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Cártago: Amanecer y ocaso

Cártago: Amanecer y ocaso

Amanecer ocaso, los pastores presurosos llevan de tanto correr… los zapatos rotos







Ahora sí: Bienvenidos a mi nuevo post

Introducción

Este post va a tratar sobre Cártago o el Estado Púnico ; básicamente, Cártago fue una república monárquica, llamada así por la ciudad capital que era una antigua colonia fenicia, gobernada por un Senado en el cual solo participaban los miembros de las clases aristocráticas de la ciudad.

No busco un TOP, ni demasiados puntos, tampoco me molestaría si este post pasa desapercibido, sin embargo quiero compartirlo porque la historia es algo que me gusta mucho

Como siempre, acepto críticas por más duras que sean porque, después de todo, esto se trata de hacer aportes claros y concisos que sean entendibles en su mayoría o totalidad

Amanecer de Cártago

Cártago era una jóven promesa que salió de las inferiores del equipo de su ciudad

Cártago: Amanecer y ocaso

Ésta ciudad ubicada en el actual Túnez, al norte de África, fue fundada por los fenicios en una fecha no resuelta aún pero que se encuentra entre los 830 a.C y 810 a.C; los fenicios eran grandes mercaderes y comerciantes que instalaron su imperio comercial en todo el Mar Mediterráneo.

Al ser colonia fenicia (y hogar de refugiados fenicios que huyeron de Tiro) los cartagineses tomaron gran parte de las prácticas y la cultura fenicia, sin embargo las adaptaron y las convirtieron en una identidad única y distinta a las demás con su propia literatura, religión e idioma

El legado fenicio

Cártago debutó en Primera División siendo un pibe y al poco tiempo se volvió titular

Cártago: Amanecer y ocaso

Cártago prosperó entre las otras ciudades de la región debido a la creciente ola de inmigración fenicia que se asentó en la ciudad, esto permitió la expansión repentina de esta ya ex-colonia que se convirtió en República mientras el resto de los asentamientos púnicos desaparecían del Mediterráneo.

Cártago siguió expandiéndose y forjando un imperio comercial que se asentó en el Norte de África; el sur de Iberia, Sardinia y parte de Sicilia. Esta posición de avanzada que tomó impulsaba una dependecia casi total por parte de las colonias fenicias hacia Cártago, que mientras seguía creciendo también veía como el resto de las ciudades púnicas caían una tras otra.

Pero aunque la civilización fenicia poco a poco se perdía, en Cártago continuó el fuego encendido de las ambiciones y conquistas que no logró su predecesor; sí, casi de repente, Cártago se convirtió en una República imperial y ganó muchas riquezas y rivales… como los Estados Griegos

Enfrentamiento con Grecia y años dorados

Cártago explotó y era capitán y goleador del equipo, estaba a un paso de la Selección

Cártago: Amanecer y ocaso

Esta expansión que experimentó Cártago tarde o temprano le valdría enemigos, así fue como se encontró con las Ciudades Griegas; el clásico conflicto de intereses, las sospechas, la ambición y la agresividad expansiva pusieron a éstas dos potencias marítimas una enfrente de la otra.

Estos enfrentamientos terminaron con múltiples victorias cartaginesas sobre las polis griegas, una vez tras otra fueron rechazados los deseos expansionistas griegos cambiando, por primera vez, las tornas en este conflicto que vió perder a la civilización fenicia en el camino.

Como siempre, el vencedor se queda con la gloria, la riqueza y el triunfo, y este caso no fue diferente, Cártago afianzó (sí, aún podía afianzarlo más) su poder en Mediterráneo.

Sicilia y el principio del fin

Cártago: Amanecer y ocaso

Bien, esto fue así, Cártago estaba en un momento impensable, en el mejor momento de su carrera y de repente se rompió los ligamentos cruzados…

Cártago alcanzó sus años dorados y parecía que nada podía detenerlos en sus intereses expansionistas, entonces, en ese sentimiento de indestructibilidad, posaron sus ojos en la bella Sicilia, un punto estratégico en el organizar y llevar todo el comercio marítimo en una floreciente provincia, sin embargooo… no todo salió como se lo planeaba, sí, se puso una colonia y sí, floreció, pero, valió la pena? La respuesta es un rotundo NO. Cártago tuvo una enorme decaída táctica y perdió en la Batalla de Hímera. Pudieron levantarse y volvieron a un buen pasar por algunos años, sin embargo, la advertencia no sirvió y los esfuerzos hechos para mantener la hegemonía sobre Sicilia a la larga terminarían siendo grandes errores .

Guerras pírricas

Cártago: Amanecer y ocaso

Cártago se recuperó de la lesión después de quedar afuera del torneo entero, y volvió a jugar bien, pero ya no era el mismo

Pirro de Épiro, audaz general, benévolo gobernante, nefastamente reconocido por las ”victorias pírricas”, este distinguido líder griego, poseedor de un parentezco familiar con Alejandro Magno, vió en Sicilia una creciente amenaza que se hizo resonar en todo el mundo griego, Pirro utilizó enormes recursos y tropas en busca de asegurar la posición griega en el Mediterráneo; y si bien al principio arrasó completamente Sicilia y tomó varias ciudades, todo se detuvo de repente en Lilibea, la ciudad soportó el choque griego y Cártago reorganizó fuerzas gracias a los refuerzos enviados desde la metrópoli. En un exitoso contraataque Cártago recuperó la hegemonía siciliana y Grecia perdió su calificación de potencia militar… así como Roma se subió al grado de potencia

Cártago vs Roma

Cártago: Amanecer y ocaso

Ya recuperado de la lesión Cártago jugó un tiempo a un gran nivel, pero los ligamentos cruzados le molestaban y ahora tenía problemas en los meniscos

Cártago y Roma eran evidentemente las dos potencias de mayor poder en todo el Mundo Antigüo, con Grecia fuera del mapa, nada parecía interponerse en los deseos expansionistas de Roma, que por esos años se dedicaba a conquistar colonias griegas.

El punto de inflexión del conflicto se dió cuando los mercenarios italianos se sublevaron contra las ciudades cartaginesas, éstos mercenarios hicieron estragos en Sicilia. A todo ésto Roma vió una importante palanca para atacar las colonias cartaginesas en Sicilia; sí, era un cassus belli bastante flojito, pero era un motivo de guerra válido ya que los mercenarios eran italianos, y por lo consiguiente aliados de Roma.

La Primera Guerra Púnica y la revuelta mercenaria

Con unos cuantos años encima, el flojo nivel y las constantes lesiones Cártago no veía un futuro demasiado largo en el juego

Cártago: Amanecer y ocaso

Roma tomó Mesina y soportó bien el contraataque cartaginés y de su antigüo líder Hierón II. Luego Roma sitió Siracusa y este último vió la guerra perdida y cambió de bando. Cártago contraatacó desde Sardinia aprovechando la superioridad naval que tenía sobre el resto del Mundo Antigüo, sin embargo, perdieron catastróficamente en Milas y en el cabo Ecnomo.

Cártago era completamente inferior a Roma, no tenía ni una sola ventaja y Roma no desistía de su ataques, tomó Córcega y estuvo varios meses en el Norte de África, sin embargo el invierno y los vientos harían que, en primer parte, Roma se retire de África, y en segunda, que la flota romana sea destruída en su mayoría.

La suerte le sonrió a Cártago, y detuvieron el avance romano, sin embargo, tras la caída de Palermo y la derrota en las Islas Egadas, Cártago abandonó Sicilia y firmó una tregua con condiciones desfavorables.

Más tarde, enfadados por la derrota y por la falta de pagos o garantías, los ejércitos mercionarios que antaño formaban parte de las filas de Cártago decidieron sublevarse y complicaron aún más la situación del Estado Púnico. No era una guerra perdida y era absolutamente vencible, pero tomó más de lo estimado y provocó importantes bajas del lado cartaginés. Los rebeldes fueron derrotados por Amílcar y la guerra finalizó, sin embargo, las grandes bajas y la pérdida económica debilitarían cada vez más a Cártago… aunque lo peor no fue eso, Roma rompió el pacto y declaró de nuevo la guerra a Cártago y se perdió Sardinia.

La Segunda Guerra Púnica: ¡Aníbal a las puertas! y el fin del Imperio

Cártago: Amanecer y ocaso

Todo tiene final, todo termina

 Cartago, para recuperarse de sus pérdidas territoriales inició una política de expansión en la península ibérica, apoderándose de las minas de plata de Cartagena y Andalucía, las más ricas del Mediterráneo en la Antigüedad. La empresa fue iniciada en el 237 a. C. por Amílcar Barca, que dominó casi toda Andalucía, y la continuó su yerno Asdrúbal, fundador de la ciudad Cartago Nova, actual Cartagena. La expansión púnica en Iberia fue notable y prometía un nuevo esplendor de Cártago; sin embargo, como siempre, la envidia, los celos y la avaricia hicieron mecha en Roma quien se declaró en estado de guerra a pesar de haber una tregua preexistente. Curiosamente, Cártago fue la primera en atacar, apoyada en los talentos y el genio militar de Aníbal Barca, el hijo de Amílcar. En lo que fue conocido como una de las más espectaculares y épicas campañas militares de todos los tiempos, aunque también de cuestionable éxito, Aníbal cruzó los Pirineos y los Alpes con un ejército conformado por jinetes, militares y elefantes de la mayor de las élites cartaginesas, venció en Tesino, en Trasimeno y en la Batalla de Cannas y liberó su paso hacia Roma, Aníbal pensó seriamente las posibilidades de atacar Roma… podría haber sido la destrucción de miles y miles de años de historia y también podría haber cambiado completamente la historia universal. Sin embargo, no ocurrió, Aníbal continuó hacia el sur buscando otra alternativa. Sin embargo, esa prudencia resultó letal, Aníbal no vió más avance en Italia y encima Roma desembarcó en Iberia y aunque inicialmente fueron repelidos por Asdrúbal Barca, hermano de Aníbal (no confundir con Asdrúbal, su cuñado), terminarían penetrando en Andalusía con ayuda de Cádiz.

Hallándose Aníbal en Italia sin posibilidades ofensivas y terminada la guerra en Hispania, Roma proyectó el asalto directo a Cartago. En el año 204 a. C. Publio Cornelio Escipión el Africano desembarcó en las proximidades de Útica, donde consiguió consolidarse con sus dos legiones y realizar una política de atracción de los indígenas númidas. Ante el grave peligro, los cartagineses llamaron a Aníbal, que pasó de Italia a Cartago en el 203 a. C. Los romanos y cartagineses se enfrentaron en la decisiva batalla de Zama en el 202 a. C., con la total victoria romana.

Cártago firmó otra tregua, bajo condiciones completamente desventajosas que terminaron reduciendo la República púnica a lo que actualmente es Túnez. Ya no era más una potencia… se había terminado el esplendor de Cártago y ni siquiera podía tener un ejército

Ocaso

Cártago: Amanecer y ocaso

Cártago era un pequeño estado, buscó prosperar nuevamente con la agricultura… fue una buena idea, poco a poco lograban rehacer su economía pero el hostigamiento númida los obligó a levantarse en armas, cosa que no podían hacer, parte de la tregua con Roma se lo impedía y vió el cassus belli perfecto para asestar el golpe de gracia a Cártago, se declaró la ”Tercera Guerra Púnica” un nombre que le queda demasiado grande a la simple destrucción de la Ciudad de Cártago y el genocidio de sus aliados. Cártago desapareció del mapa y lo poco que quedó se convirtió en provincia romana, a día de hoy solo quedan las ruinas de lo que antaño fue el Imperio Comercial más grande del Mediterráneo.

Bueno, eso es todo chicos, espero que les haya gustado y que no me haya quedado demasiado largo, esto no es para aburrirse así que cualquier cosa me avisan y nos vemos la próxima vez que quiera hacer un pos Cártago: Amanecer y ocaso

Cártago: Amanecer y ocaso

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