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China devaluó el yuan y sacudió a los mercados del mundo

El gigante asiático devaluó cerca de un 2% su moneda respecto del dólar y las principales bolsas del mundo reaccionaron negativamente. El Merval no fue la excepción: en la Bolsa de Comercio porteña los papeles líderes cayeron 1,95%.

China devaluó el yuan y sacudió a los mercados del mundo

China devaluó hoy cerca de un 2% el yuan respecto del dólar, en la mayor revisión a la baja del valor de su moneda en dos décadas, y reformó el sistema cambiario para estimular su economía tras la caída del comercio exterior, lo que sacudió a los mercados financieros que reaccionaron con alzas generalizadas por temor a un nuevo capítulo en la guerra de divisas que hundió a Wall Street.

El Banco Popular de China anunció en Beijing una renovación en el mecanismo de fijación del tipo de cambio del yuan para tratar de acercarlo a su valor real del mercado, que tuvo como efecto inmediato una caída de 1,9% de la divisa china en comparación con el dólar, una medida sorpresiva porque se trata de la mayor devaluación de la moneda en los últimos veinte años.

Esta etapa de la economía China apunta a favorecer las exportaciones y frenar la salida de capitales del país, aunque las mismas autoridades aclararon que de ahora en más el tipo de cambio quedará más expuesto a las oscilaciones y los mecanismos naturales del mercado, lo que podría, a su vez, abrir las puertas a una nueva devaluación de la moneda, según distintos analistas citados por las agencias DPA, EFE y Ansa.

La decisión había sido reclamada repetidamente por Estados Unidos que, sin embargo, esta tarde adoptó una cautelosa posición a través de su Departamento del Tesoro que consideró que ‘aún es pronto para juzgar las implicaciones completas de la modificación en el tipo de cambio‘ aunque interpretó que ‘estos cambios son otro paso en su camino hacia un régimen cambiario más determinado por el mercado‘.

El funcionario del Tesoro subrayó que Estados Unidos ‘continuará presionando a China sobre el ritmo de sus reformas, incluidas medidas adicionales para una transición hacia un régimen cambiario más flexible y una economía más dependiente en la demanda interna‘, y aseveró que ‘cualquier revés en las reformas supondrían un problemático acontecimiento‘.

Sin tiempo para el análisis, al final de la jornada el Dow Jones de Industriales cayó más de 200 puntos y estuvo a un paso de perder los 17.400 puntos, mientras que el tecnológico Nasdaq bajó un 1,27 % y el selectivo S&P 500 perdió un 0,95 %. Wall Street se unió así a la oleada de ventas al otro lado del Atlántico, donde las principales plazas financieras terminaron también con fuertes pérdidas: Frankfurt un 2,68 %, París un 1,86 %, Londres un 1,06 %, Madrid un 1,41 % y Milán un 1,12 %.

La devaluación china también dejó su huella en los mercados de materias primas, ya que el petróleo de Texas cerró en Nueva York en su nivel más bajo en seis años mientras que el crudo Brent casi pierde los 49 dólares.

Los analistas coincidieron en señalar que el último movimiento de Beijing golpeará a las empresas exportadoras con intereses en el país asiático, desde sector del automóvil hasta el siderúrgico, por el encarecimiento que traerá aparejado en sus exportaciones.

Tras la decisión tomada hoy, el la autoridad monetaria china explicó en un comunicado que se trata de una ‘adaptación única‘ que era necesaria porque en el futuro el mercado tendrá ‘un mayor papel‘ en la determinación de la cotización y aseguró que mantendrá el yuan estable en un nivel ‘adecuado‘.

La devaluación se produce en momentos en que las exportaciones chinas se encuentran muy debilitadas, y que en julio registró una caída del 8,3 por ciento respecto del mismo mes del año anterior, un hecho que los analistas atribuyen a que en los últimos 12 meses el yuan había ido subiendo casi a la par que el dólar frente a muchas divisas internacionales.

Respecto del euro subió casi un 20 por ciento en un año, lo que encareció de manera clara los productos chinos en Europa, el principal mercado del país asiático, y si el comercio exterior sigue debilitándose podría estar en peligro el objetivo de crecimiento de un 7 por ciento fijado por el gobierno para este año.

Lo que está claro para los analistas internacionales es que la economía del coloso asiático se ha ido debilitando, visto que el PBI paró de crecer a las tasas que tenía acostumbrado a todo el mundo, a lo que sumó otros indicadores que confirman esta tendencia como las exportaciones y los consumos, hasta las importaciones y el nivel de inversiones.

El Banco de China intentó en los últimos meses revertir esa tendencia a través de diferentes medidas, por ejemplo inyectando dinero en el sistema y reduciendo las tasas de interés, lo que generó, a su vez, una baja en los retornos de los activos en yuan y favoreció una fuga de capitales que está destinada a aumentar a raíz de la suba en las tasas de interés que aplicará la Reserva Federal estadounidense en una fecha aún no clara. Una devaluación mayor del yuan podría llevar a la quiebra a numerosas empresas chinas con deudas en dólares, en particular a las vinculadas al transporte aerocomercial o las telecomunicaciones, lo que explica el camino de gradualidad adoptado por el Banco de China a la par del interés de convertir a su moneda en una divisa ‘alternativa‘ al dólar y al euro en los mercados mundiales.

La entidad monetaria ejerce un férreo control sobre las oscilaciones en el tipo de cambio del yuan, ya que cada día establece un precio medio llamado ‘paridad central‘ del tipo de cambio del yuan con el dólar y permite que fluctúe hasta un máximo del 2%. Con la acumulación de estas ligeras fluctuaciones diarias, el yuan se revaluó fuertemente en la última década, pero el Banco Central considera que últimamente la cotización que fija para el yuan se había ‘desviado‘ respecto de su valor de mercado.

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