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Cómo aguantar las ganas de cagar en situaciones incómodas

Sí, este tema es incómodo, pero hay momentos en los que hay que aguantarse las ganas de defecar. ¿Quién sabe? Quizá estés en un lugar donde no puedes ir al baño o tengas mucha vergüenza de usarlo. ¿Qué puedes hacer al respecto? Te daremos unos cuantos consejos que te ayudarán a aguantarte las ganas temporalmente.

Aguantarse las ganas de defecar con trucos físicos

Cómo aguantar las ganas de cagar en situaciones incómodas

Trata de estar de pie para aguantarte las ganas de ir al baño (si no, recuéstate). La peor posición que podrías tener si quieres evitar las ganas de defecar es la posición de cuclillas. Pero estar sentado no es tan efectivo para aguantarse las ganas como estar de pie o recostado.

El motivo de ello es que desde hace mucho los investigadores consideran la posición de cuclillas como la posición ideal para defecar. Lo es porque ejerce presión en el abdomen, lo cual facilita el transporte de las heces.

Estar pie quitará parte de la presión del abdomen. También lo hará el estar recostado.Cómo aguantar las ganas de cagar en situaciones incómodas
Incluso solo cambiar tu posición un poco también puede ayudar a retener tus heces donde tienen que estar: dentro del cuerpo hasta que puedas ir al baño. Si tienes obligatoriamente que estar sentado, cambia tu posición en la silla. Presionar los glúteos en una superficie dura, como una silla de metal, puede ayudarte.

Contrae tus glúteos lo más que puedas. Básicamente, lo que tienes que hacer es ejercer presión en las heces para que se queden dentro del cuerpo y no avancen. Sí, ¡realmente este es el mejor método!

Contraer los glúteos tensará el recto y, por lo tanto, ayudará a retener las heces.

Es más difícil aguantarse las ganas de defecar si los músculos alrededor del recto son débiles. Si tus nervios están dañados en esa área, es posible que ni te des cuenta de haber defecado. En casos así, acude a un médico.

Cómo aguantar las ganas de cagar en situaciones incómodas

Trata de defecar horas antes de algún evento y luego deja de comer. Básicamente, tienes que ir al baño antes de que termines en un lugar donde sea difícil hacerlo. Te recomendamos hacerlo para activar tu intestino y poder vaciarlo. ¡Piensa de antemano![3]

Por ejemplo, muchos fondistas tienen este problema. A veces tienes ganas de defecar durante una carrera. Otra manera de evitar este problema vergonzoso es simplemente evitar los alimentos altos en fibra antes de la carrera o evento, porque la fibra aumenta la necesidad de defecar.

Los alimentos que dan gases, tales como los frijoles, el salvado, las frutas y las ensaladas, también pueden darte ganas de ir al baño. Pero procura no comer alimento alguno 2 horas antes del evento, sino tendrás otro movimiento intestinal.

Cómo aguantar las ganas de cagar en situaciones incómodas

Procura no tomar café. Hay algunos estudios que han vinculado la ingesta de café con la defecación. Si bien no está del todo comprobado, si tomas café mientras tratas de aguantarte las ganas de defecar, es probable que también quieras orinar.Cómo aguantar las ganas de cagar en situaciones incómodas
Será más difícil aguantarte las ganas de defecar si no has defecado ese día. Cierto estudio encontró que el café inducía a querer defecar más en aquellos que no lo habían hecho todavía.

Este estudio también encontró que el efecto era más pronunciado en la mañana.

Emplear trucos mentales para no defecar

No lo pienses tanto. Tienes que estar relajado. Si vas a pensar en tus ganas de ir al baño todo el tiempo, entonces te será más difícil. Relájate y trata de pensar en otra cosa.

¡Quédate quieto! Si bien estar de pie te ayudará, si empiezas a hacer movimientos abruptos o a hacer algo que requiera esfuerzo (como correr), te resultará mucho más difícil.

Por sobre todas las cosas, mantén tu dignidad y la calma. Asegúrate de no entrar en pánico y de no poner tu mano en tu trasero. Todo es cuestión de sobrellevar la situación con voluntad mental.

Distráete mentalmente para que no estés pensando tanto en esa cuestión. Piensa en cosas que te distraigan como un gatito adorable que te abraza. No pienses en nada gracioso, sino podrías tener un gran accidente en tus pantalones.

Busca una frase y repítela una y otra vez en tu mente para centrar tu atención en otra cosa. Otra manera de distraerte es empezando a conversar con alguien.

Mira televisión, lee un libro o escucha música. Haz algo que lleve tu mente a otras cosas por el momento. Una tarea mental que exija tu concentración será lo mejor, por ejemplo, puede ser un juego de palabras o escribir una lista de cosas por hacer

Cómo aguantar las ganas de cagar en situaciones incómodas

Supera el momento vergonzoso y simplemente hazlo. Si hay un baño cera, pero te da demasiada vergüenza usarlo en ese momento (por ejemplo, si tienes una cita), ¡olvídate de la vergüenza!

Defecar es parte natural de la vida y todo el mundo lo hace. Los efectos tóxicos que sufre el cuerpo por aguantarse rutinariamente las ganas de defecar no valen la pena.

Quizá te sientas mejor si camuflas el olor. Rocía un poco de perfume en el aire del baño después de usarlo, por ejemplo. Tienes que estar preparado. Lleva contigo un ambientador

Conoce los peligros de aguantarse las ganas de defecar. Hay muchos estudios al respecto. No es recomendable hacerlo, sobre todo repetidas veces y por un periodo de tiempo muy largo.Cómo aguantar las ganas de cagar en situaciones incómodas
Hubo un caso de un adolescente en Inglaterra que murió por no defecar durante 8 semanas. La defecación en realidad es la práctica de vaciar los intestinos. ¡Es vital para una buena salud! Si no vas al baño, el cuerpo hará circular agua fecal por todo el organismo. Si lo piensas bien, es bastante desagradable.

Si quieres defecar pero no puedes, debes acudir a un médico. También puedes probar un suavizante de heces o pastillas de fibra. Pero, te lo repetimos, ese caso es diferente a querer aguantarse las ganas de defecar temporalmente para evitar un simple momento vergonzoso.Cómo aguantar las ganas de cagar en situaciones incómodas
Si bien los expertos sugieren que el hecho de aguantarse las ganas de defecar hasta encontrar un tiempo socialmente aceptable para hacerlo no causa problemas graves, han descubierto que aquellas personas que lo hacen regularmente debido a su profesión podrían desarrollar problemas como estreñimiento (por ejemplo, los maestros o los camioneros)

Comprende cómo se defeca. La defecación se vale de un músculo llamado “músculo puborectal”. Este músculo básicamente es como una puerta del recto.

Cuando uno se sienta en un inodoro, la “puerta” en el recto queda parcialmente abierta. Cuando uno está de cuclillas, la “puerta” queda completamente abierta, lo cual facilita la defecación.

Las heces están compuestas por fibra, bacterias, otras células y mucosidad. Las fibras solubles como los frijoles y las nueces se vuelven parte de las heces. Algunos alimentos son más difíciles de digerir, como el maíz o el salvado de avena.

Consejos

Cuando llegues al baño, pon una capa de papel higiénico dentro del tazón. Así el aterrizaje será mucho más silencioso, además no te caerá agua del inodoro en el trasero.

No practiques estos consejos por largos periodos de tiempo, ¡porque puede causarte graves problemas de salud!

Ten revistas viejas, pañuelos de papel o un rollo pequeño de papel higiénico en tu mochila o bolso para que puedas usarlos a modo de papel higiénico si no lo tienes disponible.

Si de todas maneras tienes que defecar, tira de la cadena cuanto antes. Entre más tiempo te tomes en tirar de la cadena, el baño olerá más a ya sabes qué.

Procura encontrar el baño más privado posible: en una casa, da una excusa para ir arriba (“Quiero cepillarme los dientes” o “Quiero ir por algo que dejé arriba”).

Inhala y exhala lentamente.

No realices ninguna actividad física.

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