Facebook Twitter RSS Reset

Adiós, profesor Hawking

Tomó esta decisión porque sus músculos risorios se apagan y pronto estará rígida su mejilla derecha, lo único que puede mover a voluntad, y no podrá comunicarse con su computadora ni sonreír ni coquetearles a las mujeres.

¿Cuál será el legado de Hawking? ¿Qué tiene, aparte de su gran coraje físico, para ser una figura mediática que compite con deportistas y personajes de la farándula? Sus méritos son varios.

Gracias a él, una criatura anónima en estos tiempos de grupos de trabajo multidisciplinarios, el científico, volvió a tener un rostro. Y el rostro resultó insuperable. Si lo hubieran diseñado Lucas & Spielberg, no lo habrían hecho mejor. Cuadrapléjico, con una cabeza muy grande para su cuerpo de 42 kilos de peso, con voz robótica y la reputación de ser más inteligente que Einstein, Hawking es el símbolo perfecto de una ciencia real que ha colonizado en los últimos decenios (viajes espaciales, la Red, la clonación) muchos terrenos de la ciencia-ficción.

Aunque para muchos Hawking es uno de los físicos más importantes de la historia, algunos piensan que está sobrevalorado, entre estos Peter Coles, astrofísico de la U. de Nottingham: “Tengo mucho respeto por Hawking como científico. Es un hombre brillante que ha logrado resultados interesantes. Pero no es comparable con Newton o Einstein. ¿Qué ha hecho Hawking? Ha corregido algunas cosas. Ha agregado algunas notas de pie de página. Otros físicos del siglo XX han tenido un impacto mucho mayor. Obviamente, ha hecho un trabajo intelectual de primera línea. Cualquier científico mataría por haber formulado los teoremas de la singularidad que Hawking hizo con Roger Penrose”.

¿Por qué no ha recibido el Premio Nobel de Física? ¿Por qué ni siquiera suena en la baraja de los posibles candidatos? Yo creo que todo obedece al carácter especulativo, aunque elegante y consistente, de sus investigaciones. Recordemos que él trabaja en el campo de la cosmología, o astrofísica, una ciencia que se ocupa de cosas como el big bang, el origen del universo, sus futuros posibles, “horizonte de sucesos”, “singularidades desnudas”, “ley de extrañeza”, conos de luz, agujeros negros y otras oscuridades.

Justamente, uno de sus dos trabajos más destacados es un modelo físico-matemático para describir el comportamiento de los agujeros negros (materia de altísima densidad). Estos ‘sumideros’ de energía y materia les interesan mucho a los astrofísicos porque el “momento cero” del universo, el big bang, no fue otra cosa que la explosión de un agujero negro.

Esto es demasiado audaz para la Academia Sueca de Ciencias, una corporación cautelosa que solo otorga el Premio a “descubrimientos de gran trascendencia en el campo científico y que estén suficientemente probados”. Y las especulaciones teóricas de Hawking, hay que decirlo, bordean la metafísica y no son verificables.

Si supiera que va a morir dentro de una hora, le preguntó una vez la BBC, ¿qué haría?

“Besaría a mis hijos —dijo—, lloraría siete minutos… me aferraría a la mano de Elaine… y pondría el cuarteto de cuerdas opus 132 de Beethoven.

Aunque reconoce que su enfermedad “no fue exactamente una bendición del cielo, me permitió un grado de concentración que ha sido muy importante para mi trabajo. Je ne regrett rien —‘yo no me lamento de nada’, dice recordando una canción de Edith Piaf—. Esa frase compendia mi vida”.

Buen viaje, profesor Hawking. Que el cometa más rutilante lo acompañe hasta el borde mismo del agujero más negro.

No comments yet.

Leave a Comment