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Adiós a la presidenta adicta al lujo, al bótox y al dinero!

Adiós a la presidenta adicta al lujo, al bótox y al dinero!

Adiós a la presidenta adicta al lujo, al bótox y al dinero!

Tras 12 años, CFK abandona este jueves la Casa Rosada. Con ella, sus seis millones de euros (oficiales), su Rolex, sus zapatos Gucci, sus bolsos de Louis Vuitton.

Adiós a la presidenta adicta al lujo, al bótox y al dinero!

Argentina

“He sido una exitosa abogada y ahora soy una exitosa presidenta”. Cristina Fernández de Kirchner (62) encarna a la perfección el alma argentina, egocéntrica como pocas. Pero la frase, pronunciada en 2012 en Harvard ante estudiantes argentinos residentes en EEUU, no es sólo vanidad: pretendía ofrecer una explicación de por qué era una presidenta millonaria.


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Campora

Se va con una imagen pública alta para alguien que lleva más de 12 años en el poder (cuatro como primera dama y ocho como presidenta). Pero también con un fuerte rechazo de la mitad de la sociedad, harta de su arrogancia y su menosprecio hacia todo aquel que no respalde su proyecto político.

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Cambio de mando

Se marcha con algo más: 64 millones de pesos declarados oficialmente como patrimonio, un 843% más de lo que Néstor y ella dijeron poseer en 2003. Junto a Cristina se van también de la Quinta de Olivos (la residencia presidencial) las marcas de lujo -Louis Vuitton, Christian Louboutin, Armani…- y todas las joyas de una mujer a la que siempre le ha gustado vestir bien, exhibir pedrerías y maquillarse y arreglarse hasta la médula.

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Esa adicción al lujo es lo que le reprochan sectores de la clase media que se han visto perjudicados por algunas medidas tomadas por esta Evita posmoderna que se crió entre descamisados en la ciudad de La Plata (a unos 60 kilómetros de Buenos Aires), donde nació.

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Cristina Fernandez

Cristina prefiere dirigirse a sus propios descamisados, los receptores de los subsidios sociales. Para ese ejército de desheredados, ella es la “morocha” (morena) del pueblo. Descarada o caradura, porque Cristina no tiene ningún pudor en elogiar al Che Guevara en un acto y ajustarse su bolso Louis Vuitton al hombro mientras se aleja del escenario con sus zapatos Gucci.