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Cronica de una visita a Cusco

Cusco me da la bienvenida

Trilha Salkanta

Nunca había transitado por calles de ese tipo, todo empedrado, callejones largos, un cielo como pintado en un cuadro por un artista, era otra la atmósfera y el espíritu de aquella ciudad me invadía, la gente era diversa: estadounidenses, cusqueños, franceses, argentinos, italianos y casi todo el mundo congregado en un solo lugar.

Trilha Salkanta

Cronica de una visita a Cusco

Trilha Salkanta

Visitando Machu Picchu

Ya eran las 12 del mediodía y si mi memoria no me engaña, estaba listo para conocer Machu Picchu, esa capital de los incas -según la historia-, que solo conocía por postales y revistas de turismo.

Habían dos tipos de servicios: uno súper VIP, muy cool que costaba 300 dólares la travesía (Cusco – Aguas Calientes – Cusco)… y luego el servicio para el pueblo, en la misma ruta descrita, cómodos asientos, velocidad controlada. El traslado duró 1:40 horas, ya estaba muy emocionado, pero el paisaje que tenia frente a mi paliaba mi estadía en aquel vagón.

Llegamos a la parada final, el pueblo de “Aguas Calientes”, un lugar muy entrañable. Este pueblo queda exactamente debajo de Machu Picchu, digo debajo porque de ahí hay que abordar un mini bus para subir y retornar a Machu Picchu – “Aguas Calientes”.

El vehículo subía en curvas, había mucha neblina, poco a poco parecía que nos internábamos en el retroceso del tiempo, quedé un tanto asombrado por lo que estaba sucediendo, hasta que el conductor anunció que ya habíamos llegado, en ese momento desperté, preparé mi cámara y me alisté a bajar.

Trilha Salkanta

Cronica de una visita a Cusco

Trilha Salkanta

Imperio de los Inkas en el tiempo

Una larga cola de personas, una caseta de vigilancia y un inmenso fondo verde. Un caminito estrecho me llevó hacia el frente de un gran cerro, quizás un APU (Dios Inca) como dicen algunos, la sensación de estar en aquel escenario fue indescriptible, parecía que ahí no había tiempo, un emporio lleno de pequeños caminos, un laberinto en el que, según el guía, varios ya se habían perdido sin dejar el menor rastro, me asusté un poco, llegué hasta una quebrada, abajo un precipicio, miré con incredulidad y la sorpresa fue grande: aquel precipicio era infinito, esto parece de película, pero créanme, es totalmente cierto, levanté la cabeza y estaba en el mismo lugar donde se produce la archiconocida foto de Machu Picchu.

Trilha Salkanta

Cronica de una visita a Cusco

Trilha Salkanta

El cielo lograba una intrínseca influencia sobre los que estábamos sobre aquellas rocas, el momento, o los momentos que viví fueron emocionalmente indefinibles y eso que yo no lo creía, ahora se que existe una fuerza superior en los andes, en la sangre que los incas derramaron sobre cada piedra de las que hoy admiramos. De regreso, me quedé dormido para llegar rápido a la ciudad, en donde me esperaba en el embrujo de la noche cusqueña, hambrienta por hacerme vivir al ritmo de su convulsionada historia.

Trilha Salkanta

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