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Argentina hizo historia, Kicillof tenía razón

La ONU aprobó una resolución para limitar el accionar de los fondos buitre

17:18 | El proyecto fue aprobado por mayoría simple en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU). La resolución busca limitar el accionar de los fondos buitre con nueve principios que crean un sistema legal internacional para reestructuraciones de deuda soberanas.

De la Redacción de Diario Registrado // Jueves 10 de septiembre de 2015

Argentina hizo historia, Kicillof tenía razón

Tras una votación con 136 votos a favor, 41 abstenciones y 6 en contra (EEUU, Reino Unido, Alemania, Canadá, Japón e Israel), la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) aprobó la resolución que busca limitar el accionar de los fondos buitre, a través de nueve principios para crear un sistema legal internacional para reestructuraciones de deuda soberanas.

En el salón principal de Naciones Unidas en Nueva York, el canciller Héctor Timerman y el ministro de Economía, Axel Kicillof; estuvieron presentes en la asamblea. Los nueve principios deberán ser seguidos y respetados en las futuras reestructuraciones de deudas soberanas.

El documento, que adoptado por el Comité sobre Procesos de Reestructuración de Deuda de ONU, en julio, fue aprobado por mayoría simple.

Después de más de seis meses de trabajo de expertos y analistas internacionales, estos principios adoptados por el Comité Ad Hoc son los de soberanía, buena fe, transparencia, imparcialidad, tratamiento equitativo, inmunidad soberana, legitimidad, sostenibilidad y reestructuración de la mayoría.

El titular de la cartera económica, Axel Kicillof, tiene en agenda la posibilidad de aprovechar el viaje para reunirse con los abogados que representan a la Argentina ante el tribunal del juez norteamericano Thomas Griesa.

Los nueve principios del proyecto aprobado por la ONU para reestructurar las deudas de los países

1 Un Estado soberano tiene derecho, en el ejercicio de su facultad discrecional, a elaborar sus políticas macroeconómicas, incluida la reestructuración de su deuda soberana, derecho que no debe verse frustrado ni obstaculizado por medidas abusivas. La reestructuración debe hacerse como último recurso, preservando desde el inicio los derechos de los acreedores.

2 El principio de que el deudor soberano y todos sus acreedores deben actuar de buena fe implica su participación en negociaciones constructivas de reestructuración de la deuda soberana y en otras etapas del proceso con el propósito de restablecer la sostenibilidad de la deuda y el servicio de la deuda de manera rápida y duradera y de obtener el apoyo de una masa crítica de acreedores mediante un diálogo constructivo acerca de las condiciones de la reestructuración.

3 El principio de la transparencia debe promoverse para aumentar la rendición de cuentas de los interesados, lo que puede lograrse compartiendo oportunamente tanto datos como procesos relacionados con la renegociación de la deuda soberana.

4 El principio de la imparcialidad exige que todas las instituciones y agentes involucrados en las reestructuraciones de la deuda soberana, incluso a nivel regional, de conformidad con sus mandatos respectivos, sean independientes y se abstengan de ejercer toda influencia indebida en el proceso y en otros interesados o de realizar actos que generen conflictos de interés o corrupción o ambos.

5 El principio del trato equitativo impone a los Estados la obligación de abstenerse de discriminar arbitrariamente a los acreedores, a menos que la diferencia de trato esté justificada conforme a derecho, sea razonable y se corresponda con las características del crédito, garantice la igualdad entre los acreedores y sea examinada por todos los acreedores. Los acreedores tienen derecho a recibir el mismo trato en proporción con su crédito y con las características de este. Ningún acreedor o grupo de acreedores debe ser excluido a priori del proceso de reestructuración de la deuda soberana.

6 El principio de la inmunidad soberana de jurisdicción y ejecución en materia de reestructuración de la deuda soberana es un derecho de los Estados ante los tribunales internos extranjeros, y las excepciones deberán interpretarse de manera restrictiva.

7 El principio de la legitimidad implica que al establecer instituciones y realizar operaciones relacionadas con la reestructuración de la deuda soberana se deben respetar, en todos los niveles, los requisitos de inclusión y el estado de derecho. Los términos y condiciones de los contratos originales seguirán siendo válidos hasta que sean modificados mediante un acuerdo de reestructuración.

8 El principio de la sostenibilidad significa que las reestructuraciones de la deuda soberana deben realizarse de manera oportuna y eficiente y crear una situación de endeudamiento estable en el Estado deudor, preservando desde el inicio los derechos de los acreedores y a la vez promoviendo el crecimiento económico sostenido e inclusivo y el desarrollo sostenible, minimizando los costos económicos y sociales, garantizando la estabilidad del sistema financiero internacional y respetando los derechos humanos.

9 La reestructuración por mayoría implica que los acuerdos de reestructuración de la deuda soberana que sean aprobados por una mayoría cualificada de los acreedores de un Estado no se verán afectados, perjudicados u obstaculizados de otro modo por otros Estados o por una minoría no representativa de acreedores, que deben respetar las decisiones adoptadas por la mayoría de los acreedores. Debe alentarse a los Estados a que incluyan cláusulas de acción colectiva en sus emisiones de deuda soberana.

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