Facebook Twitter RSS Reset

Café

Dejé el sobretodo a secar cerca de la estufa, estaba frío, mis manos heladas, los dedos lentos. Pero valía la pena, esos veintes cigarrillos siempre valen la pena.

Lluvia, jazz, tabaco… falta algo, hay lugar para algo más; podría ser ginebra, pero no: Mañana es miércoles. Es el problema de los trabajos aburridos, no te despavilan la resaca.

Café

Había puesto a calentar el agua en “el bullidor” que Marisa había traído en contrabando de Andorra, ella era buena encanutando cosas en su ir y venir. Las empanaditas de molleja de la recepción del casorio de Marcos y Aldana (que descarademente desayunamos con algo de paté al día siguiente). Las llaves de la vieja casona de su abuela en San Fernando, en el que pasamos tardes enteras entre facturitas y vaquitas de san antonio bajo pinares. Los amantes que ella traía a casa cuando yo estaba en Quebec cubriendo La Foir Internationale De La Littérature Dans Les Pays Françaises y en Londres buscando autores pocos conocidos y con licencias de derechos de autor baratas en The Southbank Modern Writters Convention para traducirlos y editarlos acá. Los escritores argentinos de esta época son muy mediocres.

Me incluyo.

El telefono empezó a sonar, poco antes de la pava.

-Hola ¿Diga?

-Es yo, Philip, tú diste me tu número para traducir mi novela en Argentina -La verdad es que repartía las tarjetas de la agencia como dan en las calles los panfletos de centros de educaciones terciaros o ancianas clarividentes

-Comment allez-vous Philip?

-Good, i´m from Canterbury… so i don´t think it´s appropiate for us to carry this conversation on french

-I am sorry, you know, it was my first impression of your name

-Well, i could say that the same would happen (the other way around) with Antonio. May be italian or spanish… and with Argentina´s huge pool of italians surnames the issue can get nasty

(De aquí en adelante escribiré todo en español, aunque la mayor parte de nuestra conversación se dio en inglés)

-Sí, puede ser ¿Estabas en la Southbank?

-No te acordás nada ¿No?

-Perdón, hablé con mucha gente y leí muchas cosas

-Yo te pasé el borrador de <> ¿Recordás?

-Refrescame la memoria

-Clay Duno y Clarrisa Markheimer, los cazarecompensas

-Fue una de las pocas cosas que hizo valer el viaje

“Union” es una novela de 116 páginas en inglés y 124 en español que se desarrolla alrededor del año 2049.

El dólar colapsó completamente por la irresponsable emisión de la Reserva Federal, y un dictamen extraordinario de la ONU exigió la vuelta al Patrón Oro y la inmediata repatriación de los lingotes en Fuerte Knox a países, que como Alemania, habían caído en la trampa mortal del verso de los papelitos verdes y los numeros dibujados en el PIB y acciones en Wall Street.

Ante la negación del gobierno estadounidense y el total y completo colapso del Mercado Mundial una coalición militar liderada por Alemania y Rusia buscan “un forzozo embargamiento” del oro y otros bienes del territorio norteamericano, China se une en busca del monopolio del yuán. Francia ve la oportunidad de robarle la hegemonía industrial européa a Alemania si por tercera vez sus salvaculos destruyen la infraestructura germana, España necesita que la Unión Europea sobreviva porque no posee los medios para sobrevivir sin el Euro… y así muchas relaciones complejas intermundiales. Pero lo trascendental para la novela sucede en la Commonwealth Británica: la ruptura. Canada, Inglaterra y Australia se alían con Estados Unidos, pero Irlanda del Norte (tomada por un gobierno revolucionario regente en Dublín), Escocia, Nueva Zelanda y Gales ven la oportunidad de inclinar la balanza al otro lado del Palacio de Buckingham… algunos hablan de independencia, pero no es conveniente a largo plazo.

Café

Ya van 12 años de esta guerra, que lentamente dislumbra una Alemania vencedora. Inglaterra está en crisis, el reclutamiento forzoso ha diezmado la población de jóvenes con aptitudes morales y militares, quedando atrás discapacitados, hooligans, narcotraficantes, inmigrantes musulmanes con antecedentes en las milicias del Medio Oriente… etc. El Premier, con la autorización del Rey Guillermo V, decretó la emergencia en seguridad. Así nació “El Real Sistema De Atribuciones Civiles Para El Mantenimiento Del Orden Nacional” o como es conocido popularmente “The king´s bounty pool”.

Clay Duno es un ex marino real que perdió un ojo en Sajonia y que ahora se dedica a cazar narcotraficantes en Rotherham. Clarissa Markheimer una instructora de tiro de Sheffield que perdió a su hermano y novio mientras vacacionaban en Edimburgo durante La Gran Purga de Ingleses, ella escapó en el último helicoptero que los SAS hicieron despegar de la única zona segura, en la universidad.

Una novela que a priori puede parece rebuscada en su argumento, pero las relaciones diplomáticas están muy bien fundamentadas (no hay que olvidar que la primera guerra mundial se desencadenó por la muerte de una sola persona). En cuanto a la estética narrativa está muy bien lograda, las batallas campales y los enfrentamientos de guerrilla, la relación con el bajo mundo y el gobierno real que agoniza carecen de toda solemnidad pero despliegan completa crudeza. El sexo es tan brutal y desesperante como el mismo marco apocalíptico en el que se da. Por último la diégesis progresa a un rítmo excitante, son talentosos asesinos esta pareja de cazarecompensas que se unen para tratar de sobrevivir al oficio. Culmina en una gran misión cuando son llamados por su prontuario para encargarse de asesinar a un teniente coronel escocés que tiene tomado Manchester, mientras las fuerzas reales lanzan su última gran ofensiva para retomar el control del norte inglés.

Esto no es publicidad, es la mera verdad de mi opinión.

Philip, para mi sorpresa, se encontraba en Buenos Aires. Había vuelto de una larga estadía en Malvinas (no le hizo gracia cuando lo reparé y le expliqué que no son las Falklands). Estaba por escribir una secuela y quería conocer bien el ambiente de donde se lanzaría la venganza.

-¿Cuánto tiempo pensás quedarte?

-Cuatro días, si lo nuestro no progresa. Dos semanas si nos llegamos a entender. Indefinidamente, porque tal opción nunca se puede descartar sin conocer en asuntos como este

-¿Te gustaría que nos reunamos para hablar los por menores?

-Perfecto, obvio

-¿Qué día tenés libre?

-Esta noche, la verdad estoy muy aburrido, no ha parado de llover, me siguió desde Malvinas

-Pasa que mañana trabajo

-En teoría esto es tu trabajo, no me hagas cambiar de opinión

-Bueno está bien ¿Dónde nos vemos?

-Estoy en San Telmo, a dos cuadras de Plaza Dorrego ¿Ahí te parece?

-Dale, estoy en Retiro

-¿Qué no estabas trabajando o te retirás para acá?

-Así se llama la zona, en veinte minutos llego

Lo bueno es que no me tuve que cambiar. Mientras pasaba por la Villa pensé que la medida que el gobierno inglés tomó en la novela era acertada, o por lo menos lo sería para La Argentina.

Entré El Balcón, él me saludó, y lo vi apoyado en la barra comiendo maní. Nos sentamos en una mesa y después de las cordialidades le dije:

-Mirá, nosotros somos muy poco ortodoxos. No te vamos a cobrar por la edición ni impresión, pero si querés que te paguemos en dólares te damos el 15% por cada lote vendido, si es en pesos 35%. Tenemos una red de librerías amigas, si es un éxito en ventas (vamos a hacer toda la movida marketinera que podamos, tenemos buenas estrategías de merchandasing) además te vamos a pagar una comisión del 10% por cada libro vendido ¿Te va?

-No me importa el dinero, la verdad. Wilde es reconocido mundialmente, su litératura no es británica unicamente, si no de un alcance mundial. Si me va bien aquí sabré que detrás de la fachada tengo un mensaje importante que decir, o que puedo hacer sentir cosas sin necesidad de recurrir a la experiencia personal de lector, o experiencia directa mejor dicho. Lo que sí realmente me interesa es que no agreguen ni censuren nada. Eso me pasó en mi anterior libro.

-¿Que cambio hicieron?

-Eliminaron una escena en la que un violador destroza el ano de una joven de 14 años con un cuchillo de caza

-Entiendo, igual se ve que te afectó, porque no hay nada así de fuerte en Union

-No era necesario, en el otro libro por una cuestión de jurisprudencia que se ve reflejada al final en la sentencia al violador y un juego simbólico entre el pene y el cuchillo, en esta novela si lo era

-Despreocupate, yo soy el editor en jefe y lo único que hago es corregir errores de ortografía y de sintaxis que claramente no son a drede, no sin claro, avisar al escritor

-¿Cómo me fue en tu examen? ¿Pasé?

-Muy bien realmente, igual el que te dio el OK fue Pedraza, él es el traductor de la editorial. Hablando de eso, si te quedás en Argentina más tiempo el proceso de la traducción va a ser más rápido y satisfactorio. Aveces una palabra equivalente a otra no tiene el mismo peso en su idioma, ahí talvez te gustaría hacer cambios

-¿Cuanto tardaría?

-Bien hecho, y estando los tres físicamente reunidos, ponele, tres horas al día… dos, tres semanas

-Me vas a tener que dar otra razón para quedarme en Argentina

-¿La carne?

-Buena respuesta

Café

Llegó el mozo, yo le pedí un doble irlandés, Philip un té verde con limón, menta y gengibre. Hablamos de otras cosas, muchas cosas. Un apostol, al igual que yo, de la teoría marxista sobre la literatura. Alan Moore, Paul Banks, Damien Saez, Pedro Almodóvar… y otros grandes hombres de artes de los que hablamos. En ese sentido parecimos coincidir, en todos en realidad, menos en dos cosas, una es el café y el té. A mí nunca me gustó el té y a él nunca el café.

Después en la calle, cada vez más empapada por la lluvia, me preguntó a dónde ir. Yo estaba despavilado y pasando un buen rato: Calle Bolívar, más exactamente el Brew Pub. Cerveza tras cerveza, chiste tras debate, tras discusión, tras puteada, tras otro chiste. Ya eran las cinco de la mañana.

-Philip, yo mejor me voy yendo

-Sí, está bien, yo también

En la salida le di un abrazo y ocurrió un suceso subversivo a nuestra relación. Él me besó.

Yo lo empujé y estaba por putearlo, pero no hubiera sido financieramente acertado. Me fui sin mirarlo y en el auto le mandé un mensaje “Este es el número de Pedraza +54911xxxxxxxx, ahora vas a hablar con él, no me vuelvas a mandar un mesanje ni a llamar”.

Cuando llegué a casa sentí una peste de olor a gas. Abrí todas las ventanas y noté que había olvidado la pava en el fuego y por consiguiente se rajó, dejando caer el agua que apagó la ornalla. Era lo último que había quedado de Marisa en la casa. Primero reí, después casi lloré, casi me decidí a hacer un florero de muy mal gusto con la pava pero finalmente la tiré.

Me acordé de Victoria, mi secretaria. Decidí mantenerme alejado de ella cuando estaba casado con Marisa porque sentía que ella tenía cierta atracción hacia mí, que irónico. Dejé de hablar con una compañera de laburo por sospechar que gustaba de mí y así no ofender a la mujer que me besaba con trazas del semen de otros hombres en su boca.

Un resultado VIH seronegativo me dejó la certeza de tener únicamente heridas emocionales.

Cuando me divorcié me empecé a acercar de vuelta a ella y ella también. Cenamos juntos varias veces, y cuando no había mucho trabajo nos pasabamos charlando varias horas en la cafetería de la librería. Luego llegaron las fotos de desnudos y las declaraciones. Le dije que necesitaba tiempo para sanar, pero la realidad es que no me atraía para nada.

Ella se enojó, se cerró nuestra amistad, yo le di un aumento y le dije lo importante que era su capacidad para la editorial, cosa que era realidad, temiendo que pudiera renunciar o empezar a hacer mal su trabajo a propósito. Es gracioso, yo sé por sus palabras que es muy promiscua, para las mujeres no es difícil ser promiscuo y mantener un nivel ponderable en los pretendientes. Para mí, después de tener la mujer de mis sueños, tanto física como socialmente, nada llenó mis expectativas. Hay pajas que son mejores que garches.

Pero yo no tenía otra pava, Victoria vivía cerca. La llamé, le dije si podía desayunar con ella y dijo que sí. Fui hasta su casa y llegamos tarde al trabajo por quedarnos a coger. No me voy a privar del café por no tener una pava.

Café

No comments yet.

Leave a Comment