo fuera de la casa.

-“¡No! ¡Suéltame!” –gritó pero la sombra le era indiferente. Su oscuro salvador hizo un movimiento con la mano y Ángel quedó profundamente dormido.

El fuego causado por los pueblerinos redujo la casa a cenizas, aquellos que permanecieron dentro fallecieron. Luego de que el incendio hubo cesado, los pueblerinos sacaron algunos cuerpos solo para ser mostrados como trofeos en el centro de la plaza de la ciudad.

Tanto la sombra como el joven estaban muy lejos de aquella vieja casa, en una colina. El salvador de Ángel no tenía una forma corpórea, más bien parecía simplemente pura oscuridad. Y esa oscuridad tenía un objetivo preciso, reclutarlo como aprendiz. Él sabía que sería difícil, pero tenía todas sus esperanzas en ello. A la distancia podían verse los restos de la casa, la sombra la contemplaba, pero fue interrumpida.

-“¿Dónde estoy?” –arguyó un confundido Ángel.

-“Estas a salvo, no te preocupes.” -Ángel ni le prestó atención, recordó lo que ocurrió, y a toda prisa se dirigió a donde él creía que estaban los niños. La sombra no le detuvo, pero si lo observaba con mucha fascinación.

Al llegar solo encontró cenizas de lo que una vez fue su hogar. Buscó a los niños, sin embargo, todos a quienes encontró estaban muertos. No perdió las esperanzas y trató de hallar a Mary. Su esfuerzo dio frutos inesperados. Delante de él yacían los cuerpos inertes de su gran amiga y de la bebe que no tenía nombre. Abrazo a ambas y lloró con todas sus fuerzas.

-“Disculpa que interrumpa tu lamento, pero tú y yo debemos hablar.” –murmulló la sombra.

-“¡Tú! ¿Por qué me salvaste a mí? ¡Debiste ayudarlos a ellos!” –dijo separándose de los cuerpos.

-“Tengo asuntos contigo, además yo solo podía salvar a uno y ese eras tú. Lamento informarte que tú eres el único sobreviviente, el resto murió. Los pobladores tomaron varios cuerpos solo para humillarlos en público, así que ni te molestes en buscar los cuerpos restantes.”

-“¿Quién eres? ¿Qué es lo que quieres?” –pregunto el molesto muchacho.

-“Puedes llamarme Abdón y lo que deseo es que te unas a mi causa. Veras, quizás tu no lo sepas, pero has sido elegido para luchar por este mundo en la próxima guerra que se avecina.”

-“¿De qué diablos estás hablando? ¿Acaso quieres jugarme una broma?” –le cuestionó.

-“No, estas destinado a luchar contra demonios. Veras, la oscuridad se revela cada 500 años en este mundo y es por ello que Dios manda 6 elegidos para confrontarla. Tu eres uno de ellos, tu deber es salvar a todos, eso incluye a las personas que asesinaron a tus amigos.”

– “¡jajaja! Incluso si eso fuera cierto, jamás lucharía por ellos. Si fuera más fuerte, yo mismo los asesinaría.” –dijo con locura.

-“Me alegra oír eso y es por ello que estoy aquí. Vengo a ofrecerte otra opción, yo soy el líder de la oscuridad. Lucha conmigo y sumamos este mundo en las tinieblas. Si lo haces, te daré el poder para vengarte.”

-“Por mi está bien. Me uniré a ti.”

-“Entonces que así sea, además del poder, te daré un nuevo nombre… desde ahora te llamaras Gael.”

-“Me agrada ese nombre, para mí esto será como un nuevo comienzo.”

Bajo la tutela de Abdón, el muchacho se volvió muy poderoso. Aprendió a utilizar el poder de los demonios y se volvió muy diestro en el arte de la espada. Con su fuerza aniquilo a todas las personas de su pueblo natal. Fueron incontables las maldades que realizo. Causó mucho caos en todo el mundo, pero él estaba seguro, de que todo lo valía con tal de destruir un mundo que solo le dio dolor.

-“Aún queda una última tarea mi poderoso aprendiz.” –rio la sombra.

-“Lo sé.” –respondió Gael.

En los 15 años en los que sirvió a su maestro, ambos habían dominado el reino de los humanos. Ahora tenían planeado controlar todo el bosque lleno de criaturas mágicas. Para lograrlo tenían que vencer al guardián de este mismo, lo cual era considerado imposible. Una vez hubieron entrado al bosque, se toparon con su protectora.

-“¿Sabes a que venimos no es así?” -Dijo el maestro de Gael.

-“Lo sé. Vienen a morir. Terminemos rápido con esto.” –Respondió una hermosa señorita que portaba en la mano derecha una varita y en la izquierda una fabulosa espada.

-“Por mi está bien, pero hagamos las respectivas presentaciones. Mi nombre es Gael y vengo junto a mi maestro Abdón a destruirte.”

-“Yo soy Ezilda.” –sentenció la muchacha y comenzaron a luchar.

FIN

El Reino de los Dragones

La ciudad de la luz era un lugar pacifico, sus habitantes se comportaban de manera amable y cortes. Los niños siempre tenían una hermosa sonrisa dibujada en sus labios, aunque también era habitual que estos cometieran muchas travesuras. La principal fuente de comercio de esta ciudad era la venta de dioxita. Este era un mineral muy raro y se empleaba en la creación de armas y herramientas especiales.

Dependiendo de quien trabajaba este material, la dioxita podía convertirse en infinidad de cosas. Los hechiceros solían emplearla para crear sus varitas mágicas y también para confeccionar sus trajes y demás cosas que les eran útiles. Los guerreros usaban dioxita en sus armaduras y en sus armas; la dioxita tomaba la forma de lanzas o espadas dependiendo de la necesidad del guerrero.

Debido este valioso recurso, la ciudad de la luz se volvió muy popular, personas de diversos lugares del mundo la visitaban solo para adquirir el insumo que les permitía fabricar lo que necesitaban. Y como era de esperarse, esta prospera ciudad contaba con muchos herreros que trabajan con la dioxita. De entre todos ellos, el más famoso era Adrian, un trabajador niño de 13 años que día a día cumplía los encargos de sus clientes.

El padre de Adrian era Gabriel, un herrero que se ganaba la vida fabricando utensilios diseñados especialmente para los hechiceros, este descubrió el talento de su hijo para elaborar herramientas en su noveno cumpleaños. Le había regalado un muñeco hecho de dioxita, sin embargo al pequeño no le agrado el regalo, lo llevo al taller que tenían junto a la casa y lo convirtió en un hermoso collar el cual Adrian siempre llevaba consigo. De ahí en adelante el talentoso niño fue instruido por su padre al cual superó en 2 años. Fabricaba todo tipo utensilios, desde varitas mágicas para los hechiceros, hasta diversos trajes para los guerreros.

La comida no era un problema para Adrian pues su madre Lila se aseguraba que siempre comiera antes de ir a trabajar, de hecho no le permitía ir a su taller si no se alimentaba apropiadamente. La familia era muy prospera, sin embargo Lila y Gabriel nunca le dijeron que ellos no eran sus verdaderos padres. Era un secreto muy bien guardado entre los dos, quienes al no poder concebir un hijo hicieron un trato con dragón hace más de 13 años. Esto muy pronto les ocasionaría un gran cambio en sus vidas.

Era un día cotidiano en la ciudad de la luz, los niños jugaban y los adultos trabajaban alegremente cuando de pronto una figurada dorada se posó en los cielos, todos los ciudadanos dejaron sus quehaceres para contemplar la majestuosa presencia que agitaba sus alas en los cielos.

-¡Es un dragón! – grito uno de los pobladores.

– ¡Es Fafny el dragón dorado!, es uno de los 5 emperadores

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