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Cementerio de mi pueblo

Hola amigos, he visto que a muchos les interesa estas cosas de cementerios, fantasmas y otras yerbas.

Aquí, en mi pago, tenemos de todo eso, que son una mezcla de cuentos, historias reales, y bolazos.

Lo cierto, es que a todos nos entusiasma lo desconocido., y es lindo escuchar esas historias.

Cementerio de mi pueblo

Treinta o cuarenta años atrás, los niños se divertían asustando a la gente ingenua, que se desesperaba al escuchar golpes en algún nicho nuevo, pensando que el muerto golpeaba el cajón, luego de despertar de un estado cataléptico. Otros se escondían y hacían ruidos y gritos escalofriantes, asustando a las señoras más ancianas, que eran las que más creían en el más allá

Pero el tiempo pasa, las costumbres pasan, y ya nadie cree en fantasmas. Sin embargo, nadie se anima a visitar el cementerio de noche. No señor… los fantasmas no existen pero por las dudas..

Cementerio de mi pueblo

Esto pasó en realidad. Resulta que hace muchos años, don Julio, el sepulturero, tuvo que sacar unos huesos de tierra, a pedido de un matrimonio que había venido desde lejos para colocar en una urna a su familiar. Así que comenzó de mañana, e hizo un descanso al mediodía.

La pareja -gente adulta- había preparado una improvisada parrilla fuera del cementerio, y había echado una linda tira de asado arriba.

Invitaron al sepulturero a comer con ellos,, y -viejito listo- al ver que era poca la carne, comenzó a murmurar y a manotear al aire, como espantando las moscas.

Cementerio de mi pueblo

Bichos de porquería- exclamó- Mire… a este moscardón lo conozco… es el mismo que saqué tempranito hoy de mañana, y que caminaba por el cuerpo que tengo en la mesada de la morgue.

Dicho esto, la mujer se acerca disimuladamente al marido y le dice: Viejo, por qué mejor no le dejamos el asado a este hombre, me parece que es poco para los tres.

Dicho esto, don Julio le explicó dónde había un comedor, y hacia allá se fue el matrimonio, quedando el viejito con la carne y con una botella de 3/4.

Cementerio de mi pueblo

Espero les agrade lo escrito. Ah, y si andan por el cementerio de mi pueblo, tengan cuidado, porque suelen salir las palomas de los nichos abiertos, y asusta más que los fantasmas. (Que los hay)

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