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Cuentos cósmico antenudo 14



Cuentos cósmico antenudo 14
Rosi y el salón vicioso

“Los sinónimos se hicieron para los abogados; Ya que para los poetas, las palabras son únicas y hasta incomparables consigo mismas.”

(del libro “Igual, Igual… No es”, de Rosí Lemicroscopí)

Cuentos cósmico antenudo 14
La madre era viciosa como una osa falopera y el padre, un curda de ley. Ellos, tenían una piecita en donde ocultaban…

-¡Mami, mami! ¿Puedo entrar al cuartito de colores?

-¡No, hijito! Hay un monstruo, ahí.

-Pero… vos siempre entrás y salís alegre, con los ojitos revoleados.

-Este… Es un monstruo cobarde, que solo ataca personas bajitas como vos. Por eso no podés entrar…

Nunca lo hubiera dicho. El niño, que era estúpido pero muy valiente, aprovechó un descuido de su madre y entró al cuarto para enfrentar al monstruo.

-¡Hijito, tenéis los ojillos desenfocados!

-Ay, madres ¿cuántas sois?

El niño, había encontrado desde sustancias prohibidas hasta revistas inmorales (pasando por galletitas dulces y libros de abogacía) y se había convertido en un ser de ojos revoleados y andar gracioso, además de haberse afiliado al partido neoliberal “El Dinorrosaurio Rosaurio y Plutócrata”.

Cuentos cósmico antenudo 14
Rosi y el son zoncito

“Un hombre que corre tan rápido, no puede ser llamado valiente.”

(del libro “El Animal Olímpico”, de Rosí Lecronomettre)

Cuentos cósmico antenudo 14
Cuando uno escribe, tiene que pensar en el lector (el lecto-cliente); Y considerar que hay varios tipos de lectores.

A veces, uno puede permitirse cierto lenguaje rebuscado y hasta algunas citas cultas (cuando el/la que lee, es inteligente/ta como usted). Pero cuando el lector no cacha una… Cuando ni siquiera podría cachar al 101 andando a 5 kilómetros por hora… Ahí, hay que economizar las palabras complejas y echar mano al léxico más zonzo y directo. Hay que rifar el pensamiento y tratar de ser gracioso con algún vocablo chusco, o con el recuerdo de algún cuento picaresco que viniera a solazar al lector achanchado… aporcinado… aganadovacunobovinado.

Cuentos cósmico antenudo 14
Lo terribile baco da seta

“-Amor… ¿quieres ir a morir?

-¿Amor? ¿Ir? ¡Vamos, amor!”

(copiado de la amarronada pared de un baño de estación y perteneciente a la vándalo y demócrata anarquista Rosí Lepint Lerretret)

Cuentos cósmico antenudo 14
Cuando mordió la manzana se encontró con…

-¿Un terrible gusano de seda?

No, se encontró con un gusano de acero que le comió la lengua y le arranco los dientes. Y cuando quiso sacarlo con la mano… se la comió. Y cuando metió la otra mano… se la borró de un mordisco. Y cuando volvió a meter la mano (la última que le quedaba en su haber), el gusano se le fue para adentro y le devoró las tripas al grito de “luchas intestiiiiinas”.

-Escriba cuentos más alegres… y pintorescos… A nadie le importan los gusanos come hombres.

-Muy bien, probaré con una historieta.

Con la lentitud de un perezoso y la inteligencia de una marmota retardada… llega nuestro héroe: Él es… Súper Permota, el perezoso marmota.

-Ay, Bichito Antenudito… ¿Qué niño se va a sentir identificado con un súper héroe con cara de marmota y que encima es medio lenteja! ¡Por favor!

-Tiene razón, todos se creen muy piolas.

-¿Y entonces?

-Escribiré algo mejor, señorita Edith.