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5 cosas más usuales que tu familia te pide arreglar en el PC

5 cosas más usuales que tu familia te pide arreglar en el PC

Las visitas a casa de tus padres pueden convertirse en una especie de pesadilla en el momento en que alguien de la familia hace el clásico comentario: “Oye, tú que sabes de informática…” acompañado de una petición de ayuda relacionada con el ordenador, la conexión a Internet, la impresora, el móvil o todo lo que tenga una mínima relación con la tecnología.

Basta que tengas un mínimo interés por cualquier tema de este sector para que te cuelguen el sambenito de “amigo informático”, y te veas envuelto, sin comerlo ni beberlo, en reparaciones de ordenadores de tus padres, tus tíos, tus amigos, el vecino del tercero… la mayoría de las veces, con los problemas que recogemos en esta lista.

Esta recopilación no pretende ser un exhaustivo manual técnico sobre cómo reparar todos y cada uno de los problemas que suelen plantearte familiares y amigos. Mi intención es más bien repasar los fallos (a veces técnicos, mayoritariamente humanos) que encuentras más a menudo en estas situaciones, y darte algunas pistas sobre cómo solucionarlo – y lo más importante, sobre cómo intentar que no vuelva a suceder.

1. Me ha entrado un virus

Esta es seguramente la frase que más a menudo oyes cuando alguien de tu entorno te pide que le arregles el PC, y le preguntas qué le pasa. Las causas pueden ser muy variadas: se bajaron un programa de una fuente poco fiable (y lo ejecutaron, claro), abrieron el adjunto que venía en un correo electrónico, encontraron un fichero interesante en los torrents y lo descargaron sin dudar…

Asimismo, las consecuencias de la infección pueden ser también de todo tipo: desde un adware poco dañino que lo único que hace es mostrar publicidad molesta, hasta un ransomware capaz de bloquear el acceso al PC a menos que se pague un rescate.

La solución

Para estos casos, por supuesto, la mejor prevención es contar con un sistema antivirus convenientemente actualizado. Hay muchas soluciones gratuitas de calidad, como AVG o Avast. Todo depende de los gustos y necesidades de cada uno.

Pero medidas preventivas aparte, si la infección ya ha tenido lugar, en algunos casos también se puede usar un limpiador que haya sido creado específicamente para ciertos virus en concreto. Esto suele ocurrir a menudo con los casos de ransomware, o los virus más recientes que aún no han sido incluidos en las últimas actualizaciones de los antivirus.

Otras herramientas eficaces para eliminar todo tipo de “bichos” del ordenador son Malwarebytes Anti-Malware y Spybot.

2. La impresora no imprime

La impresora es otro clásico en problemas tecnológicos, lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta que estos dispositvos parecen salidos del mismísimo infierno. El error principal es la ausencia de los controladores adecuados, aunque pueden ser docenas de cosas más, como un atasco de papel, o un cartucho de tinta que no funciona correctamente.

Otro problema adicional son los cuadros de diálogo de impresión, que no siempre son todo lo claros que deberían ser para que todo el mundo, tenga el nivel que tenga, los pueda entender bien.

La solución

El primer paso es buscar el controlador adecuado para la impresora, bien usando el CD que suele venir en las cajas, bien bajándolo de la web oficial del fabricante, donde suele haber una sección dedicada a este tipo de descargas.

También conviene echar un vistazo a los cartuchos instalados en la impresora, puesto que si éstos son ya bastante antiguos (y además la impresora no se usa mucho), es probable que la tinta se haya secado y por eso no impriman correctamente. Si la impresora cuenta con opciones de limpieza de cabezal, es recomendable hacer uso de ellas. De nuevo, buscando en Google pueden encontrarse tutoriales que ayudan con esta tarea.

3. Tengo el navegador lleno de toolbars y banners

Junto con los virus y las impresoras, las toolbars en el navegador web conforma el trío de problemas “clásicos” que más veces pueden pedirte que ayudes a resolver. Y tiene su lógica, puesto que la mayoría de la actividad de los usuarios tiene lugar en el navegador web.

Visitar páginas poco recomendables, hacer clic en un banner-trampa, descargar programas de fuentes no oficiales, ejecutar ficheros indiscriminadamente sin un mínimo control de seguridad, no leer la letra pequeña de lo que se instala… la fuente del adware que pulula en el ordenador de tus familiares puede ser muy diversa.

También lo es su aspecto: una toolbar que nadie ha instalado ahí, pop-ups de publicidad que aparecen cada dos por tres, o cambios inesperados en el navegador web, como una nueva página de inicio o el motor de búsqueda integrado.

La solución

Por suerte, hay varias herramientas de limpieza de adware que pueden ayudarte en estos casos, como AdwCleaner, Ad-Aware Free o, de nuevo, Spybot.

También existen herramientas de limpieza destinadas específicamente al navegador, como es el caso de Avast Browser Cleanup o, en el caso de usar Chrome, la llamada Chrome Cleanup Tool. Ambas prometen devolver el navegador web a su estado inicial, totalmente limpio y libre de toolbars y páginas de inicio extrañas.

4. He olvidado la contraseña

Ahora que hemos convencido a nuestro familiar o amigo de turno de que deje de usar 123456 como contraseña, y de que no use la misma clave para todo, nos encontramos con un problema adiciona: es incapaz de recordar todas sus contraseñas.

Por suerte, este caso que puede resultar tan dramático en un primer momento, tiene una solución muy sencilla (para tranquilidad nuestra, y también la del afectado)

La solución

La inmensa mayoría de los servicios online, redes sociales y apps con perfil de usuario (por no decir todos), cuentan con un sistema para recuperar contraseñas olvidadas. Eso sí, será necesario acceder al email para poder recuperarla.

Si lo que necesitas es ver una contraseña oculta bajo asteriscos en un formulario web, existe un sencillo truco que permite hacerlo, revelando temporalmente la contraseña guardada en el navegador.

5. Me llegan emails muy raros

Decía más arriba que el navegador web es la puerta de entrada de muchos de estos problemas, puesto que es la plataforma en la que se mueven muchos usuarios la mayor parte del tiempo que usan el ordenador. Y decía también que además, el email puede ser la más peligrosa de todas esas puertas.

¿Por qué? Porque es una herramienta estándar, que todo el mundo conoce hoy en día (por muy poca formación tecnológica que tenga), y esa confianza precisamente hace que se relajen las medidas de seguridad. Algo así como no poner tanta atención cuando se conduce por una carretera desconocida que como cuando se va por el mismo trayecto de cada día.

El spam, más allá de la simple molestia de recibirlo, es bastante inocuo si lo sabes detectar y no le haces caso. Pero si caes en las redes de alguno de estos mensajes, estás perdido…

La solución

Como en el caso de las toolbars en el navegador, lo recomendable es contar con protección para el correo electrónico integrada en el antivirus. Si esto no es posible, al menos intentar usar un sistema de email que cuente con unas mínimas medidas de seguridad. Gmail, por ejemplo, además de tener un potente filtro spam, ahora también nos avisa de correos no cifrados.

Además, existen algunos servicios de email con un foco especial en la privacidad del usuario, como Tutanota, Topmail o Thexyz. Eso sí, suelen ser servicios de pago.

Por otro lado, si hay que dejar un correo electrónico para obtener una clave, confirmar una cuenta o cualquier otro tema similar, una buena alternativa es usar las llamadas direcciones de email desechables: buzones de correo electrónico temporales que se pueden crear para recibir ese único email que esperamos, y luego olvidarse de él. Algunas webs que proporcionan este servicio son TempMail, MailDrop o Throwaway Mail.

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