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Alberdi proponía cambiar el idioma español por el francés

La Generación del ’37 (1837) estuvo formada por un grupo de jóvenes intelectuales argentinos, del cual Juan Bautista Alberdi fue uno de sus principales exponentes junto con Domingo Faustino Sarmiento, Juan María Gutiérrez, Esteban Echeverría, Miguel Cané , Bartolomé Mitre, Andrés Lamas, Antonio Somellera, Vicente Fidel López, Carlos Tejedor, Juan Bautista Peña, Florencio Varela, Juan Cruz Varela, José Mármol, José Rivera Indarte (Buenos Aires), Quiroga Rosas, Antonino Aberastain, Santiago Cortínez (San Juan), Benjamín Villafañe, Félix Frías (Tucumán), Francisco Álvarez, Paulino Paz, Enrique Rodríguez, Avelino Ferreyra, Ramón Ferreyra (Córdoba), Juan Thompson (Corrientes). Ellos no reconocían ninguna raíz nacional en las poblaciones indígenas o en el período de la colonización española , centrándose en cambio en la Revolución de Mayo como el nacimiento del país , ya que les dio la libertad , la posibilidad de comportarse como personas libres . 

Alberdi proponía cambiar el idioma español por el francés

Salón literario.

La Revolución de Mayo es hija de la Revolución Francesa. El grupo ilustrado admiraba el rigor, la decisión, la voluntad de los jacobinos, de Robespierre, de Saint Just. Se habían educado -secretamente, en Chuquisaca Moreno– leyendo a los Enciclopedistas. Estaban hartos de España, esa nación ajena a la agresividad del espíritu del capitalismo; admiraban a Francia y su gran revolución burguesa, a Inglaterra y su Revolución Industrial. Moreno traduce a Rousseau. El contrato social alienta las jornadas de Mayo y los ejércitos que la Junta envía al interior semejan –según la entusiasta descripción de José Ingenieros– los de la Revolución Francesa. El espíritu del país de Descartes y Voltaire lleva a nuestros próceres a derrotar al godismo arcaico, reaccionario y a entrar en la modernidad, en la peculiar modernidad periférica a la que accedimos: cambiar la globalización española por la francesa y la inglesa, las grandes naciones del Progreso. 


Alberdi proponía cambiar el idioma español por el francés

Juan Bautista Alberdi.

A partir de 1830, Echeverría regresa de París, trae el romanticismo, se consolida la generación romántica, el Salón Literario, la Asociación de Mayo. Alberdi escribe el “Fragmento Preliminar al Estudio del Derecho” (1837) y aborda la cuestión del idioma. 

Juan Bautista Alberdi abogó por una solución tan tensionada como paradójica. Herdernianamente reconoce que la lengua ”es una facultad inherente a la personalidad de cada nación.” 

El dilema se planteaba con el español, para Alberdi un idioma carente de legitimidad. Si ése era el ”idioma nacional”, nuestras instituciones , nuestras costumbres , nuestra legislación no son nuestras sino de España”. De allí que proponga una soberanía lingüística, una autonomía idiomática congruente con el despego de la metrópoli. El pueblo fija la lengua como fija la ley, y en este punto, ser independiente, ser soberano, es no recibir su lengua sino de sí propio, como en política es no recibir leyes sino de sí propio. Impugnar la Academia española y proponer una americana, también son sañales inequívocas (y explicables) de autonomía ¿Cuál es la alternativa alberdiana? ¿”Indianizar” la lengua? ¿Tomar de los pueblos de la campaña o de las clases populares urbanas sus modismo para resignificar gramatical y semánticamente el español? Su romanticismo no llegaba tan lejos. Alberdi lo plantea a partir de una ruptura radical con la ”madre patria” , que no deja de adscribir a otras maternidades: si bien hijos de España durante la colonia (lo cual supone un descarte automático de la procedencia aborigen), ”el día que dejamos que dejamos de ser colonos, cayó nuestro parentesco con España: desde la república somo hijos de Francia”. Luego, como las instituciones democráticas, las ideas, son inherentes a la vida republicana, ”¡Cómo no hemos de preferir las nobles y grandes analogías de la inteligencia francesa!” “Nuestras simpatías por la Francia no son sin causa”. 

Alberdi sostenía que la lengua era una faz del pensamiento, de allí que fuera más ”simpático mil veces con el movimiento rápido y directo del pensamiento francés que con los eternos contoneos del pensamiento español.” Es decir, el francés representaba más acabadamente a la nación. No tanto así como idioma de la nación francesa– sino expondrá más taxativamente en ” La Emancipación de la Lengua ”–como la forma racional y humana por excelencia además de que alentaría la inmigración francesa . 

Poblar es civilizar cuando se puebla con gente civilizada, es decir, con pobladores de la Europa civilizada. Por eso he dicho en la Constitución que el gobierno debe fomentar la inmigración europea. Pero poblar no es civilizar, sino embrutecer, cuando se puebla con chinos y con indios de Asia y con negros de África. Poblar es apestar, corromper, degenerar, envenenar un país, cuando en vez de poblarlo con la flor de la población trabajadora de Europa, se le puebla con la basura de la Europa atrasada o menos culta. Porque hay Europa y Europa, conviene no olvidarlo; y se puede estar dentro del texto liberal de la Constitución, que ordena fomentar la inmigración europea, sin dejar por eso de arruinar un país de Sud América con sólo poblarlo de inmigrados europeos.

Alberdi proponía cambiar el idioma español por el francés

Taringa en francés.

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