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Cómo devolverle la suavidad a las toallas antiguas

Sabemos que la limpieza doméstica trae consigo una larga lista de tareas y para ayudarte en este artículo te daremos las soluciones para devolverle la suavidad a las toallas antiguas. Entendemos que al pasar los años, su sedosidad se va desapareciendo, en ocasiones se someten a procesos de lavados que contradicen las instrucciones que indican en la etiqueta, provocando que el paño se ponga áspero, lo que al final provoca raspaduras en nuestra piel y sensaciones desagradables.

Un truco sencillo para recuperar la sedosidad de tus toallas

Hay muchos métodos para mantener las sutiles texturas de tus toallas desde que las compras, pero si durante mucho tiempo has omitido el correcto cuidado de las mismas y solo hasta ahora estás sintiendo en tu piel las consecuencias, es momento de que continúes leyendo para acabar con esa pesadilla. Para empezar debes ir a la tienda para comprar amoniaco, cuando vayas a realizar el proceso regular para lavar tus toallas toma una tasa con medida y llénala hasta llegar a los 250ml.

Ten presente que este gas incoloro no deberás usarlo frecuentemente, debido que por su composición, puede dañar las fibras de tus toallas. Por lo general con una sola o 2 lavadas consecutivas, bastará para recuperar la suavidad de las toallas viejas, pero si notas que después de completar el proceso siguen las durezas, para tu próxima lavada, usa vinagre, es un excelente producto que además de ser un buen antiséptico, ayuda a cuidar la sedosidad de los textiles.

El trabajo de cada componente en tus tollas

La función principal del amoniaco es que evita que el jabón que se usa regularmente, no se quede adherido a las toallas, uno de los elementos responsables de provocar las durezas y por ende, las rozaduras en la piel al secarte luego de tu ducha. El vinagre por su parte nos ayudará a que las sales del agua, como los carbonatos, no penetren los tejidos de los paños, por eso es especialmente conveniente usarlo, cuando se sospecha que el agua de tu zona no es cristalina totalmente.

Pero si además de estar duras, tus toallas han adquirido un mal olor, procura usar bicarbonato, pero cuidado con mezclar el amoniaco con este componente, porque en vez de acabar con el problema, habrás perdido el tiempo. Al juntarlos en una sola lavada, anularás las potentes funciones de cada uno.

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