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Ahora escucho tu voz, cuando naciste sólo escuché tu llanto

Madre e hijo se reencontrarán el martes en Buenos Aires luego de haber sido separados hace 38 años por la dictadura argentina (1976-1983) cuando ella dio a luz en cautiverio y fue liberada dos años después sin saber nada más de su hijo, el nieto 119 que recupera la organización Abuelas de Plaza de Mayo.

Ahora escucho tu voz, cuando naciste sólo escuché tu llanto

Ambos se reencontrarán a instancias de la asociación humanitaria que anunció este lunes el hallazgo de este nieto, robado al nacer por la dictadura, informó a la AFP una fuente de la entidad.

“He conversado en estos días con mi madre, que está rememorando momentos muy duros y me cuenta que recuperó la libertad después de dos años de cautivero pero siempre amenazada para que mantenga silencio sobre lo ocurrido”, dijo Mario Bravo a la FM Renacer sobre su propia historia.

Mario vive en la provincia de Santa Fe y su madre en Tucumán (norte), desde donde viajó a la capital argentina para reencontrarse con su hijo.

Los detalles sobre la filiación y las circunstancias de su nacimiento serán dados a conocer por Abuelas en una rueda de prensa el martes por la tarde.

“Mañana voy a saber no todo, pero mucho más”, dijo Mario sobre su propia historia.

Ella, cuya identidad no se dio a conocer, llegó este lunes a Buenos Aires tras un largo viaje en autobús “porque le tiene pánico a los aviones”, dijo su hijo.

“Hablé por primera vez con ella el lunes pasado. Ella revive todo, el temor también, es lógico, acá no están todos presos todavía”, explica Mario.

Su madre le contó por teléfono “cosas desgarradoras. Me dijo ‘yo ahora escucho tu voz y cuando naciste lo único que escuché fue tu llanto, no sabía si eras varón o nena'”.

Según explicó, tiene hermanas mayores y por protegerlas su madre guardó silencio sobre lo ocurrido una vez liberada. Su padre sigue desaparecido.

“Mañana va a ser especial, desde el lunes que quedamos que nos íbamos a encontrar ella cuenta los minutos, los segundos que faltan para volverme a ver”, dijo este hombre padre de dos hijos.

Sobre su familia biológica sabe que tiene dos hermanas mayores y cuatro hermanastros menores.

“Mis hermanas mayores eran bebés cuando la secuestraron, una terminó en un orfanato y la otra con una vecina hasta que ella sale. Después rehizo su vida tiene cuatro hijos más”, dijo.

Sobre la historia de sus padres dice conocer poco y nada.

“No se bien cómo es, no me comentaron nada. Ella ha vivido una atrocidad”, dice Mario como si él fuera ajeno a la tragedia.

Según relató, intuía que podía ser hijo de desaparecidos y por eso se acercó en 2007 a la organización humanitaria.

“Pero nunca imaginás que vas a encontrar a tu mamá viva… es un caso único. Eperemos, Dios quiera, haya otros casos como el mío”, dijo.

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