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Bein, Blejer, Scioli, FMI y de la Rua

para los que no leen una mierda les marque las cosas principales que deben saber del equipo económico de Scioli con negrita

Bein, Blejer, Scioli, FMI y de la Rua

Los economistas MARIO BLEJER y MIGUEL BEIN integran el equipo económico de Daniel Scioli.

El gobernador bonaerense y aspirante a candidato presidencial por el oficialismo Daniel Scioli presentó ayer como integrantes de su equipo económico a Miguel Bein y Mario Blejer, quienes tomaron distancia de la gestión kirchnerista y hablaron de un escenario de “tensión” con “un nivel alto de inflación”.

Las condiciones macroeconómicas de Argentina muestran una tensión, un nivel alto de inflación aunque medianamente controlada, caída en la generación de empleo, caída de reservas y pérdida de competitividad cambiaria“, aseguró Mario Blejer.

Por su parte Miguel Bein, exsecretario de Programación Económica, instó a “subirse al tren lechero por vía de la inversión y el aumento de la productividad, con la condición de contar con la construcción de una moneda nacional”.

Scioli presentó en sociedad a la Fundación Desarrollo Argentino (DAR), presidida por su hermano José “Pepe” Scioli, conformada por especialistas que integran distintos equipos, como Economía, Educación y Seguridad.

“Hoy Blejer y Bein y mi equipo se han complementado en un espacio de reflexión y en un aporte y una influencia positiva en estos momentos para la provincia de Buenos Aires y para el país”, afirmó Scioli en ese acto realizado en un hotel a metros de Plaza de Mayo.

Acompañado por el gobernador mendocino, Francisco “Paco” Pérez, el sciolismo se dio cita para analizar la situación económica del país, hecho que convocó a gran parte del gabinete bonaerense,

“Los desafíos son alentar cada vez más inversiones, y también aumentar la productividad, vía la ciencia y la tecnología”, aseguró Scioli a la prensa al término del encuentro.

Para Blejer, el origen del escenario de tensión “podría ser la pérdida de tres equilibrios: fiscal, externo y financiero. En los dos primero, nos permitió crecer una década, pero hay que reconstruirlos, y nos llevan a la tensión macro”.

Sin embargo, el expresidente del BCRA consideró que “el principal tema económico que nos afecta es la falta de inversión” y estimó que dicha situación “no nos llevará a un escenario de crisis”.

Blejer consideró que esta situación se logra revertir con la recomposición del equilibrio macro y estimó que la confianza inversora externa se podría regenerar, no solo con lo ocurrido con el Club de París, sino también con el cierre del tema de los holdout y retomar el intercambio de información con el FMI.

Mario Blejer:

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Blejer nació en Córdoba, Argentina, en 1948. de religión judia. Se matriculó en la Universidad Hebrea de Jerusalén, y se graduó cum laude con grados en Economía e Historia judía en 1970, así como con una maestría en Economía por la misma institución, en 1972. Llegó a obtener un doctorado en esta última disciplina de la Universidad de Chicago (1975), y se unió a la Universidad de Boston como miembro del Departamento de Economía como Profesor Asistente, donde permaneció hasta 1980.

Se incorporó al Fondo Monetario Internacional como consejero con respecto la tasa monetaria, cambiaria y la política fiscal en 1980, y enseñó brevemente en la Universidad George Washington y en el New York University Graduate School of Business. Dio conferencias en la Universidad Johns Hopkins de Estudios Internacionales Avanzados, entre 1986 y 1991, y fue designado por el Banco Mundial, Senior europeo y Centro Asesor de política asiática en 1992, sirviendo en esa capacidad durante uno de los años más difíciles del colapso de la Unión Soviética. Ha servido como miembro de la IMF Staff Papers dentro del consejo de redacción del mismo hasta 1996, y del European Journal of Political Economy, de 1997 a 2001.1

Blejer también enseñó en la Universidad Central Europea en Budapest, desde 1996 hasta 2000, y contribuyó a una serie de publicaciones sobre política económica, especialmente de la American Economic Review, Journal of Political Economy, International Economic Review, The Economic Journal, Journal of Development Economics, Review of Economics and Statistics, Canadian Journal of Economics, Economic Development and Cultural Change.1

El rápido agravamiento de la crisis económica argentina en marzo de 2001 llevó Blejer a aceptar la oferta del presidente Fernando de la Rúa del cargo de vicepresidente del Banco Central de Argentina, por el que abandonó su cargo como Asesor Principal en el FMI, tras veintiún años en aquel organismo. A raíz de la renuncia de De la Rúa, en diciembre, y el de presidente del Banco Central Roque Maccarone, en enero, Blejer fue nombrado como el reemplazo de este último por el presidente Eduardo Duhalde, el 21 de enero de 2002. Blejer, quien asumió el cargo en la profundidad de la peor crisis locales desde el Pánico de 1890, fue nombrado no sólo por la buena relación que disfrutaba con figuras internacionales como el presidente de la Reserva Federal estadounidense, Alan Greenspan; el secretario del Tesoro, Paul O’Neill y su adjunto, John B. Taylor, pero también porque se mantuvo entre los destacados economistas de la política argentina; además, había sido recomendado por el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, durante el turno de alegato final el defensor del libre mercado es en el puesto de, y estaba cerca de diversos líderes como de la congresista de centro-izquierda Elisa Carrió, y del economista de centro-derecha Ricardo López Murphy (estos dos últimos serían candidatos en las elecciones presidenciales de abril de 2003).2

El nombramiento de Blejer el 21 de enero de 2002, fue en parte resultado de enlace de Maccarone al retiro impopular en cuenta los límites instituyó el mes de diciembre anterior, así como para apoyar de este último para una ley de bancarrota más liberal, la cual los bancos operantes en el país se opusieron. Un partidario de levantar los límites de retiro de dinero de los bancos (conocido como “corralito”Bein, Blejer, Scioli, FMI y de la RuaBein, Blejer, Scioli, FMI y de la Rua, Blejer preparó un plan para lograrlo, sin embargo por el escaso dinero en los bancos y del “tesoro”, los depositantes podrían retirar grandes cantidades sólo por la aceptación de bonos como pago, en lugar de dinero en efectivo. En busca de garantizar su valor futuro, también se revivió un plan para la dolarización de la economía argentina (el primero en sugerir esta política fue el expresidente del Banco Central, Pedro Pou en 1999). Estas políticas se encontraron con la oposición del nuevo ministro de Economía de Duhalde, Roberto Lavagna, sin embargo, y el 21 de junio del mismo año, tras cinco meses en el cargo Blejer renunció.3

Se le ofreció, posteriormente, un puesto como asesor del Banco de Inglaterra, y en septiembre, de forma activa pidió el levantamiento completo del “corralito”, que finalmente tuvo lugar en las etapas, desde diciembre de 2002 a marzo del año siguiente.4 5 En Londres, Blejer también se desempeñó como asesor del Programa de Economía Internacional en Chatham House, de 2004 a 2007, y fue nombrado Director del Centro de Estudios del Banco de Inglaterra.

Miguel Bein

economista de la UBA y funcionario durante la presidencia de De la Rúa, Ocupó el puesto de subsecretario de la Pyme durante la presidencia de Alfonsín, y de viceministro de Economía en la Alianza

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Las declaraciones del economista Miguel Bein en el seminario Latam Economic Forum del miércoles generaron profunda preocupación en el Ministerio de Economia que conduce Áxel Kicillof. Éste, de acuerdo a lo que pudo saber Infobae, pediría en las próximas horas el alejamiento de Bein de los equipos económicos de Daniel Scioli, precandidato a Presidente del Frente para la Victoria.

En particular lo que más habría molestado al Gobierno fue que Bein se presentó como el economista que asesora a Daniel Scioli y planteó abiertamente frente a 500 empresarios que habrá que negociar con los holdouts y hasta propuso una quita en el monto del capital actual de la sentencia, que llega a unos 1.800 millones de dólares.

Lo cierto es que Florencio Randazzo, el otro precandidato presidencial del oficialismo, al enterarse por una nota de Infobae de las declaraciones de Bein, cuestionó a través de su cuenta de Twitter que “el economista estrella de Scioli plantea que hay que pagarles a los holdouts ‘con una mínima quita'”. Y además manifestó que “Scioli tiene un doble discurso que queda en evidencia por las expresiones de sus propios asesores económicos como Miguel Bein”.

Al referirse al conflicto con los holdouts, Bein manifestó que “hay que hacer una quita del 30% al total del monto de la sentencia actual y ésta se puede dar por una baja en los intereses punitorios que nos cobran y no están actualizados, ya que son tasas del 12% anual que se cobraban en los ’80 y no la tasa cero de ahora”.

En ese sentido, molestó a los funcionarios del Palacio de Hacienda el uso de la palabra “macrocidio” o el suicidio de la macroeconomía con la que explica Bein a sus clientes la salida de capitales entre el 2011 y el 2012, al mencionar que “el Gobierno se gastó todos los dólares para pagar la deuda pública que vencía y por otra parte fomentó el consumo con un dólar barato impulsando una fuerte suba salarial en dólares”.

Argentina levantó un 50% los salarios en dólares entre el 2011 y el 2012. Eso aumentó la demanda y el consumo explotó, pero terminó con el excedente de dólares. Hoy esto no se puede hacer porque para distribuir hacen falta pesos, pero para producir hacen falta dólares que Argentina no tiene“, expresó Bein en el seminario realizado en el Hotel Alvear.

RANDAZZO NO CONCIBE QUE SCIOLI TENGA UN ASESOR QUE “ESTÁ CONTRA EL MODELO”

Por su parte Randazzo se habría quejado frente a Kicillof. No concibe que si Kicillof puede ser el ministro de Economía de Scoli, éste tenga como asesor a alguien que está contra el modelo. “Esto va a contramano del gobierno nacional”, señaló Randazzo, y agregó: “Apoyamos los esfuerzos que hace Kicillof defendiendo la soberanía argentina frente a los buitres de afuera y los buitres de adentro”.

“Nuestra posición es clara: no vamos a entrar en el juego de usureros que lucran con el esfuerzo del Pueblo. Nosotros pensamos en los argentinos”, completó el ministro del Interior y Transporte, el hombre que está convencido de que va a vencer al gobernador bonaerense en la interna oficialista.

En el Gobierno sostienen que es difícil entender a Scioli, quien declaró esta semana en la UIA que no se puede excluir a Kicillof de este Gobierno. Es decir, elogia la tarea del joven ministro y por otro lado consulta a Bein. En ese aspecto, en los despachos oficiales rescatan la coherencia de Randazzo.

Hay que destacar que el encargado de seguir minuto a minuto los pasos de Bein es el viceministro Emanuel Álvarez Agis, quien muestra en sus exposiciones un cuadro donde Bein figura como uno de los economistas “agoreros de siempre” y además de apuntarlo como viceministro de José Luis Machinea en el 2000, cuando se armó la ‘tablita’ del Impuesto a las Ganancias que ahora sufren los trabajadores por la fuertes sumas que se les retienen.

Además Álvarez Agis teme que si Bein accede al Palacio de Hacienda desplace a todos los militantes de La Campora que trabajan allí y en otras empresas del Estado. En tanto, quien parece ni siquiera inmutarse con esta situación es el propio Miguel Bein, que cerró el seminario con la siguiente frase: “Por la cantidad de votos que tiene el hombre que asesoro debería hablar en este seminario más que el resto”.

En el ingreso del tramo en que la campaña empieza a tomar más intensidad, las definiciones económicas adquieren mayor relevancia en el debate electoral. Si bien por ahora no se han convertido en el centro de las propuestas para seducir a los votantes, ya hubo promesas y señales sobre lo que piensan en materia económica los principales candidatos a ocupar la Casa Rosada a partir del 10 de diciembre de 2015. Mauricio Macri dijo que al otro día de iniciado su gobierno liberaría la compra de dólares provocando críticas de propios y extraños, como la de Roberto Lavagna, uno de los varios economistas que tiene Sergio Massa, que lo calificó de “irresponsable”. Además del dólar, otros temas económicos que estarán en la discusión electoral serán los subsidios, el gasto público, el conflicto con los buitres, la inflación y los salarios. Son las mismas cuestiones que durante los gobiernos de CFK han obsesionado a los referentes económicos de la ortodoxia y de la heterodoxia conservadora. Para el Gobierno, ese debate no es coyuntural sino que tiene una raíz estructural, porque está convencido de que la orientación que tengan esos capítulos de la agenda económica determinará el sendero de desarrollo. En diferentes eventos empresariales, referentes económicos de candidatos a presidentes han concentrado sus observaciones en esos temas sin hacer esfuerzos por diferenciarse. Más allá de definiciones genéricas, no avanzaban en precisiones sobre qué debería hacer el gobierno que gane en la próxima elección a presidente. El último informe del Estudio Bein & Asociados los aborda con más detalles. El titular de esa firma, Miguel Bein, es uno de los principales consejeros del candidato Daniel Scioli.

Eludiendo el placer por los pronósticos que expresan esos economistas, entre ellos Bein, resulta ilustrativo detenerse en aspectos conceptuales expuestos en ese informe sobre las controversias de la agenda económica, lo que no significa que sean las más importantes, pero que son las dominantes del debate cotidiano. Con el subtítulo “La agenda pendiente”, Bein dice que el 2016 será un año bisagra, donde “difícilmente la economía muestre el fuerte crecimiento y moderación de la inflación que espera el mercado, a pesar de las expectativas de cambio de agenda”. Afirma que quien asuma el próximo gobierno va a encontrar una economía con una inflación en la zona del 20/30 por ciento anual, brecha cambiaria producto de las restricciones al acceso al mercado cambiario y distorsión de precios relativos. Esto último lo atribuye al atraso cambiario y desajuste tarifario, fundamentalmente en la tarifa eléctrica. En ese informe, Bein va desplegando sus consejos de política económica para el futuro gobierno, que él espera que sea liderado por Daniel Scioli.

Respecto del dólar, afirma que el atraso cambiario no sería tan alto si no existieran las retenciones a las exportaciones, pero en la dinámica gatillada por factores externos (devaluación del real y apreciación fuerte del dólar) e internos (una inflación en la zona del 25 por ciento con un dólar que se mueve 15 por ciento) dice que se agudizará en los próximos meses hasta noviembre. “Parados a hoy, para volver a noviembre de 2010 (cuando todavía la foto de la competitividad estaba razonablemente bien), el tipo de cambio bilateral con el dólar debería subir 12 por ciento, el multilateral, 36 por ciento, y el bilateral corregido por términos del intercambio, 28 por ciento”, asegura. Estima que a fin de noviembre acumularía 8 puntos porcentuales de atraso adicional.

Uno de los principales asesores económicos del candidato Scioli calcula que el déficit fiscal financiero (neto de transferencias de utilidades del BCRA) y de cuenta corriente externa finalizaría en 2015 en la zona de 5,6 y 2,4 por ciento del PIB, respectivamente. “El deterioro fiscal es consecuencia de un nivel de Gasto Público Primario de la Nación (incluyendo transferencias automáticas a Provincias) 15 puntos porcentuales más alto que el promedio de los noventa”, indica. Desde el lado de los recursos, Bein estima que el próximo gobierno va a encontrar una presión tributaria de 26 por ciento del PIB (que sube a 32 por ciento incluyendo recursos provinciales), 15 puntos porcentuales más que el promedio de los ’80 y 12 puntos porcentuales más que el promedio de los ’90.

Asegura que el próximo gobierno se encontrará con “una economía con un exceso evidente de regulaciones en el manejo del comercio exterior (protección efectiva vía la política arancelaria más la protección de hecho vía el manejo de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación –DJAI– y el propio acceso al mercado cambiario) y al manejo de la cuenta capital vía las restricciones impuestas al ingreso y egreso de divisas”. Bein afirma que esa protección, en no pocos casos, generó un traslado a precios locales bien por encima de los precios internacionales “constituyendo un claro abuso de posición dominante contra el consumidor”.

Destaca que el grueso de las distorsiones en los mecanismos de fijación de precios internos recae sobre las tarifas de servicios públicos, precisando que esa situación se observa más en las tarifas de energía y menos en las de transporte. Calcula que la carga de subsidios asciende a 4 por ciento del PIB, equivalente a casi una tercera parte del aumento del gasto público registrado en los últimos años. El resto de los precios de la economía dice que se encuentra de alguna forma liberado, más allá del manejo trimestral que lleva a cabo la Secretaría de Comercio y la existencia del esquema de Precios Cuidados, que alcanza al 3 por ciento del total de la góndola. “Precios liberados, que en un mercado protegido se ubican en el caso de los transables incluso por encima de los precios internacionales”, señala.

Bein indica que quien asuma el gobierno a fines de 2015 va a recibir un muy bajo nivel de deuda pública en el mercado, y acotados perfiles de vencimientos (1,5 por ciento del PIB promedio por año entre 2016 y 2019) en un mundo que prevé tasas de interés que van a seguir siendo bajas en un contexto de liquidez selectiva y menos abundante que la de los últimos años. Señala que la falta de un ancla nominal que haya podido coordinar expectativas de precios y, a la vez, la utilización del ancla cambiaria y tarifaria generaron una aceleración de la puja distributiva con precios y salarios que se han ajustado año a año en la zona del 20/30 por ciento. Propone frenar “gradualmente” esa carrera entre precios y salarios. Para ello aconseja el restablecimiento del ancla estadística y empezar a construir una moneda nacional que funcione como reserva de valor. Entonces recomienda que “es condición necesaria manejar una tasa de interés del ahorro en pesos algo por encima de la tasa de inflación en forma sistemática”, además de un esquema de financiamiento del fisco diferente al de los últimos años “con menos Banco Central y más financiamiento en el mercado mientras se trabaja en acotar la brecha financiera”.

Una de las claves del programa que propone Bein de “recomposición de precios relativos” se encuentra en firmar un acuerdo social por dos años “para moderar en simultáneo la nominalidad a la cual gira la indexación de precios y salarios de la economía”. Sugiere que de ese modo se podrán aplicar esas medidas de ajuste “sin necesidad de forzar una caída brusca del salario real, lo que implica acuerdos con los sindicatos en un contexto de bajo desempleo, elevada capacidad de compra del salario y achatamiento de la pirámide salarial”.

Bein aconseja también qué hacer con lo que el mercado denomina “cepo”. Apunta que el desarme de los controles de capitales que exceden las normativas del GAFI y la consecuente reducción de la brecha cambiaria son condiciones necesarias para financiar el desarrollo de la economía. De todos modos, advierte que es necesario proceder gradualmente atendiendo al uso estratégico de las reservas del Banco Central. Propone que debe haber un equilibrio en la “definición de prioridades, asegurando en primer lugar el abastecimiento de la economía y recuperando la fluidez en los pagos de importaciones, en segundo lugar dando señales vinculadas al giro de utilidades por parte de las compañías (incluyendo una negociación de la deuda acumulada en los últimos años) y recién en tercer lugar ir dando una mayor flexibilidad al dólar ahorro”.

Respecto del conflicto con los fondos buitre (él los denomina “holdouts”), menciona que la causa judicial brinda a la Argentina algún margen de negociación dada la “injusta” carga de intereses judiciales, que ya constituyen más de la mitad del fallo. Calcula que a junio de 2014, de los 1650 millones de dólares reconocidos por el juez Thomas Griesa, 428 millones correspondían al capital original de los bonos en cesación de pagos, 445 millones a intereses devengados no abonados y 777 millones a intereses judiciales, que en algunos casos corren a una tasa de 9 por ciento anual. Realiza una serie de estimaciones y cuentas, para arribar a que el piso de quita en la negociación debería ser del 23 por ciento, porcentaje que elevó en un reportaje brindado a Clarín a comienzos de este año, afirmando que “no veo que sea conveniente para el país una negociación con una quita inferior al 40 por ciento”. En ese sentido, Bein indica que la negociación y el cierre definitivo del litigio con los buitres, incluyendo a los me too, resulta “una condición necesaria para que la Argentina pueda retornar a los mercados de crédito a tasas más consistentes con la del resto de Latinoamérica”. Retorno que anota como importante para que el país pueda graduar las correcciones que él considera indispensables, además para financiar un aumento en la tasa de inversión vía proyectos de largo plazo con impacto sobre la productividad de la economía.

Estos son los consejos de Miguel Bein, abriendo la temporada para que los otros referentes económicos de los candidatos a presidente empiecen a mostrar sus cartas, iguales, parecidas o diferentes.

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