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Ahorristas provocan un desplome del blue

Ahorristas provocan un desplome del blue

Ahorristas provocan un desplome del blue

Los ahorristas ya palpitan el “dólar Macri” sin el cepo y provocan un desplome en la cotización del blue

Cayó en un día casi 70 centavos, el mayor descenso en 22 meses. Las mayores chances de Cambiemos de ganar y sus intenciones de unificar el mercado cambiario aplacan la demanda y derrumban el precio. Paradojas de esta Argentina: el líder PRO hace lo que no pudo hacer Kicillof para ayudar a Scioli

Ahorristas provocan un desplome del blue

Si el dólar blue fuera, como muchos creen, un instrumento de medición más confiable que las encuestas de opinión, entonces no quedan dudas: Mauricio Macri ya sería el virtual presidente.

Al menos, eso es lo que parece estar reflejando el mercado en estas jornadas en las que el blue -lejos de seguir trepando- “pegó la vuelta” y comenzó a desplomarse.

A punto tal que en el inicio de esta semana marcó el mayor descenso diario de los últimos 22 meses.

Esto, en un contexto en el que los problemas de fondo no han cambiado: el déficit fiscal ronda el 8% del PBI y la caja del Banco Central luce exhausta.

El blue, termómetro electoral

Lo cierto es que en estos días el billete paralelo pasó a convertirse en una suerte de “termómetro electoral”:

– Si baja, es porque los ahorristas le están asignando más chances a un escenario de Macri Presidente.

– Si sube o se mantiene alto, es porque están considerando con mayores probabilidades un triunfo del Frente para la Victoria.

¿Por qué? Sencillamente porque el líder PRO ya “avisó” que sus intenciones pasan por unificar el mercado cambiario. Y de que los distintos precios converjan a una única cotización, que sea más alta que la del oficial pero, a su vez, más baja que la de un blue a $16.

“En un gobierno de Macri un dólar a $15 o $16 sería caro”, asegura Rogelio Frigerio, uno de los dos referentes económicos “validados” por Macri (el otro es Alfonso Prat Gay).

“Si un candidato que cuenta ahora con altas chances de ganar la presidencia está anticipando que valdrá menos que lo que costaba el blue hace unas semanas, cuando rondaba los $16, entonces es lógico que el público espere caiga la demanda”, señala un operador de la city porteña.

Si, por el contrario, el mercado le asignara mayores chances a un escenario de Scioli presidente – asociado a una apertura más lenta del cepo y a la aplicación de una política de gradualismo-, entonces la divisa informal tiende a ser vista como un activo de cobertura ante un escenario más incierto y la cantidad de operaciones tiende a incrementarse.

Cambio de expectativas

Por lo pronto, con el cierre de este lunes, a $14,45, el blue:

– Se ha alejado de una de sus referencias, el “dólar de convertibilidad” ($21), que surge de dividir la base monetaria por las reservas brutas del BCRA.

– Se ha acercado a otra, que es la del “conta con liqui”, mecanismo al que recurren los inversores para hacerse de moneda estadounidense comprando bonos en pesos y revendiéndolos en el exterior para así quedar posicionados en billetes verdes.

Al decir de algunos operadores, las expectativas de pequeños ahorristas y de grandes inversores sobre una futura unificación del mercado cambiario -en caso de que gane Macri- bastaron para desinflar al blue, un “carma” con el que viene lidiando el Gobierno desde la época de Guillermo Moreno.

Hay indicios de que el sector privado podría estar buscando liquidez en pesos y que por eso se está desprendiendo de algunos dólares: “Si bien el nivel de ventas no es malo en las empresas, los problemas vienen por el lado de la rentabilidad. Hemos visto algunas firmas vendiendo para poder afrontar los compromisos del mes de noviembre”, afirma el consultor Salvador Di Stefano.

Hay también versiones en el sentido de que “manos amigas” del Gobierno salieron a liquidar posiciones fuertes, generando una oferta que empujó hacia abajo la cotización del blue, que sigue siendo un circuito pequeño en términos de volumen.

Sin embargo, la idea generalizada en la city porteña es que no hay que buscar la explicación por el lado empresario o financiero, sino por el político: el mercado ya se está tomando muy en serio el anuncio de la unificación del tipo de cambio que impulsaría el líder del espacio Cambiemos, de ganar el 22 de noviembre.

En este contexto, se impone la idea de no comprar a más de $15 ya que Macri, Prat Gay y compañía dan a entender que estarán dispuestos a venderlos legalmente y sin restricciones a $13 o $14.

El Desplome

Si bien es cierto que en la city varios operadores entienden que es lógico que el blue caiga ante la eventual llegada del “dólar Macri”, también es verdad que se muestran sorprendidos por la magnitud del desplome.

No es para menos, ya que hay que remontarse a casi dos años para encontrar un descenso de casi 70 centavos en una sola jornada. De esta manera, la brecha con el oficial se redujo al 50%, un nivel que si bien sigue siendo elevado al menos es más chico que el 70% de hace unos días.

En rigor de verdad, el precio del paralelo comenzó a reaccionar a la baja desde el 28 de octubre pasado, cuando los sondeos empezaron a ubicar a Macri como el ganador del balotaje.

En esa fecha el blue costaba $15,9. Luego pasó a $15,46, para luego retrotraerse a $15,14: contando la caída de este lunes, el descenso acumulado es de casi $1,50 en apenas ocho ruedas hábiles.

Los operadores no dejan de dar cuenta de otro punto no menor: esta caída ocurre a contramano de lo que sucede con el “conta con liqui”, que este lunes se elevó hasta los $14,15.

Así las cosas, por primera vez en mucho tiempo, blue y el llamado “dólar liqui” han casi logrado la convergencia: la separación entre ambos es de apenas un 2%.

Respecto al dólar turista ($13), la cotización del informal también se acercó, ya que se ubica en poco más del 10%.

“Este lunes casi no hubo compradores y sí muchos vendedores. Esto es evidentemente el efecto encuestas y cambio de percepción”, resume un cambista a iProfesional.

Justamente, lo que ocurrió este lunes, en el que hubo amplia oferta y escasa demanda, resulta ser lo contrario a lo observado tiempo atrás, en un contexto en el que el mercado aguardaba definiciones políticas para soltar sus billetes.

Ahora está comenzando a “olfatearlas”, como así también a asignarle mayores chances a la posibilidad de un “dólar Macri” ubicado cerca de los $14, lo que incentiva a que haya una mayor cantidad de interesados en vender y menos compradores.

Hay otro aspecto que los analistas no pasan por alto, en relación a lo que sucede hoy día en el mercado cambiario.

Esas expectativas de ahorristas e inversores (respecto a una eventual unificación de las cotizaciones) han servido más para hacer descender al blue que las persecuciones, carpetazos, intimidaciones y la presencia amenazante de gendarmes e inspectores en el microcentro.

Analizando el cambio de humor

El tema fue comentario obligado entre operadores de la city y analistas económicos. Como se vio, por caso, en este diálogo que mantuvieron en Twitter Fausto Spotorno, economista jefe del Estudio Ferreres, y Miguel Kiguel, director de la consultora Econviews.

-Spotorno: El blue cayó a 14,50. ¿Mucho dólar ahorro?

-Kiguel: No me parece. Es la expectativa de que Macri gana y que puede unificar y “domar” al dólar.

La referencia al dólar ahorro no es casual. Tiene que ver con el llamado “efecto puré”, que consiste en la reventa en el mercado paralelo de los fondos obtenidos en ventanillas oficiales.

Ese movimiento, llevado a cabo por miles de “especuladores hormiga”, se había transformado en la primera parte del año en un aliado del Gobierno, ya que aumentaba la oferta y esa mayor cantidad de billetes contribuía a morigerar el alza del blue.

Sin embargo, a partir del segundo semestre, este “efecto puré” comenzó a diluirse, ante la preferencia del público por quedarse con los dólares en lugar de revenderlos.

Por lo pronto, los analistas consideran que el factor político es el que mejor explica lo que está ocurriendo.

“Las medidas tomadas por el Gobierno con el dólar tienen un efecto de cortísimo plazo y resultan casi irrelevantes, porque el mercado ya está mirando lo que va a ocurrir después del 10 de diciembre”, apunta Ramiro Castiñeira, analista de Econométrica.

Y agrega: “La expectativa de una unificación del tipo de cambio es la esencia de la baja del blue”.

Él, al igual que otros analistas, consideran que lo ahorristas están comprando la idea de que si gana Macri -devaluación mediante- los distintos precios tenderán a una sola cifra que no son los $9 del oficial pero tampoco los $16 que costaba el billete informal semanas atrás.

“Hoy se nota un ánimo más pro-mercado y se percibe que es posible una unificación cambiaria en el corto plazo. Se sabe que ese valor de blue es una punta y, por lo tanto, comprar a esa punta trae aparejada grandes chances de perder”, afirma Lamothe.

“El mercado, en definitiva, percibe que un dólar a $16 era caro”, completa.

¿Puede fallar?

Queda, de todas formas, la duda respecto de si la tónica de estos últimos días es “la normalidad” o si se trata de una calma pasajera, hasta que el billete informal recupere su tradicional empuje alcista.

Hay economistas que advierten que no hay que festejar antes de tiempo. Como Diego Martínez Burzaco, director de la firma Inversor Global, quien recomienda “tener cuidado porque puede ser un efecto temporal”.

“Cuando uno analiza otro tipo de cambio como el del conta con liqui -que no ha tenido una caída fuerte como la del blue- eso lleva a pensar que los operadores todavía tienen ciertos resquemores respecto al resultado de las elecciones y a cómo va a ser la evolución del mercado cambiario”, observa el analista.

Burzaco arriesga que si se diera la eventualidad de un triunfo de Scioli, entonces las expectativas convergerían a un dólar paralelo entre $16 y o $17.

Paradojas del fin de ciclo

Quién diría que, después de tantos dólares gastados en vender bonos de la Anses, después de tantas maniobras persecutorias para con los operadores y firmas bursátiles, después de cambiar las reglas de juego en el “conta con liqui”, finalmente sería el mismísimo Macri el que le terminaría dándole una mano a Axel Kicillof, Alejandro Vanoli y compañía.

Sus declaraciones sobre la unificación, junto con la difusión de encuestas que lo dan como favorito, llevaron a que -por primera vez en mucho tiempo- el mercado tomara una tonalidad vendedora.

Aunque parezca increíble, hoy son más los que quieren vender que los que compran en el circuito paralelo. Y no lo lograron los gendarmes ni las clausuras sino la expectativa del cambio.

Lo extraño es que esta calma era, justamente, algo que Daniel Scioli anhelaba para mejorar sus chances y que, infructuosamente, Kicillof y Vanoli estaban tratando de conseguir en una plaza hostil y desconfiada.

Una paradoja más de esta Argentina transitando el final de un ciclo.

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