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10 años del Maestro Tabarez como DT de Uruguay

La década ganada

10 años del Maestro Tabarez como DT de Uruguay

Este lunes Óscar Tabárez cumple una década consecutiva al frente de la selección uruguaya. Contragolpe, en base al libro Hecho en Uruguay, reconstruye la historia de estos años en los que la selección volvió a ser de la gente.

“Welcome to New York City”, dijo el piloto. El vuelo de American Airlines tocaba suelo en el aeropuerto John Fitzgerald Kennedy. En la ventanilla de la fila 23, clase turista, Óscar Tabárez cerró los ojos. Pensó en su familia. En sus hijas y en sus nietos. En cuestión de horas se iniciaba su segundo ciclo como técnico de la selección uruguaya. Algo que quería desde hacía tiempo.

Bajó en la calurosa New York a encontrarse con un plantel que no era el que había elegido. Muchas figuras del fútbol europeo no le habían atendido ni el teléfono por lo que el grupo lo había tenido que completar con juveniles.

Tabárez igual se tenía fe. Cuando el 7 de marzo de 2006 acordó su llegada, ya tenía en la cabeza un proyecto integral para el fútbol uruguayo que fue gestando en los años en los que recorría el mundo como integrante del comité técnico de la FIFA.

No le importó el escenario: la selección eliminada del Mundial de Alemania 2006, selecciones juveniles que tampoco llegaban a los torneos más importantes, el desorden de siempre y un presidente, Eugenio Figueredo, a punto de caer.

La intención era lograr institucionalizar la formación de los juveniles y la representatividad del fútbol uruguayo con la mayor. Estaba convencido que muchas veces los jóvenes pierden la ilusión de llegar debido a un ambiente estático, que solo quiere recibir y no programar. Seguro de que Uruguay tenía la materia prima para poder desarrollarse a partir de un programa de capacitación que le diera más posibilidades competitivas, Tabárez quería tener la chance de dirigir la selección. Lo pensaba desde 1998.

Aquella tarde de mayo de 2006 citó al grupo en la sala de conferencias del hotel. Vestido con el equipo deportivo de la selección esperó que todos estuvieran sentados. Entonces se paró delante de los jugadores y habló.

Lo único que les vamos a pedir es compromiso y adhesión a la causa. Jugar bien o mal un partido o un torneo está dentro de las posibilidades pero sin adhesión es imposible hacer nada. Eso es lo único que no vamos a aceptar que falte: adhesión”, dijo.

Los futbolistas escucharon atentos. Y dos días después salieron a la cancha para jugar ante Irlanda el primer partido de la era Tabárez.